“Wagner y yo”

En el segmento Grandes Series Documentales, el Canal 22 programa en dos partes una disertación sobre el músico alemán Richard Wagner producida por la BBC de Londres.

La querella se centra en la afinidad antisemita entre el compositor y Adolf Hitler. La pregunta eje –que permea el guión– es si por la preferencia de Hitler el artista lleva una mancha que llega hasta su música y, por tanto la pregunta: ¿Es posible separar al personaje, sus gustos, sus fobias de su obra?

Subyace la duda del porqué la música le agradaba tanto al autor del Holocausto, de si ella tiene elementos que la hacen aceptable para una figura como Hitler o en realidad fueron los escritos wagnerianos sobre los judíos lo que hizo surgir la predilección. Bajo este cuestionamiento central transcurre el programa.

Con la conducción del actor y comediante Stephen Fry, quien tiene un parecido físico notable con Wagner, la ambivalencia recorre los planteamientos de Wagner y yo. Las óperas son ensalzadas como obras maestras de todos los tiempos: es la voz del conductor explicando logros, originalidad, genio del autor de El anillo de los nibelungos, Tristán e Isolda, Las walkirias.

Se exponen las razones de su apego al músico desde niño. Luego habrá de meditar y expresar sus dudas acerca de esa no resuelta semejanza ideológica de Wagner con el líder de los nazis. Recurre entonces a la entrevista con intérpretes de obras clásicas, sobrevivientes de los campos de exterminio, a quienes la música del alemán no les parece tan extraordinaria. Se produce así una visión contrastada, más objetiva.

Recorremos sitios destacados en los cuales el compositor interpretó sus obras frente a grandes públicos, proscenios de teatros en donde dirigió, la gran sala que se erigió en Bayreuth bajo su dirección. En este lugar los descendientes del artista celebran anualmente un célebre festival en su honor. Atisbamos el foro de Nuremberg en el cual la orquesta interpretó a Wagner frente a cientos de espectadores y otros sitios en los cuales pasó sus días escribiendo partituras, ensayos, poesía.

El documental muestra la trayectoria musical de Wagner y cómo en la medida en que se acercó al poder político de su época, por ejemplo al rey Ludwig de Baviera, obtuvo el apoyo suficiente para seguir creando sin estrecheces económicas.

La emisión resulta interesante y muy atractiva por las vistas y la fotografía, la espléndida actuación del conductor y los documentos reunidos. Sin embargo hay algo que parece faltar, pues ni se menciona que tanto el músico como el político se desarrollaron en una misma cultura, que la grandilocuencia de Wagner se asemeja a la grandilocuencia de Hitler, igual que la mezcla de mitos populares en el “espectáculo total” a lo ecléctico del “nacionalsocialismo”. En épocas distantes en el tiempo, ambos abrevaron de una tradición que en el artista se volvió obra genial y en el político el resultado fue una catástrofe humana y social.