El laberinto de los tribunales

MADRID.- “Lo único que pedimos es que no vayan a poner en libertad a Rafa Zouhier antes de este 11 de marzo. Esperamos que los jueces tengan la deferencia de no soltarlo hasta el día 19. Para que no nos hagan levantarnos ese día (11) con la noticia en los diarios de que ha salido a la calle”, dice Pilar Manjón.

La presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo se refiere al hombre condenado a 10 años de prisión como “cooperador necesario” para cometer el atentado del 11 de marzo de 2004 y para quien la fiscalía pidió más de 38 mil años de cárcel.

Zouhier, originario de Casablanca, Marruecos, puso en contacto a Jamal Ahmidan, El Chino, con el exminero José Emilio Suárez Trashorras, a quien había conocido por conducto de su cuñado, Antonio Toro, en la prisión de Villalonga años antes. Suárez Trashorras –quien recientemente ofreció entrevistas alegando su arrepentimiento– fue quien consiguió los explosivos a la célula yihadista.

Confidente de la Unidad Central de Información de la Guardia Civil, Zouhier no habló del atentado sino hasta el 16 de marzo de 2004, para detallar la implicación del Chino. Éste último fue uno de los seis terroristas que se inmolaron días después en un departamento del municipio madrileño de Leganés, cuando estaban rodeados por la policía.

Manjón sostiene que una de las tareas de la asociación que preside es “personarnos” en las causas judiciales que tienen relación con el atentado del 11-M, como sucedió en el proceso 20/04, por el cual fueron sentenciados en 2007 la mayoría de los implicados.

Posteriormente presentaron una apelación ante el Tribunal Supremo contra la decisión del tribunal de la Audiencia Nacional, por absolver a Rabei Osman el Sayed, El Egipcio, juzgado en Italia por los mismos delitos.

“Para nosotros la sentencia adolece de errores, como soltar al Egipcio argumentando que no se le puede juzgar por el mismo delito dos veces, pese a que los cargos en su contra en Italia son menores que los de su participación en el atentado de Madrid.

“El fallo del Supremo representó un tirón de orejas a la sala penal de la Audiencia Nacional y analizó la posibilidad de juzgar al Egipcio en España después de ser condenado en Italia por ‘banda terrorista’. Para el alto tribunal eran válidas las grabaciones de las conversaciones que éste tuvo con Mourad Chabarou, terrorista condenado en Bélgica, de que la operación en Madrid era obra de su grupo, y menciona a uno de los terroristas muertos.”

Dice Manjón que fue a la Audiencia Nacional “a rogarles y suplicarles que pongan orden de búsqueda y captura contra El Egipcio por los atentados del 11-M, porque estamos convencidos que no es casualidad que se haya reunido con El Chino y luego se haya ido de España un 4 de febrero, que abriera un nuevo correo electrónico de Hotmail, cuya fecha era 11 de marzo de 2004 y que se hayan dado las conversaciones telefónicas que registró la policía”.

También están implicados en la causa judicial contra Mustafá Setmarian Naser, español desde octubre de 1987, número dos de Al Qaeda después del líder Al Zawahiri, presuntamente implicado en el 11-M. Informaciones de agencias internacionales anunciaban la captura de dos presuntos terroristas en Pakistán, uno de los cuales sería Setmarian.

También están “personados” ante la Interpol y ante la Oficina Europea de Policía por los juicios de otros miembros de la célula que atacó en Madrid.

“Estuvimos presentes en un juicio por seis ‘huídos’ que participaron en el 11-M que están en la prisión de Kenitra, en Marruecos, por su participación en el atentado contra la Casa de España en Casablanca y en otros atentados en Marruecos, pero no en el 11-M. Sin embargo Marruecos no extradita nacionales”, dice Manjón.

“De hecho ahí está el asesino de mi hijo Daniel, Abdelela Hriz, quien se identificó (como autor material) en el cuarto vagón en Alcorcón (estación El Pozo). Hay pruebas que lo ubican ahí, de hecho golpeó con la mochila a una persona que se volvió, le miró, y luego del atentado lo reconoció”, dice.

Al respecto la presidenta de la 11-M reprocha que España y la Unión Europea se desisten de fijar una postura más firme contra Marruecos por el caso de los seis detenidos en Keritra, por no extraditarlos a España. “Ya es hora de que deban hacer algo con Marruecos, no creo que no los puedan traer a los seis. El gobierno siempre contesta que no se puede molestar a Marruecos, porque es nuestro aliado para que no ‘suba’ el yihadismo a España u Europa. Son otras razones por las que no se quiere tocar a Marruecos, no porque sean unos demócratas”.

 

El Bibliotecario

 

Ángel de Marcos, el tesorero de la 11-M, recuerda que están en el juicio contra el imán Mudhar Hussein Almaliki, El Bibliotecario de Al Qaeda, por haber dado cobijo en su casa a los seis prófugos después del atentado del 11-M, que se encuentran en la cárcel de Kemitra.

Éste fue detenido en Valencia el 27 de marzo de 2012 acusado por su activa participación en las redes globales de apología de la Yihad y captación de terroristas, y por ser facilitador para el transporte de muyahidin voluntarios a países como Afganistán.

Asimismo, explican, representan a varios de los miembros de la asociación en juicios laborales o por agravamiento de secuelas, aunque “en este último caso nos han dicho que no se puede, porque no es posible modificar la sentencia, y nosotros queremos que se reconozca el agravamiento de sus condiciones vitales, que los obliga a dejar de trabajar, o un ‘reciclaje’ para hacer funciones distintas”.

Pero parece que la justicia sólo busca “reintegrar a los verdugos” y no “reintegrar a las víctimas”, dice Manjón.

De Marcos explica que aunque la mayoría de los casos se relaciona con esta célula dependiente ideológicamente de la doctrina de Al Qaeda, se vieron orillados a personarse en el atentado que la banda armada vasca ETA cometió en la terminal 4 (T4) del aeropuerto de Barajas, en diciembre de 2006, donde murieron dos ciudadanos ecuatorianos. “Como los dos que murieron ahí no eran españoles, nadie los defendió, pero los defendemos nosotros”, concluye.