El ascenso de Leones Negros a la Primera División del futbol mexicano plantea, para las autoridades de la Universidad de Guadalajara, una gran oportunidad de negocios y una inmediata elevación de costos, comenzando por el incremento de los salarios de jugadores, el director y el cuerpo técnico, además de los refuerzos. Y en el resto de la comunidad surge la duda de cómo se manejan los recursos aportados por los gobiernos estatal y federal, ya que la información en la página de Transparencia no está completa.
Un tanto oculta en la página web de Transparencia de la Universidad de Guadalajara, la nómina del club de futbol Leones Negros, recién ascendido a la liga estelar, confirma que el salario de los jugadores supera con mucho al de los académicos, funcionarios e incluso al del rector, Tonatiuh Bravo Padilla.
La nómina, actualizada hasta la primera quincena de mayo del año pasado, evidencia que el sueldo mensual del director técnico, Luis Alfonso Sosa Cisneros, es de 180 mil pesos brutos, mientras que el del rector es de 174 mil.
Y aunque el expresidente del equipo –ahora nombrado vicepresidente para ceder su lugar al mandamás de la institución, Raúl Padilla López–, José Alberto Castellanos Gutiérrez, ha señalado varias veces que el equipo navegó con una nómina bastante austera, que ronda los 40 millones de pesos por año, lo cierto es que el sueldo individual de los jugadores no es austero.
Tan sólo en esa quincena mencionada, el delantero colombiano Jhon Jairo Castillo Angulo se llevó 851 mil 960 pesos brutos, que supera casi cinco veces el salario del rector y hasta 42 veces el de cualquier profesor investigador A, B, o C. Esta última es la máxima categoría y el sueldo correspondiente es de alrededor de 21 mil pesos mensuales. Y los profesores de asignatura, que son mayoría, perciben en promedio 75 pesos por clase.
Entre los mejor pagados de aquel mes lo sigue el defensa brasileño Rodrigo Follé, con un total de 150 mil pesos, y Edgar Franco González, quien percibió 90 mil pesos.
La nómina del club, a cargo de la Operadora Deportiva Leones Negros, presenta inconsistencias desde que subió a la división de ascenso en 2009, al comprar por 800 mil dólares la franquicia de El Tapatío al dueño del club Guadalajara, Jorge Vergara Madrigal.
Por orden reglamentaria esta información debería aparecer en el portal de Transparencia cada mes, pero no es así. La nómina del torneo de apertura en ese año no se encuentra y la de 2012 está revuelta con la del año siguiente.
A partir de enero de 2010 la UdeG se decide a exhibir los cheques de los jugadores, pero no hay continuidad; hay meses en que la nómina aparece incompleta o no está. Por ejemplo, en la primera quincena de mayo de 2012 sólo aparece el pago de utileros y preparadores físicos, mientras que en la primera quincena de junio de 2011 sólo se reflejan los cheques del masajista Humberto Macías Sánchez, del administrador Gustavo Camarena Ibarra, del gerente operativo Danilo Ángelo Vilca Gallegos y de la contadora Raquel Rueda Buenrostro.
Existen datos extraños, como que en la última quincena de diciembre de 2012 el futbolista más caro de Leones Negros fue el defensa Erick Sámano Alemán, quien a sus 20 años cobró 200 mil pesos, cuando en julio anterior percibió únicamente 32 mil pesos.
El manejo de la nómina ha sido tan torpe que hasta en redes sociales se han dado el lujo de ridiculizar a las autoridades universitarias con la supuesta emisión de un cheque a nombre de Juan Pérez López, un supuesto delantero brasileño que vino a reforzar el torneo de apertura 2014.
Casualmente, el nombre se asemeja al de Juan Humberto Pérez López, profesor investigador titular C en el departamento de Ingeniería Química del CUCEI, quien hasta la segunda quincena de abril de este año cobró 16 mil 533 pesos.
El ascenso… de los costos
Los sueldos de los jugadores comenzaron a elevarse cuando llegaron al conjunto el exportero del Toluca Hernán Cristante (quien sólo permaneció un año y después anunció su retiro del futbol) y el exatlista Miguel Ángel Zepeda, cada uno con percepciones de 150 mil pesos mensuales.
En la temporada 2010-2011 dirigió el equipo Héctor Medrano, con un sueldo de 250 mil pesos mensuales. Precisamente a él se le atribuye haber engordado la nómina del equipo y enviarlo casi de regreso a la división de ascenso por sus malos resultados.
