Led Zeppelin remasterizado

Led Zeppelin, el dirigible que porta una irreverente propuesta y perturbador arsenal polirítmico y microtonal desde los años de la contracultura, desafió los convencionalismos de la cultura rock y hoy revitaliza la grandeza de los tres primeros álbumes, considerados obras maestras del blues progresivo  experimental.

La agrupación llega al 2014 venerada como un grupo de culto y estudio, imprescindible para las nuevas generaciones de músicos.

El inusual rango del vocalista Robert Plant y sus célebres glissandis microtonales, en alturas tímbricas nunca antes escuchadas en una voz masculina en ese género, revolucionaron el concepto de usar la voz, desprovista de artificios y con una capacidad de abordar cualquier reto en los tonos que le impusiera la inventiva de uno de los más hábiles guitarristas: Jimmy Page, virtuoso multiejecutante en el universo de las cuerdas punteadas.

Los diálogos entre la voz y notas extremas de la guitarra impusieron un fraseo espacial, la metáfora del sensualismo cósmico, convirtieron esta música, para la cultura rock pesado, en un “antes y después de Led Zeppelin” para la historia de la música popular. La comunicación entre sus integrantes habla de una afortunada conjunción de individualidades al servicio de un concepto creado, entre Jimmy Page, Plant y secundado por el talento de John Paul Jones y Bohnam.

Este baterista hizo célebre una afinación particular en sus toms intermedios, incluso llegó a integrar diseños rítmicos y fusiones culturales de la música  sefardi,  árabe  y  oriental.

Para la música creada por Led Zeppelin, John Paul Jones, músico de alta solvencia académica, creó un consistente bajo melódico, y el órgano por momentos, litúrgico, pero con la magia de acordes creados, que evocan un sonoro plasma espacial y fluidos estelares.

Jimmy Page, el primer requintista de heavy metal en utilizar en concierto un arco de violín para obtener de la guitarra eléctrica atmósferas del carácter de ligüetti, en un plano atemporal y entretejiendo atmósferas lúdicas que no han perdido vigencia y que incrementan el culto universal hacia este grupo que consolidó lo experimental con una nueva expresión musical.

Los tres primeros álbumes, considerados por la crítica como los más logrados, acaban de ser lanzados al mercado en una edición remasterizada, que agrega un segundo disco a cada clásico, con toma adicional, mezclas desconocidas y alternas.

Led Zeppelin, cuyo nombre está inspirado en el famoso dirigible de los años cuarenta, un trasporte aéreo que se incendió, llegó a ser un Titanic de los aires y venderse como invencible, un vehículo que sobrepasaba límites para la técnica de la época.

El legado se reinventa con la aparición de estos discos compactos, originalmente acetatos. En su tiempo, estos músicos podrían considerarse precursores del rock actual y mentores de la psicodelia espiritual sonora, para ya varias generaciones, por la atemporalidad de su música.