La lucha diplomática mexicana

Cuenta Julio Solórzano:

“Cuando mi madre desapareció,  la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, encabezada entonces por Jorge Castañeda padre, envió una nota de protesta al gobierno de Guatemala, y formó una comisión para que viajara a Guatemala. José López Portillo dio instrucciones para que la comisión viajara en el avión presidencial, con lo que le confería la importancia más alta. Entre los miembros de esa comisión estaban Juan José Bremer, director del Instituto Nacional de Bellas Artes;  Leopoldo Zea, director del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM; Jorge Carpizo, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas; Socorro Díaz, entonces directora del periódico El Día, y el historiador y periodista Gastón García Cantú.

“La cancillería guatemalteca envió una nota a la mexicana señalando que también el gobierno de Guatemala tenía una gran preocupación por la vida de la doctora Foppa y que con mucho gusto atendería a la comisión. ‘Pero creemos nuestro deber advertir –decía la nota– que el comunismo internacional, en su afán de desprestigiar al gobierno de Guatemala, podría causarle daño de alguna naturaleza a cualquiera de los miembros de la comisión.’

“Castañeda me llamó para enterarme del contenido de esa nota. ‘Algo inaudito’, me comentó. Yo le dije que, dado que no se tenían señales de vida de mi madre, no tenía sentido correr el riesgo, y entonces se canceló el viaje.”

Ahora que la cancillería mexicana ha desclasificado esos documentos y pueden hacerse públicos, asienta Solórzano:

“A mí me interesa que se conozcan porque son parte de la historia y su difusión es un reconocimiento a la memoria de don Jorge.” (RV)