Ahora que estará en el máximo circuito, es previsible que el sueldo del actual director técnico, Alfonso Sosa –al igual que el de los jugadores y el cuerpo técnico– se dispare. Las autoridades universitarias se han mantenido herméticas acerca de los salarios desde que Leones Negros venció a Tecos para ascender a la Primera División.
El viernes 16, cuando los futbolistas recibieron un reconocimiento del rector y se tomaron la foto oficial en el Paraninfo Enrique Díaz de León, el vicepresidente de la escuadra, José Alberto Castellanos Gutiérrez, aceptó en rueda de prensa que las percepciones de los jugadores subirán simple y llanamente por jugar en la Liga MX, pero no dio detalles.
Castellanos no habló de números, pero manifestó que en su primera etapa el equipo tendrá que ser apoyado por la casa de estudios, como sucedió los últimos cinco años que estuvo en la división de ascenso:
“Hay cualquier cantidad de actividades que se generan dentro de la universidad que le dejan buenos dividendos; de ahí es de donde normalmente la Universidad de Guadalajara nos ha venido apoyando. Yo esperaría, lo hemos platicado mucho con el rector, todo este primer año: el segundo año necesitaremos algo de inversión de la propia institución y a lo mejor ni siquiera una inversión, simplemente un financiamiento inicial para poder cubrir los compromisos en tanto recuperamos la comercialización, derechos de televisión y demás.”
En esa conferencia, donde estuvo presente el director técnico Alfonso Sosa, Castellanos anunció que Leones Negros hizo ya su primera adquisición para el torneo de Apertura 2014. Se trata del volante catalán Marc Crosas, quien tuvo poca actividad con Guerreros del Santos de Torreón, Coahuila, y llega como préstamo por un año, con opción a compra.
Castellanos dijo que el equipo pagará el salario de este futbolista, pero de acuerdo con periodistas especializados en deportes, el sueldo de Crosas debe rondar los 800 mil pesos mensuales, casi 50% de lo que costó la nómina del equipo en mayo del año pasado.
No obstante, aseguran que al ser un jugador que viene a la baja, sus percepciones serán de alrededor de 500 mil pesos al mes. Resaltan que el futbol de la Primera División es sumamente caro y el salario promedio de un jugador oscila entre 200 y 500 mil pesos mensuales, por lo cual se prevé que la nómina de Leones Negros crezca radicalmente si llegan a contratar al zaguero Leandro Cufré, actualmente en el Atlas, y al defensa Édgar Dueñas, del Toluca.
De acuerdo con periodistas de la fuente, el sueldo de Cufré era el más alto en ese equipo, con poco más de 1 millón de pesos mensuales.
Antes del encuentro decisivo contra Tecos, el rector de la UdeG dejó entrever que Leones Negros podría constituir un problema financiero para la casa de estudios y se mostró dispuesto a vender la franquicia si recibiera una buena oferta. Sin embargo, rectificó esa postura en su cuenta de Twitter (@tonatiuhbp) al escribir que Leones Negros no se vende, y en los días siguientes planteó la posibilidad de crear un patronato similar al que opera en la UNAM para financiar a Pumas.
Sin embargo, en la rueda de prensa del jueves 16, Castellanos Gutiérrez explicó que todavía analizan la viabilidad de ese esquema y mientras tanto pueden continuar con la Operadora Deportiva, los patrocinios del equipo, la venta de boletos y productos oficiales.
Al preguntarle si Carlos Slim mostró interés en invertir en el equipo, el directivo admitió que hubo un acercamiento con el magnate, pero aclaró que él no está a la cabeza de las negociaciones, sino que pertenece al área comercial, a la que presuntamente llegaría el empresario tapatío Juan José Frangie, quien fue director del club Guadalajara y de Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara cuando empezó a llamarse Estudiantes.
En entrevista con el diario El Informador, Frangie afirmó que Leones Negros tiene un enorme potencial de comercialización: “Lo más importante es que la UdeG tiene un mercado cautivo sin que haya empezado la temporada: 250 mil alumnos en sus centros universitarios y prepas; 50 mil empleados, entre maestros y trabajadores, y más de 800 mil egresados desde 1970; así, de entrada, tienes un mercado cautivo de más de 1 millón de personas”.
Por eso Castellanos afirma que, incluso con las cifras tan altas que se pagan en la Primera División, el equipo se conducirá con “números muy conservadores”:
“No se van a distraer recursos económicos del presupuesto ordinario, de lo que da el gobierno del estado y de lo que da el gobierno federal, destinados exclusivamente a desarrollar las funciones sustantivas de la universidad: la investigación y la docencia.”








