CHIHUAHUA, Chih. (apro).- Alrededor de 3 mil productores y trabajadores del sector manzanero en el estado se concentraron en esta capital y dieron una semana a la Secretaría de Economía para que cierre la frontera al producto estadunidense.
Además, advirtieron que si no hay una respuesta a las demandas que presentaron, tomarán los puentes internacionales.
A las siete de la mañana de este miércoles, los inconformes partieron de sus lugares de origen –Cusihuiriachi, Carichí, Namiquipa, Guerrero, Cuauhtémoc y otras zonas manzaneras del noroeste– hacia esta ciudad. Viajaron en 35 camiones y aproximadamente 200 vehículos.
Luego de meses de esperar el cumplimiento de las promesas que hicieron los gobiernos federal y estatal, decidieron emprender la “Marcha para sobrevivir”, en la que participaron empresarios, jornaleros e indígenas rarámuri que laboran en las huertas del noroeste, así como empleados de las empacadoras. También acudieron cuatro alcaldes de la región.
Las rarámuri Gabriela y Brenda González, ambas de 15 años de edad, se unieron a la caravana para pedir que no les quiten su empleo.
“Se está acabando el trabajo”, comentó Gabriela, quien labora en las huertas de Cuauhtémoc, al igual que Brenda.
Cada año miles de jornaleros indígenas del estado y de otras partes del país viajan a la región manzanera para trabajar en la pizca de la manzana. En el caso de los rarámuri, llegan de municipios serranos como Bocoyna, Guachochi, Nonoava y Urique, golpeados por la delincuencia organizada. La pizca del fruto representa una opción para vivir dignamente.
De acuerdo con Tomás Ruiz, representante de la asociación Consejo Supremo Indígena, alrededor de 30 mil jornaleros rarámuri trabajan en la zona noroeste. Ellos laboran un mes y con el pago viven tres meses más de manera tranquila, subrayó.
“Si truenan los agricultores se va a poner bien cabrón. Los indígenas trabajan en las ‘prendidas’ durante las heladas, en la pizca, en la poda, el desahije. Ahorita en las ‘prendidas’, para evitar que se hielen las huertas, sólo están trabajando unos 500, cuando por lo general contratan como 5 mil en esta temporada”, explicó.
Según el indígena, los grupos delictivos están al acecho de hombres y mujeres para reclutarlos, por lo que el trabajo de jornaleros, apuntó, representa una opción positiva para impedirlo.
El alcalde de Cuauhtémoc, Heliodoro Juárez, recordó que el gobierno federal puso en marcha la Cruzada Nacional contra el Hambre, y la región noroeste de Chihuahua, afirmó, está proveyendo para que no haya hambre en el país, de manera que “lo menos que pueden hacer es premiarla”.
Juntos, empresarios, indígenas, autoridades y trabajadores marcharon por calles de esta ciudad rumbo a la delegación de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagarpa). En el trayecto regalaron manzanas a estudiantes, amas de casa y empleados, quienes les manifestaron su solidaridad y aseguraron que sólo comprarán manzana de Chihuahua.
En las mantas que portaban se leía: “Debo, no niego”, “No puedo pagar, CFE” y “Nuevo Casas Grandes Sobrevive” (alusiva al lema del gobierno del estado: Chihuahua Vive).
Ya en las instalaciones de la Sagarpa, el presidente de la Unión de Fruticultores (Unifrut) –integrada por 18 asociaciones de manzaneros–, Ricardo Márquez Portillo, pidió al delegado David Balderrama dar la cara a los” visitantes.
“Que salga, que salga, para eso le pagamos”, gritaban los manifestantes.
“Estamos aquí porque estamos desesperados, somos gente de trabajo y sabemos que nuestro lugar está en las huertas, pero estamos desesperados por las malas prácticas políticas que nos ha llevado a una crisis sin precedentes”, lanzó Andrés Cervantes, secretario de Unifrut.
Luego de más de una hora, Balderrama salió para hacerles nuevas promesas.
“¡Al fin!”, gritaron los jornaleros cuando salió al templete que prepararon para la manifestación.
Ricardo Márquez advirtió al delegado:
“Esto que ve aquí es un sector devastado, hoy está al borde del colapso. Necesitamos acciones, no promesas”.
Balderrama se comprometió a dar una solución a través de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Acerca), y encontrar nichos de comercialización en otros estados.
“Hechos, hechos”, gritaban los fruticultores del noroeste del estado perjudicados por la pérdida de casi 100 mil toneladas de fruta por la inundación del mercado nacional con producto de Estados Unidos.
Al dar lectura al pliego petitorio presentado al delegado de la Sagarpa y más tarde al de la Secretaría de Economía, David Dajlala, Márquez subrayó:
“Nuestro sector genera al año 8 millones de jornales, 35 millones permanentes, lo que representa el 12% del Producto Interno Bruto agrícola en el estado, y otorgamos un millón 200 mil pesos en salario de producción de manzana”.
