Y los atletas… a moteles

La improvisación a la hora de organizar los Centroamericanos llegó a su punto máximo hace unos días, cuando en una decisión sin precedente el gobierno veracruzano anunció que no usaría la villa construida exprofeso para los atletas, sino que los repartiría en hoteles y moteles. Las razones no quedan claras, pero empleados de la empresa que construyó el fraccionamiento aseguran que las autoridades exigieron mucho más de lo que habían contratado. Así, la opaca disposición gubernamental multiplica los problemas logísticos y de seguridad en una de las entidades más violentas del país.

BOCA DEL RÍO, VER.- Los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe (JCC) que se realizarán en noviembre próximo no contarán con una villa que aloje a los atletas, quienes serán hospedados en moteles y hoteles de tres y cuatro estrellas por razones que no han sido esclarecidas.

Ante el Comité Olímpico Mexicano y la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe), el gobierno que encabeza Javier Duarte pretextó que las instalaciones en Xalapa y Veracruz no cuentan con sistema de drenaje, lo cual hace imposible utilizarlas.

No obstante, en la empresa Ara, responsable de la construcción de las villas en el puerto, aseguran que las viviendas están listas, pero que el gobierno estatal exigió que también las equiparan con aire acondicionado y las amueblaran, razón por la cual dieron por terminado el convenio.

El presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Veracruz y Boca del Río, Fernando Ortiz González, confirma que las villas sí están listas, pero aclara que al gobierno del estado le convenía más contratar los servicios de los hoteleros que comprar colchones, sábanas y proporcionar el servicio de limpieza y alimentación para los 5 mil 200 atletas que competirán en este lugar.

Lo cierto es que después de haber presumido durante meses que Veracruz edificaría las mejores villas de la historia de los JCC –aunque las obras apenas comenzaron en enero de este año–, Duarte tuvo que recular. La Odecabe terminó por aceptar que los atletas sean repartidos en casi 50 hoteles y decidió olvidarse de la convivencia y seguridad que ofrece una villa para deportistas.

Los propios hoteleros le lavan la cara a Duarte y al Comité Organizador (Cover) que dirige Carlos Sosa Ahumada. Según explica Ortiz, la idea de alojar a los atletas en hoteles nació de los propios hospederos. En entrevista con Proceso el empresario asegura que junto con el Cover se puso a hacer cuentas y resultó que es “más barato” recibir en sus establecimientos a los deportistas que invertir en el mobiliario para las villas.

“Sin que sea una cotización oficial, calculamos que equipar las villas sería 20% más caro que los 100 millones de pesos que nosotros vamos a cobrar. Entre 70 y 110 millones de pesos cuesta equipar las villas, ofrecer los alimentos a miles de personas que comen tres veces al día y a quienes hay que dotarles de cambios de ropa de cama durante 21 días; (el de las villas) es un gasto poco eficiente”, explica.

Según Ortiz, hace un par de meses propuso al Cover, a través de la Secretaría de Turismo del estado, que se olvidaran de la villa y que echaran mano de unas 2 mil 300 habitaciones en los hoteles que estaban dispuestos a participar a cambio de mil pesos por noche por persona (478 por la habitación y 572 por los alimentos), ya con impuestos incluidos.

La respuesta del Cover fue que lo consultarían con la Odecabe, organismo que hace unos días dio el visto bueno. El propio Sosa Ahumada había anunciado que, una vez terminados los JCC, el mobiliario que se compraría para equipar las 726 casas y departamentos sería donado al DIF estatal para que lo obsequiara a familias de escasos recursos.

El desastre

A 94 días de la ceremonia de inauguración, al Cover le estalló la mala planeación que ha privado desde que Veracruz fue designado sede de los JCC. La presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico, Sara Rosario, no vio con buenos ojos el cambio. Cuestionó la seguridad y la falta de seriedad.

“Creo que va a ser la primera vez en la historia de los juegos que no va a haber villa. El Comité Organizador, por asuntos económicos, ha decidido que es más factible para ellos instalar a los atle­tas en los hoteles. Los países no estábamos del todo convencidos de que era la mejor alternativa, porque nunca se ha hecho. Una villa es donde se convive, se entrena, puedes compartir con otros atle­tas y es el centro de todo. No es lo mismo tener un perímetro de seguridad en una villa que en un hotel. Los hoteles no están garantizados al 100% para nuestros atletas. Eso es otro reto”, fustigó el pasado 14 de agosto.

El artículo 5 del Estatuto de la Odecabe refiere que “el país que organice los juegos queda obligado a dar las garantías suficientes, declarando que posee los medios necesarios para la organización de los juegos”.

En cualquier villa para deportistas –en Centroamericanos, Panamericanos u Olímpicos– existen fuertes dispositivos de seguridad para entrar y salir. Se instalan sistemas que revisan los gafetes de los atle­tas y personal que los asiste (entrenadores, médicos, funcionarios), amén de detectores de metales, armas de fuego y de drogas, etcétera. Además, se dictan estrictos reglamentos y horarios que garantizan la buena convivencia y descanso de los deportistas. Los vehículos que transportan a las delegaciones de los países son custodiados en todo momento.

