Indignación y reclamo de justicia por el asesinato de un periodista

Señor director:

Los integrantes de la generación 1985-1988 de la Carrera de Ciencias de la Comunicación y Periodismo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) expresamos nuestra indignación ante el secuestro y posterior asesinato, en Acapulco, Guerrero, de Jorge Torres Palacios, quien fue nuestro compañero de estudios.

Tras su instrucción profesional en la UNAM, Jorge volvió a su natal Guerrero, donde destacó en la labor periodística como reportero, conductor de noticieros, jefe de prensa a nivel estatal y, hasta hace poco, vocero de la Secretaría de Salud en el municipio de Acapulco. Además fue autor de diversas columnas en periódicos locales, donde comentaba cuestiones sociales y revisaba con lupa la actuación de los gobiernos estatal y municipales, las cuales, dado su cargo, se veía obligado a publicar con otro nombre o bajo la firma de Sérpico.

El jueves 29 de mayo de 2014, Torres Palacios fue levantado por 12 hombres fuertemente armados al llegar a su domicilio, ubicado en la periferia del puerto, y días después hallaron su cuerpo en el interior de una bolsa de plástico, sin huellas de disparos y con signos de muerte por asfixia.

El asesinato de nuestro compañero se agrega a otros ocurridos en Veracruz o algunos estados del norte del país, en casos donde las autoridades muchas veces no toman en cuenta como posible línea de investigación el crimen organizado y las cuestiones de seguridad tocados por la labor informativa.

Nos sumamos a la impotencia que generó el secuestro y cobarde asesinato de Jorge Torres Palacios entre su familia, amigos y en el gremio periodístico local y nacional, y quisiéramos confiar en que en esta ocasión, ahora sí, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión de la Procuraduría General de la República esclarezca y haga públicos los motivos de tan salvajes hechos, y que al mismo tiempo presente a los responsables materiales e intelectuales.

La labor periodística de nuestro compañero es perfectamente identificada en los medios de comunicación de Guerrero y puede ser una valiosa herramienta de apoyo a las investigaciones.

Conocer la verdad en el crimen de Jorge Torres Palacios sin dejar espacio a la impunidad dará tranquilidad al gremio, a sus amigos y a su familia, a la cual expresamos nuestras más sinceras condolencias y el deseo de una pronta resignación.

Atentamente

Generación 1985-1988 de la Facultad de

Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

(Responsable de la publicación: Abner Chávez Ocampo)