Producto de una beca del Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales, la lujosa edición de Por todas partes, cientos de miles es un libro de fotografía-documental concreto: narra la vida de un puñado de niños jaliscienses obligados a trabajar para ayudar en las necesidades básicas de sus familias.
Imágenes que lejos de dejar un sentimiento de tristeza o depresión por la dura realidad de cientos de miles de niños trabajadores de zonas costeras, rurales y urbanas de Jalisco –en este caso de entre nueve y 13 años–, reflejan cierto optimismo ante las adversidades.
En total, 121 capturas, incluyendo la portada, conforman este volumen realizado con apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y la Universidad de Guadalajara.
La edición es resultado de un trabajo de seis meses durante 2013 de los fotógrafos Natalia Fregoso (jaslisciense) y Emiliano Thibaut (chileno), así como de Anayanci Fregoso, doctora en historia y especialista en derechos de la mujer y los niños, cuya presentación da un panorama actual sobre la infancia mexicana –en donde 4 millones de pequeños son reconocidos oficialmente como trabajadores–, pero también una vista a cada uno de los niños que se presentan en la edición.
En entrevista telefónica, Thibaut aborda el resultado final de la edición:
“Sin duda, es una crítica al gobierno, estatal y federal, y a la mayoría de una clase política que no sólo es omisa, sino responsable de una situación lacerante para todos los mexicanos. Desde que aprueban un incremento de tres pesos al día, ¿qué proyecto de vida se puede construir?, ¿qué tan lejos van a poder llegar estos niños? Tenemos el caso de Torito y El Gato, cortadores de caña, que al presentar el libro en Guadalajara se asombraban de ver edificios de dos pisos y que desconocían la existencia de puentes. No se llega lejos con el salario de este país, no alcanza para comer, y sus padres se ven en la necesidad de llevarlos a trabajar.”
La edición registra en 10 historias los días cotidianos de Víctor Daniel, César, José El Pelón, Janeth, Coni, Torito y El Gato, Carmen y Ernesto, Daniel, Francisco, y de siete hermanos de la banda musical La Triunfadora de Mezcala.
¿Cómo llegaron a estos niños?
“Hicimos mezcla de métodos, por un lado la intuición como fotorreporteros, pero también recurrimos a ONG y fundaciones que tratan de suplir las responsabilidades del Estado, como Save the Children y el Colectivo Pro Derechos de la Niñez (Codeni), quienes nos dieron cierto acceso para llegar a sus familias. Ganarnos la confianza de los niños y sus padres corrió por nuestra cuenta. Fuimos a talleres de Save the Children donde explican que incluso trabajando tienen derechos; ahí tratan de enseñarles las herramientas para protegerse. De esos talleres salieron cinco historias, originalmente vimos a 18 niños, pero sólo seleccionamos 10 historias.”
Finalmente explica que, dada la preocupación que le generaron algunos de ellos y el cambio filosófico que experimentó al tener contacto con los infantes, espera seguir registrando de manera documental la vida de algunos:
“Ya no quiero leer con cifras y estadísticas, quiero saber para dónde van en específico, me preocupa qué va a ser de ellos, si se van del lado del crimen, si seguirán los pasos de sus padres en esa semi-esclavitud asalariada, o si trascienden por medio de la educación, y hacer algún registro documental al respecto.”
Con un tiraje de 2 mil ediciones, Por todas partes, cientos de miles (153 páginas) ya está a disposición en librerías.








