“Ya no confío en el gobernador”

Molesto por la “guerra sucia” dirigida por el gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval a través de la Mesa de Estrategia o Cuarto de Guerra contra la administración de Tlajomulco de Zúñiga, el alcalde de ese municipio, Ismael del Toro Castro, viajó a la Ciudad de México el miércoles 13, donde se entrevistó con el subsecretario de Gobernación, Enrique Miranda.

Poco antes, el alcalde de Tlajomulco, emanado del MC, organizó una rueda de prensa en la cual expresó su temor de que enviados del Cuarto de Guerra pretendan envenenar los pozos de agua y señalar a su gobierno de ser incapaz de solventar el problema de la contaminación del líquido.

El martes 12, en entrevista telefónica con Notisistema, Del Toro Castro manifestó su inconformidad por la “doble cara” de la administración del priista Sandoval Díaz:

“Al hacerse públicas las actuaciones que tiene el Cuarto de Guerra, me queda claro que el gobernador tiene una doble cara, un doble discurso. Hoy expreso que ya no confío en el gobernador; rompo el diálogo y me pongo a trabajar en los temas que tiene pendientes Tlajomulco.”

El alcalde habló también de un documento interno elaborado en el Cuarto de Guerra, según el cual el grupo comandado por el jefe de gabinete Alberto Lamas Flores y otros funcionarios de primer nivel se proponen “desestabilizar” a la administración municipal que él encabeza, como informó este semanario el domingo 10.

“Yo, además del documento (citado en estas páginas la semana anterior), conozco los actos y las acciones que ha tenido el gobierno estatal en contra de Tlajomulco (…) El negar la existencia del documento o la estrategia del Cuarto de Guerra es incluso hasta infantil, cuando ya hemos evidenciado que la mitad de la agenda (estatal) se ha ejercido contra el gobierno de Tlajomulco”, indicó.

Las reacciones

Después de la publicación del reportaje “ElCuarto de Guerra… sucia” (Proceso Jalisco 519), el gobierno del estado armó una estrategia de entrevistas en los diferentes medios de comunicación en un intento por “desmentir” la información. Sin embargo, Del Toro expuso el martes 12 que sí existe una estrategia para golpear a su administración.

Como ejemplo, habló de la creación de la asociación civil Agua Limpia y Vida Sana, cuyos integrantes se manifestaron incluso afuera de la Comisión Estatal de Derechos Humanos para exigir calidad del líquido.

De acuerdo con el documento interno, esa instancia fue creada por el coordinador de los regidores priistas de Tlajomulco, Adrián Salinas Tostado, y la encabeza Luis Javier Gómez Rodríguez, secretario general del Movimiento Territorial del PRI en ese municipio.

“La información que tengo es que se le dio la instrucción a una asociación civil creada y articulada por Leonel Sandoval, padre del gobernador, y esos mismos actores, que tienen conflictos internos, me manifiestan ya (que existe) el mandato expreso para esas asociaciones de ciudadanos para que generen una situación artificial en los cuerpos de agua, con la finalidad de seguir con el tema hasta la época electoral, y que siga siendo el tema cuando nos ataquen”, comentó el alcalde.

Dijo también que estudia la posibilidad de presentar una denuncia ante la PGR para que realice una investigación exhaustiva­ sobre el particular. Y recordó que cuando la Secretaría de Salud publicó un documento en los medios de comunicación locales para informar que los pozos de abastecimiento de 96 municipios presentaban problemas de contaminación con arsénico, “lo único que se hizo público, (con) escándalo y todo, una agenda estipulada por el Cuarto de Guerra, fue Tlajomulco”.

La misma estrategia –agregó– se aplicó con los temas de la contaminación de la laguna de Cajititlán y el de las narcofosas que presuntamente se encontraron en su municipio, cuando en realidad se localizaron en La Barca, Zapopan y Tonalá.

Del Toro expuso que lo que le resulta más preocupante es que en el documento interno se proyecte “destituir a un gobierno municipal, constitucional y elegido democráticamente por los ciudadanos”. Según él, el gobierno del estado no se pone en calidad de gobernante, sino “de actor político con miras a descarrilar un gobierno”, el de Tlajomulco.

Respecto del rompimiento de la relación interinstitucional, descartó que eso perjudique al municipio, “simplemente ya no confío en el gobernador –dijo–. Sé que no va a cumplir su palabra, que además la dejó expresamente por escrito en un documento (…) para invertir recursos que son de todos los ciudadanos (…) en beneficio de Tlajomulco.

“Tendré que actuar con mucha responsabilidad para resolver los problemas de abastecimiento y saneamiento de agua con recursos municipales.”

En la rueda de prensa también expuso que buscará financiamiento para terminar de sanear la laguna de Cajititlán e instalar las siete plantas potabilizadoras que el Ejecutivo estatal se había comprometido a realizar.

Y para prevenir que se contaminen los pozos, Del Toro dijo que instruyó a la Comisaría de Seguridad Pública que los revise.

E insistió: el rompimiento no significa dejar de tener relación con las entidades públicas, sólo significa “ya no sentarse con los actores políticos que con la mano derecha me presentan supuestas soluciones y con la mano izquierda me apuñalan por la espalda”.

Sobre el documento, comentó que se hizo público debido a “los problemas internos entre actores políticos” del gobierno estatal y porque ya no cree en la palabra del gobernador –“que fue empeñada conmigo”–. Para él, es evidente que quieren desestabilizar a Tlajomulco con fines estrictamente electoreros, por lo que aseguró que actuará con mucha responsabilidad para resolver los problemas de abastecimiento y saneamiento de agua con recursos del ayuntamiento.­