Señor director:
Permítame comunicar lo siguiente.
En mi lugar de trabajo como voceador, ubicado en Torres Adalid e Insurgentes, colonia Del Valle, construyeron un edifício, y en principio dijeron que de manera provisional me iban a mover de allí. Pero ahora resulta que en dicho sitio pusieron jardineras, de modo que así no puedo regresar.
Valga comentar que desde hace 75 años vendo periódicos y revistas; que mi credencial de voceador es la número 1063; que tanto mis abuelos como mis padres hicieron lo mismo que yo, y que ahora continúo con mis hijos.
Los voceadores no producimos problemas a la sociedad; encontramos en la venta de periódicos y revistas una manera honesta de salir adelante; no constituimos un foco de infección y, lo más importante, somos el último eslabón entre las empresas periodísticas, los reporteros, los fotógrafos y el pueblo de México para transmitir información escrita e imágenes impresas.
Aun cuando generamos fuentes de trabajo para nosotros y nuestros hijos, quieren dejar sin empleo y sustento a las dos familias que, formadas por 11 personas, dependemos de esta fuente de ingresos.
Le pido a la autoridad que corresponda de la Delegación Benito Juárez que nos escuche y que sea respetado nuestro lugar de trabajo.
Atentamente
Florencio de Jesús Robles Hernández








