De Alfredo López Casanova
Señor director:
Por este conducto lo saludo y le pido un pequeño espacio para hacer una precisión y aclaración a una nota titulada “Bordados de paz, memoria y justicia” contra la muerte, del periodista Roberto Ponce, que se publicó en Proceso 1971.
En la página 64 un entrevistado afirma: “Un grupo de artistas visuales, fotógrafas y un escultor (Alfredo López Casanova, autor de la estatua de Rockdrigo en el Metro Balderas) acompañados de amigos que se ocupaban de derechos humanos decidieron actuar contra la desmemoria y así surgió Fuentes Rojas, colectivo de arte para la memoria, en 2011…”.
El colectivo Fuentes Rojas nació de una convocatoria aparecida en La Jornada que firmaron Elia y Tania Andrade Olea y Víctor García Zapata, entre otros. La iniciativa se llamaba Paremos las balas, pintemos las fuentes –a la que acudimos muchas personas–, cuya finalidad era pintar fuentes de rojo para llamar la atención a la población sobre el baño de sangre y violencia en nuestro país.
Así nació el colectivo Fuentes Rojas, que no sólo está integrado por artistas visuales, pues también participan en él amas de casa, trabajadoras y profesionistas. El colectivo definió dentro de sus planteamientos mantener su horizontalidad y anonimato. Todas las posteriores acciones surgirían en colectivo, sin autoría en particular.
Quiero dejar en claro que desde hace casi dos años ya no formo parte de Fuentes Rojas, y la mención de mi persona en particular dentro de la nota en cuestión no ayuda al espíritu colectivo y anónimo de cientos y quizás miles de personas que se han involucrado y animan al proyecto Bordados por la paz y la memoria, el cual también surgió de Fuentes Rojas.
En el proyecto de Bordados sigo de manera personal como bordador de paz, pero no soy responsable ni coordinador de nada.
Les agradezco de antemano que esta pequeña pero importante aclaración sea integrada en su sección Palabra de Lector.
Atentamente
Alfredo López Casanova