Ortiz reconoce que los hoteleros no tienen la capacidad para prestar este servicio, lo cual no forma parte del contrato firmado con el gobierno del estado. Tampoco han sido informados de cuál será la logística para custodiar sus instalaciones y trasladar a los deportistas.

De acuerdo con el reglamento de la Odecabe, el país sede de los JCC está obligado a tener lista la villa de atletas un año antes del inicio de la justa. Es decir, el lugar debió haberse entregado el 14 de noviembre de 2013.

Información proporcionada por una empleada del consorcio Ara indica que fueron los abusos del gobierno estatal los que dieron al traste con el proyecto original.

De acuerdo con la trabajadora, quien pide omitir su nombre, el gobierno estatal le exigió a la empresa que instalara aires acondicionados en las más de 700 viviendas que se emplearían para alojar a 3 mil 800 atletas (no 5 mil 200, como informa Ortiz) y que comprara los respectivos muebles.

–¿A cuánto asciende el daño económico para la empresa? –se le pregunta.

–No hay tal. Es dinero de Monex el que está financiando este proyecto de viviendas. Digamos que sólo prestaríamos esas casas y la idea era venderlas un poco más caras después, porque tendrían el plus de que un atleta vivió ahí. Les pondríamos una placa con el nombre del atleta y ya. Ara no perdió nada. Esas casas las venderemos como nuevas y ya.

Durante 2013, el gobierno federal no entregó un solo peso al estado de Veracruz para operar los JCC. Este año, aunque a regañadientes y ante la necesidad de inyectar recursos para terminar las obras, la Conade entregó 400 millones de pesos, que fueron depositados en el fideicomiso creado para la justa deportiva. Después, la Secretaría de Hacienda otorgó una cantidad igual. Esos recursos van etiquetados para concluir las obras y comprar el equipamiento deportivo que se necesita para las competencias.

Ortiz adelanta que en el fideicomiso existen recursos suficientes para cubrir los 100 millones de pesos que los hoteleros cobrarán por hospedar a los atletas. Dice que alrededor de 20 millones de pesos ya fueron entregados a los distintos dueños de hoteles como primer pago, en garantía de que la administración de Duarte sí les finiquitará la factura.

Hasta hace poco, el gobierno aún les debía entre 6 y 7 millones de pesos por concepto de hospedaje de los deportistas que participaron en la Olimpiada Nacional. En total, Veracruz erogó 60 millones de pesos en ese rubro.

“Para transparentar el proceso y evitar cualquier malentendido, los contratos son individuales. Los hicieron Sectur y Cover de forma directa con los hoteleros, con la asociación como testigo. El convenio establece 25% del pago total a la firma; otro pago de 25% en septiembre; otro más para octubre; uno de 20% para el 5 de noviembre, y el 5% restante al final del certamen”, apunta Ortiz.

–¿Confían en que el gobierno pagará? –se le inquiere.

–Los términos fueron muy claros, las fechas y los montos están marcados. Si no hay pagos no brindaremos el servicio. Si llegara a fallar tienen cuatro días para corregir la situación. Si no, se cae en incumplimiento de contrato y no tienen derecho a que les reembolsemos los pagos ya hechos. El primer 25% es una garantía. Si no recibimos el tercer pago tendríamos una garantía de 50%. Nada es reembolsable.

Reina la incertidumbre

El reglamento de la Odecabe marca que 60 días antes del inicio de los JCC, el Comité Organizador deberá entregar las instalaciones deportivas terminadas y avaladas por la federación internacional de cada deporte. Eso significa que a más tardar el 15 de septiembre deben estar listas, es decir, en menos de tres semanas.

En el caso de Boca del Río y Veracruz, según información que posee la Conade, las pruebas de remo se realizarán en el club de Golf Villa Rica, en la zona conocida como El Conchal. En la administración del lugar aseguran que no hay condiciones para que se realice ahí. El Comité Organizador solicitó de manera verbal al presidente de la Asociación de Colonos de Residencial Rincón del Conchal, Alejandro Cors, que prestara la parte de sus instalaciones por donde corre el río Jamapa. Cors pidió que la solicitud se hiciera por escrito, pero hasta ahora los integrantes del Cover no han enviado el documento.

En el complejo deportivo Leyes de Reforma apenas comenzó a instalarse una alberca temporal –estructura metálica– donde se llevarán a cabo las competencias de waterpolo y nado sincronizado. Ninguna de las instalaciones que se encuentran en la zona (estadio de futbol Luis Pirata Fuente, estadio de beisbol Beto Ávila, Arena Veracruz para gimnasia, canchas de frontenis, boliche, ráquetbol y squash) están terminadas.