Buen momento literario vive Joselo Rangel, guitarrista y compositor del conjunto Café Tacvba, quien este año abrió por internet el blog Textos mutantes donde cada semana publica relatos y minificciones de su propia tinta, en cuya temática destaca el mundo del rock.
Vía telefónica desde Tepoztlán, Morelos, Joselo dice acerca de Textos mutantes:
“Hasta ahora tengo escritos veinticuatro cuentos que son las semanas que lleva este año 2014, son textos preparados con un mes de antelación que voy trabajando. Digamos que mi blog es como un taller literario de un solo integrante, aunque cuento con ayuda de algunos amigos que me echan la mano.”
José Alfredo Rangel Arroyo nació en Minatitlán, Veracruz, el 1 de septiembre de 1967. Se recibió de diseñador industrial en la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco; jamás ejerció. Leemos en su biografía por red que allí conoció a Rubén Albarrán “y junto con mi hermano Quique y Emmanuel del Real fundamos Café Tacvba en 1989… www.textosmutantes.com es mi nuevo proyecto en el que se publicarán de manera digital, cada miércoles, mis cuentos y escritos que no caben en el formato de mi columna (periodística Crócknicas marcianas)”.
–¿Primeros acercamientos literarios?
–Mis lecturas de ciencia ficción. Veía también muchas películas noveladas, recuerdo las cintas Cazadores del arca perdida (1981) y ET (1982) de Steven Spielberg, o todo lo referente a la saga Star Wars de George Lucas (1977), eso me llevó a los clásicos de la ciencia ficción.
“En aquella época cuando empezaba a escribir, había un boom de ciencia ficción muy grande y yo leía muchos libros del género traducidos en Argentina o España”. Menciona los de Isaac Asimov (Rusia, 1920-Nueva York, 1992) y Ray Bradbury (IIlinois, 1920-California, 2012). Luego, “ya pasé a cosas más complicadas” de G. Ballard (China, 1930-Inglaterra, 2009) o Philip K. Dick (Chicago, 1928-California, 1982).
“Eso lo empecé a los 10, 11 años. Ellos fueron mi formación. De allí me fui a la literatura más clásica, hasta llegar a los contemporáneos.”
–¿Ídolos literarios?
–Hablando de ciencia ficción, K. Dick y Ballard me encantan. Estoy leyendo cuentos de Etgar Keret (Israel, 1967). Y por recomendación de mi hermana, estoy leyendo a Philip Roth (Nueva Jersey, 1933), las novelas de su personaje Nathan Zuckerman en el libro donde vienen algunas recopiladas, Zuckerman encadenado (DeBolsillo, 2011).
“Pero digamos que de entre todos mis ídolos de lecturas juveniles cuando empecé a leer me quedaría con K. Dick. Y en español, de los de acá, José Agustín (Acapulco, 1944) y Juan Villoro (D.F., 1956) son quienes me han influenciado en el terreno de la ficción.”
Con Villoro, Joselo compuso las piezas “Sashimi” y “Laberinto”, grabadas con Café Tacvba para la banda sonora de la película Vivir mata, de Nicolás Echeverría (2002). Hacia 1996, fundó el fanzine Sub con Pepe Rojo y Bernardo Fernández Feb, publicando ahí narraciones (https://mislibrossonrock.blogspot.mx/search/lebel/joselo%20rangel), así como en las revistas A=A., Complot, Sputnik, Warp, elfoco.com y Gato Pardo, y desde hace siete años la columna Crócknicas marcianas en Excélsior.
–¿A qué horas escribe?
–A la hora que se puede, realmente. Las giras y todo este trabajo en la música tienen mucho de lo que llaman “horas muertas”, aunque a mí no me gusta esa frase porque son tiempos de vida donde puedes hacer un montón de cosas, y lo que yo hago en esos momentos es ponerme a escribir. Mi columna Crócknicas marcianas me ha aportado algo de lo que carecía en la juventud: el oficio de escritor.
–¿A mano, en computadora…?
–Pues escribía mucho en libretas… Yo siempre he tenido un cuaderno y escribía a mano, pero me di cuenta que el proceso de transcribir a una computadora, que es el medio donde se maneja la información, me tomaba demasiado tiempo.
“Desde el año pasado me forcé a escribir en iPad porque me estoy dando cuenta que en cualquier momento el teclado físico va a desaparecer, y entonces ya me acostumbré a escribir en esos teclados digitales de una tableta. Creo que es lo que va a continuar y ni siquiera eso, tal vez ya pronto vayamos a escribir casi como en el aire, no sé. Estoy previniendo los cambios del futuro, pues en tres años voy cumplir los 50 y pienso que al llegar a los 60 tal vez ya no encuentre una computadora o teclados por ningún lado.”
En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011, Joselo presentó la primera edición compilatoria de sus Crócknicas marcianas para la Universidad de Guadalajara. Anunció entonces planes para una novela (“pero hoy estoy pensando en ir publicándola a partir del año próximo, algo así como ir dando la novela en pequeñas entregas cada semana”). Aquel libro agotó los mil ejemplares, y reaparecerá la semana entrante en Rhythm & Books.
–¿Cuánto le importan las críticas a su narrativa?
–Es extraño (ríe)… Porque me doy cuenta de que buena parte de los comentarios que me saltan provienen de quienes me dicen cosas como: “No era lo que me esperaba”. Yo considero que esos comentarios no corresponden tanto acerca de mí sino de esas personas que los escriben. Así son mis cuentos, y entonces pregunto: “¿Qué es lo que tú esperabas que yo no pude cumplir?”
“O quienes me dicen: ‘Este cuento se me hizo demasiado corto, ¡tírate más largo para la siguiente semana!’, pero pienso que así debía ser la extensión del texto y que de eso se trataba, de la brevedad. Prefiero una crítica de un amigo, de alguien conocido o de quien sepa sus gustos literarios y tenga cierta autoridad para decirme una crítica.”
En mayo pasado, la casa argentina Gourmet Musical publicó Crócknicas de un Tacvbo, versión aumentada de aquellos textos de 2011 en Crócknicas marcianas, y el próximo jueves 19 de junio Joselo presentará con Enrique Blanc y Elena Santibáñez la segunda edición especial de Rhythm & Books. Y encabezará también una velada literario musical para festejar cinco años de dicha editora en el Salón X del Centro Cultural de España (calles de Guatemala 18 y Donceles 97, Centro Histórico), a las 18 horas.








