Señor director:
El pasado 28 de marzo ocurrió lo que ya habíamos anunciado en repetidas ocasiones: un aparatoso accidente casi frente a la entrada del fraccionamiento que habitamos en la capital de Puebla (Camino Real), con una carambola de vehículos que dejó un saldo de varios heridos.
Los únicos responsables son aquellos “expertos” en vialidad que quién sabe dónde hicieron sus estudios para diseñar estas verdaderas trampas que propician los percances. Lo mismo ocurre con el semáforo que se encuentra a unos cuantos metros de nuestro fraccionamiento, donde la vuelta para entrar al campus de ciudad universitaria se intersecta con otra avenida.
Hace tiempo se le advirtió al presidente de la colonia que en la entrada y salida de nuestro conjunto habitacional debería invertirse para evitar una desgracia, pero los “expertos” del gobierno le aconsejaron no hacerlo.
A esos improvisados que ahora pretenden resolver el problema de los accidentes implementando las fotomultas, a la media noche del día anterior se les apareció el diablo en el Periférico. En conocido periódico de nuestra entidad se publicó la noticia, que entre otras cosas informó:
“El empresario veracruzano Luis Fernando Padilla Farfán, junto con una mujer que lo acompañaba y tres escoltas, fue detenido por agentes de la Policía Vial del Estado cuando viajaba a exceso de velocidad (180 kilómetros por hora), sin placas de circulación, en un automóvil Ferrari valuado en más de 250 mil dólares, sobre el Anillo Periférico, a la altura del Camino Real a Cholula. Los guaruras portaban cinco armas de alto poder sin el permiso correspondiente.”
¿Y qué pasó con las fotomultas? Quedaron en el ridículo más espantoso junto con el gobierno que las implantó. Y todo se debe al diablo que esa noche hizo su buena obra descubriendo el engaño detrás de las fotomultas.
Los accidentes no se impiden de esa forma, sino utilizando métodos como el Poka Yoke japonés. Si realmente quisieran reducir los desastres automovilísticos pintarían los topes, que buena falta les hace; pondrían avisos de baches y retornos, etcétera…
¡Pero no! Con sus medidas sólo quieren llenarse los bolsillos de dinero, no resolver un problema vial. Los accidentes y la vida de los afectados es lo que menos les interesa. ¡Esta felonía se la cobraremos la próxima vez que necesiten nuestro voto!
Atentamente
María de la Luz Castro González
Fraccionamiento Camino Real
Puebla, Puebla








