En Oración del 9 de febrero escribió Alfonso Reyes que el general Bernardo Reyes fue el mayor romántico, texto que expone el dolor provocado por la trágica muerte de su padre. A partir de la idea del romanticismo, Ignacio Solares escribe la novela histórica Un sueño de Bernardo Reyes (Ed. Alfaguara; México 2014, 121 pp.).
La historia gira en torno a dos de las decisiones fundamentales de Reyes. La primera, su rechazo a postularse como candidato a la Presidencia (1898) contra Porfirio Díaz. La segunda, la rebelión que emprendió contra el gobierno de Francisco I. Madero.
En esta obra Solares presenta a Bernardo Reyes como un hombre culto y de principios, lo que permite entender la aparente contradicción de sus decisiones. Como militar le debía respeto y obediencia a Díaz, por lo que no podía sublevarse, de acuerdo al honor castrense. Además lo unía una amistad que descansaba en la lealtad, valor que impedía enfrentarlo. De este modo renuncia a la contienda electoral. Por otro lado, Reyes amaba al país, y cuando analizó al gobierno de Madero concluyó que éste lo llevaría al caos y la guerra civil, por lo que decidió sublevarse. Así, las acciones de Reyes fueron coherentes con su personalidad de hombre con valores y amante de su patria.
En Un sueño de Bernardo Reyes, Solares continúa la importante tarea de recrear con la imaginación sucesos históricos. Novela breve de la misma calidad de La noche de Ángeles; Madero, el otro; Ficciones de la Revolución Mexicana, y El Jefe Máximo.








