Señor director:
Permítanos publicar esta carta, dirigida a las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México y a la opinión pública.
En relación con la pretendida aplicación del programa Ecoparq Polígono Coyoacán, que plantea el establecimiento de parquímetros en un área que incluye las colonias Villa Coyoacán, Santa Catarina, Del Carmen, Barrio de La Concepción, Barrio de San Lucas y Parque San Andrés, en la Delegación de Coyoacán, los firmantes queremos manifestar lo siguiente:
1. El mecanismo de imposición a través del cual se ha pretendido poner en operación el programa, sin mediar ningún proceso razonable de consulta e información a la población directamente afectada, es, de suyo, un hecho que no debe caracterizar las acciones de gobierno, y consideramos que en una medida de esta naturaleza no debiera irse adelante, en ningún caso, sin contar con el respaldo de la ciudadanía.
2. Coyoacán es una zona con un profundo valor histórico y cultural. Una parte significativa del polígono en el que se pretende aplicar el programa ha sido decretada, incluso, como Zona de Monumentos Históricos. Es muy preocupante, en ese sentido, la omisión en que se incurrió al no haber sido solicitada, antes del inicio de las obras, la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Consideramos indispensable que esta misma institución, así como el Instituto Nacional de Bellas Artes, en su respectivo ámbito de competencia, garanticen que cualquier iniciativa que tuviera lugar en el contexto del programa Ecoparq Polígono Coyoacán se apegue al cuidado irrestricto del patrimonio histórico y cultural de la delegación.
3. Partiendo del principio de que cualquier política pública debería estar orientada a la prevalencia del interés público sobre el de particulares, un instrumento que subroga a privados el uso del espacio público no nos parece adecuado. La opción de recuperar el control de la vía pública –con frecuencia invadida indebidamente por privados sin que se aplique la ley– a través de la entrega de la misma a otro grupo de privados (las empresas operadoras de los parquímetros) no parece favorable al interés público. Menos aún si la política descansa en unos cuantos contratos con empresas a las que se otorga el permiso de operar comercialmente cajones para estacionarse en grandes extensiones y conservando la mayor parte de los ingresos que de ahí se desprenden. Lo que la ciudad está requiriendo es la recuperación auténtica y cabal del espacio público, no el traslado de su dominio de unos particulares a otros.
4. El proyecto no se inserta de manera visible en una política amplia, cuidadosa, de mejoramiento de la movilidad y del transporte urbano, y de la atención de aspectos que con ella se vinculan, como son el uso de la vía pública y del suelo, la interacción social y la disminución neta de emisiones vehiculares a la atmósfera. Todos estos ámbitos reclaman, por otra parte, la participación activa y eficaz del gobierno y la ciudadanía.
5. El diseño de Ecoparq Polígono Coyoacán está orientado fundamentalmente por un criterio de maximización del número de cajones de estacionamiento de vehículos motorizados y la recaudación de las tarifas correspondientes, creando condiciones para prácticas indeseables, como el estrangulamiento del tránsito por vehículos estacionados, la saturación de la vía pública e incluso la captación de multas aplicadas a automovilistas como un fin en sí mismo. Al mismo tiempo, esto es contradictorio con medidas como la restricción al estacionamiento vehicular en calles con valor histórico, el establecimiento de vías de uso peatonal o de tránsito local, los carriles exclusivos para bicicletas y otras acciones que estimulen la movilidad no motorizada y la convivencia vecinal.
En virtud de todo lo expresado, hacemos un respetuoso llamado a las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México para que se revise a fondo la estrategia que se está desarrollando en materia de movilidad y transporte, en particular lo referente a las medidas relacionadas con sitios de estacionamiento de vehículos automotores, y para que se reconsidere la puesta en práctica del programa Ecoparq Polígono Coyoacán.
Atentamente
José Luis Cortés Delgado, Roberto Eibenschutz Hartman, Horacio Landa Castañeda, Arturo Mier y Terán, Jorge Alberto Montejano Escamilla, Ma. Eugenia Negrete Salas, Enrique Ortiz Flores, Gonzalo Pérez Vázquez, Emilio Pradilla Cobos, Blanca R. Ramírez Velázquez, Roberto Rojas Noguez y Carlos Muñoz Villarreal. (Responsable de la publicación.)








