René Avilés Fabila es un prolijo escritor que siempre sorprende con obras de buena factura. Entre sus novelas destacan Los juegos, El gran solitario de Palacio y El amor intangible, así como los volúmenes de cuentos Hacia el fin del mundo y Lejos del Edén, la Tierra y los libros autobiográficos Antigua grandeza mexicana, Recordanzas y memorias de un comunista. Ahora presenta una excepcional colección de cuentos: La cantante desafinada (Universidad Autónoma de Puebla. Col. Asteriscos; México, 2014, 139 pp.), que consta de ochos historias.
“El reencuentro distante” cuenta una relación amorosa donde la mujer lleva una increíble doble vida que sorprenderá a su amante. “Las máscaras” trata de un hombre feo y sin suerte con las mujeres que muere dando la imagen de bueno; sin embargo, un amigo comparte una experiencia con él que le dará otros matices a su personalidad. “El más grande amor cinematográfico” versa sobre el enamoramiento de un cinéfilo y una actriz; con el tiempo se casan y en apariencia son la pareja ideal, aunque en la vida cotidiana las distancias entre ellos aumentan hasta ignorarse. “La amante ideal” habla de un contacto sexual en donde ella hace una simulación que conduce a los protagonistas al éxtasis.
En la mayoría de los cuentos René Avilés Fabila destaca el papel del fingimiento. Los hombres y las mujeres simulan frente a los otros afectos y sentimientos que dan una imagen ideal. La ilusión lleva a un acercamiento que con el trato cae y muestra la verdadera identidad de los sujetos. El reconocimiento provoca la lejanía y la soledad, pero también permite conocer la dolorosa condición humana.
Dentro de la recopilación destaca “La cantante desafinada”, noveleta que relata las vicisitudes de una soprano, Esther, quien intenta destacar, pero su mediocridad la dirige a trabajos simples y lleva a unirse a otro cantante, Carlos, con el que tiene una hija: Ylia; con el tiempo muere Carlos, envejece Esther y queda bajo el cuidado de Ylia, una mujer resentida que le hará vivir a la anciana situaciones desesperadas y espeluznantes.
En esta narración Avilés Fabila logra una historia de horror perfecta a partir de mostrar la perversión en varias manifestaciones, desde el supuesto afecto paternal hasta el fraterno, que ocultan odio y repulsión. Así como desarrollar la trama en una vieja casa que crea un ambiente de encierro. Con estos elementos y un preciso manejo del lenguaje crea una tensión dramática que provocan en el lector horror, consternación y angustia.
La cantante desafinada es una selección variada e intensa de un escritor diestro e imaginativo.








