TV-UNAM es una de las mejores opciones para ver series, películas y programas culturales e informativos de calidad sin ser interrumpidos –al menos en los períodos en que no hay campañas electorales– por toda la machacona propaganda gubernamental o fastidiosos anuncios.
Sin embargo, en los últimos cuatro años ha bajado notablemente la producción propia con lo cual se carece de propuestas innovadoras. En materia de adquisiciones el criterio parece ser entre más antiguas mejor. La audiencia tiene que conformarse, si quiere huir del comercialismo o la estulticia, con repeticiones, series de entre 1998 a 2008; o bien títulos con los mismos conductores que abordan temas variados y tienen a invitados de una sola tendencia política, Observatorio por ejemplo, aun en su nueva temporada.
Otra de las orientaciones que guían la programación se refiere a darle pantalla a personalidades que provienen de ámbitos distintos a la UNAM, especialistas ciertamente pero sin el sello de la academia. Si la universidad tiene a sus investigadores y profesores formados en todas las áreas y con capacidad para opinar sobre los temas más diversos, parece un contrasentido que los productores no busquen primero en casa. También que difundan eventos de fuera y dejen pasar sin anunciarlos seminarios, congresos, conferencias de la UNAM cuya relevancia a veces lleva a otros medios a reseñarlos.
Aunque en todas las televisoras hay programas todavía en el aire durante años por su popularidad, su aporte a la cultura mediática, las informaciones emitidas, pierden público y acaban aburriendo si no se renuevan. La opción de formularse por temporadas de 13 o 15 programas, modificar levemente los temas al paso de una a otra logra mantener la atención. Ello se hace incluso en obras de ficción, series estadunidenses o europeas del tipo Dr. House o Cuéntame cómo pasó. Pero el cambio tiene que ser de contenido, no exclusivamente de forma, ciclorama, colores.
En estos días en que todo será para hablar del Mundial de Futbol, la televisora universitaria no se queda al margen. Difundió un reportaje de un periodista inglés que se empeñó en hacer hablar a los directivos de la FIFA acusados de aceptar sobornos, sobreprecios e ilegítimas comisiones. Un asunto sabido. La emisión resulta ilustrativa aunque está totalmente desfasada en el tiempo, es de 2006. Tenemos que quedarnos con la pregunta sin respuesta de ¿qué sucedió después? Se anuncia ya un especial, Futbol hecho en Brasil, consistente en cortometrajes insertados a lo largo de la programación. Veremos si son de estreno o del baúl de las antiguallas.
Otros ejemplos de series recicladas son: El arte y la manera, Historia de la medicina en México, Cazadores de imágenes, Arquitecturas, Pueblos de México, 75 años del exilio español en México. Frente a éstas las recientemente elaboradas son Proyecto G y Facultad de Diálogo. Eso en un solo día de programación.








