Filma Joffé la guerra México vs EU por Texas

DURANGO, DGO.- La guerra entre México y Estados Unidos por Texas emprendida por el ejército de Antonio López de Santa Anna contra las huestes yanquis de Sam Houston es recreada para la televisión por vez primera bajo la guía de Roland Joffé, el memorable director franco-británico nominado a 10 premios Oscar.

La serie se intitula Texas Rising (Texas se alza) de A + E Studios y ITV Studios America, siendo producida por Thinkfactory para History Channel y se le considera como “la producción más grande de televisión en 2014”.

Se filma desde el pasado 26 de mayo en este estado que festeja 60 años de historia fílmica, debido a que los paisajes de Durango han sido locaciones de un sinnúmero de películas nacionales y extranjeras, por lo cual se le conoce como la Tierra del cine.

Ubicada en 1836, la historia será narrada en cuatro episodios de dos horas cada uno.Plasma el inicio de los Texas Rangers, grupo de civiles que se asociaron para proteger a los habitantes de Texas con el argumento de que estaban olvidados por Santa Anna y eran asediados por maleantes.

El equipo de Texas Rising lo conforman alrededor de 480 personas de base, 90% mexicanos. Intervienen un centenar de actores, 60% extranjeros reconocidos en Hollywood, como el francés Olivier Martinez, quien protagoniza a Santa Anna, y Bill Paxton interpretando a Sam Houston. También aparecen Jeffrey Dean Morgan, Brendan Fraser, Thomas Jane, Kris Kristofferson, Ray Liotta, Chad Michael Murray, Michael Rapaport y Max Thieriot, mientras que en el 40% correspondiente a los mexicanos, se encuentran Alejandro Bracho, Evangelina Martínez, Raúl Méndez, Olga Segura, Mayra Sérbulo, Gerardo Taracena y Harolt Torres.

Joffé, nacido en el 17 de noviembre de 1945 en Londres, Inglaterra, empezó su carrera en la pantalla chica. Agnóstico e izquierdista declarado, su primera película fue Los gritos del silencio (The Killing Fields) y una de sus obras maestras es La misión (The Mission).

En la oficina de la producción, ubicada al centro de esta ciudad, se le pregunta al cineasta por qué decidió participar en Texas Rising, y a punto de comer su plato de caldillo duranguense explica con amabilidad que la gente en Estados Unidos ignora mucho sobre la historia de Texas:

“En esa época era un lugar muy interesante, como una isla en medio de dos continentes, los cuales se repelían. Por un lado, estaba el territorio  mexicano, muy conectado a las ideas y costumbres de la vieja Europa como su noción de la monarquía, el poder, la dictadura, la teocracia; aunque me temo que aún México sufre de lo mismo.

“Y por otra, existía el otro territorio también de un pensamiento europeo pero con criterios revolucionarios: la democracia, la libertad, el que cada individuo debía tener su voz.  Estos dos ideales se contraponían y Texas se hallaba en medio de estas dos maneras de pensar. Entonces, lo que sucedía en Texas era de gran interés tanto del lado estadunidense como del mexicano.”

 Le atrae cómo los texanos tanto de ascendencia anglosajona o mexicana querían liberarse del gobierno de Santa
Anna para “constituir una nación libre”. Sin embargo, “el llamado su Alteza Serenísima tenía una idea diferente de cómo debía ser gobernado este lugar y el mayor problema era la centralización, un gran problema para territorios tan grandes en esa época cuando la información tardaba mucho tiempo en llegar a toda la nación”.

De hecho, explica, algunos texanos pensaban que lo mejor era independizarse y convertirse en una nueva nación, pero otra parte de los texanos decían que lo mejor era anexarse a los Estados Unidos.

“¿Qué hubiera pasado si Texas no se hubiera unido a alguno de los dos grandes territorios? Creo que hubiera sufrido mucho la transición, lo podemos ver en países como Ucrania o Polonia. La mejor solución era integrarse a cualquiera de los dos territorios.”

Ofrece su visión acerca de la personalidad de Santa Anna:

“Fue una especie de héroe peligroso, ya que era un soñador y los soñadores son peligrosos. Su personalidad y comportamiento venían de la tradición española del toreo con la idea de jugar con la muerte y estar en constante peligro; pero al mismo tiempo debe mostrar gracia y verse soberbio. No conozco a ningún torero que se volteé al público tímidamente. Él quería ser el dueño de la situación. No se puede imaginar a la política mexicana y a la española sin este comportamiento de la cultura del toreo.

“Llevándolo eso a la historia de Texas, el general Houston era el toro y Santa Anna, el torero. Houston venía de una cultura de  libertad, de derechos, de cazadores; debía ser paciente para esperar a la presa para que efectuara su primer movimiento y saber cómo atacarla. Eso es lo que me fascina de esta historia de dos culturas totalmente diferentes que están tan cercanas.”

–¿Por qué aceptó crear televisión después de pertenecer al mundo del cine con amplios reconocimientos?

–El cine ha cambiado mucho desde que empecé. Se ha convertido más en un libro de cómic, más centralizado, más rígido, más de grandes estudios, y ahora la televisión me ha sorprendido porque se ha abierto para contar historias que la gente nunca había escuchado. Las personas ven más televisión en este momento, a diferentes horas, a veces puede ver ocho episodios en un día.”

Entusiasmado, Roland Joffé concluye con el anuncio de que Texas Rising será “la primera serie que se transmitirá a través de un cinescopio”.