Johnny Winter

ZURICH.- Después de presentarse en el festival Lovely Days en Wiesen, Austria, el legendario guitarrista de blues Johnny Winter falleció en un cuarto de hotel de esta ciudad el miércoles 16.

Considerado como uno de los músicos más influyentes del género en los últimos 40 años, Winter se encontraba en medio de una gira mundial previo al lanzamiento de su álbum Step back el próximo 2 de septiembre.

Ganó notoriedad a mediados de los 60’s gracias a un artículo en la revista Rolling Stone, lo cual lo llevó a firmar un contrato con Columbia Records y participar en el mítico Festival de Woodstock del que Winter recordaba hace unos años:

“Estaba todo demasiado húmedo y lodoso, ningún grupo sabía cuándo era su turno para tocar. Fue un verdadero relajo, muy desorganizado pero también fue el mejor festival de la historia. Tuvimos mucha suerte de que dejara de llover en el momento en que salimos al escenario.”

Nacido en Beaumont, Texas, el 23 de febrero de 1944, junto a su hermano Edgar (quien gozó de gran éxito en los 70 con su hibrida y extensa pieza “Frankenstein”) fue admirador de los grandes del blues desde su niñez, y a los 17 años tomó el escenario del club The Raven en una presentación del gran B. B. King, quien sorprendido y escéptico dejó al larguirucho joven albino tocar una guitarra.

“Él no sabía que yo podía tocar pero se lo demostré. Fue la primera vez que tocaba para un público negro y recibí una ovación de pie. Mi hermano, unos compañeros de grupo y yo éramos los únicos blancos en el lugar.”

A finales de los 70 tuvo la oportunidad de producir las últimas tres grabaciones de Muddy Waters, uno de los nombres más grandes del blues, lo que le significó varios Grammys como productor.

“Muddy fue increíble, trabajar con él fue un sueño hecho realidad y una de las mejores cosas que pudieron pasarme en la vida. Fui admirador de su música desde que tenía doce o trece años. Lamentablemente sólo pudo disfrutar del gran éxito los últimos tres o cuatro años de su vida.”

Johnny Dawson Winter tuvo problemas de drogas y bebida por mucho tiempo, comenzando con su adicción a la heroína que en 1970 casi le cuesta la vida. Comentaba al respecto el guitarrista:

“Hubo un tiempo en el que no estuve muy bien. Tuve problemas personales muy fuertes y comencé a tomar medicamentos para ayudarme a resolverlos por recomendación médica. Pero terminé tomando demasiados fármacos, y combinado con mi alcoholismo, las reacciones adversas fueron cada vez peores.”

Las causas de su muerte no han sido reveladas hasta el momento pero la policía suiza subrayó que no hubo rastros de violencia en la habitación dejando abierta la posibilidad de abuso de substancias.