Enseguida, Andrés Cervantes reiteró que la alerta del colapso de la comercialización se lanzó a tiempo, pero la falta de atención por parte de los gobiernos estatal y federal hizo que el precio de la manzana cayera de seis a un peso el kilogramo.
Además, los fruticultores señalaron que por primera vez el sector se endeudó con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a la que deben 40 millones de pesos, debido a que en esta temporada han mantenido más tiempo de lo esperado en los frigoríficos 200 mil toneladas de manzana.
“Deber darles vergüenza a los tres niveles de gobierno”, sentenció el diputado panista local Humberto Pérez Mendoza.
Subrayó:
“Se gastaron más de 40 millones en Michoacán, se han gastado millones en capturas, en combate (al crimen organizado), ¿cómo es posible que no puedan darles dos pesos a los fruticultores) para no perder la manzana por culpa de esas ratas de la frontera?”.
En su oportunidad, el alcalde de Cusihuiriachi, Enrique Estrada, advirtió que de no atender las demandas, la gente del noroeste tomará los puentes internacionales.
Luego de dejar la Sagarpa, los inconformes se dirigieron a la delegación de la Secretaría de Economía. Cuando salió el delegado David Dajlala para darles las “bienvenida”, los reclamos no se hicieron esperar, y le exigieron en primer lugar el cierre de la frontera a la manzana estadunidense.
Cuando el funcionario justificó que el mercado no contempló la sobreproducción, le respondieron: “No hubo sobreproducción, hubo buena producción y la va a seguir habiendo porque es una producción normal, deben estar preparados”.
Dajlala admitió que por un acuerdo efectuado el 11 de diciembre de 2011, varios productos no pagan arancel cuando llegan del país del norte, entre ellos la manzana. Puntualizó: “Debo reconocer que 90% de esas exportaciones provienen de Estados Unidos”.
Y los gritos se escucharon más fuerte:
“¡Es libre comercio sólo para ellos, no para nosotros!”, “¡Queremos acciones ya¡”.
En respuesta, el delegado sólo atinó a decir que están en pláticas con la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio para colocar la manzana en estados del sur del país, Wdonde se consume más el producto”.
Luego propuso que una comisión fuera a la Ciudad de México para entrevistarse con funcionarios de la Secretaría, pero los productores no aceptaron. Pidieron que los funcionarios vengan al estado. “Pero que sea rápido, estamos hablando de manzana incluso de 2012”, se escuchó una voz entre los asistentes.
El obispo de la Diócesis de Cuauhtémoc-Madera, Guillermo López Soto, quien acompañó a los jornaleros, dijo que la producción de manzana en la región ha permitido mantener la paz social porque hay trabajo.
El cura reprochó que a raíz del Tratado de Libre Comercio se ha globalizado todo, menos la solidaridad, y llamó a consumir productos de la región y del país.
También denunció que las autoridades no actuaron a tiempo para frenar la crisis que viven los fruticultores, y esperaron a que les estallara la bomba en las manos para hacerles caso, apuntó.
En tanto, el empresario de Cuauhtémoc, Cipriano Rubio, advirtió que de no atenderse la problemática, la economía de ese municipio irá a pique, dado que tienen problemas para pagar los créditos.
“La derrama económica en la localidad ha estado en una verdadera problemática, la gente no trae dinero, deben cada vez más y va a llegar un momento en que ya no se les pueda dar crédito porque esto va a colapsar”, sentenció.
De acuerdo con Rubio, en pocos meses tendría que haber recorte de personal no sólo en las huertas, sino en varios establecimientos de la región, porque dependen en gran parte de la producción de manzana.
Propuestas para impedir una crisis social y económica
En el pliego petitorio que presentaron, los fruticultores demandaron que las autoridades federales cumplan con el acuerdo para suprimir la importación desleal y apliquen la normatividad fitosanitaria para evitar que entre manzana de mala calidad, pues se ha demostrado que el producto estadunidense contiene difenilamina, sustancia que puede provocar cáncer.
También pidieron que el gobierno del estado negocie la reestructuración por pasivos ante la banca pública y privada, y que se asigne un presupuesto multianual para infraestructura, tecnología y campañas publicitarias que ayuden a acomodar su producto, entre otras acciones que le beneficien al sector.
De igual manera, solicitaron un incentivo de dos pesos por kilo producido para el ciclo 2014 y que se les permita sacar adelante la cosecha.
En otro de los puntos del pliego petitorio destaca una tarifa preferencial que les permita competir en igualdad de circunstancias con la manzana de Estados Unidos.
La diputada priista Águeda Torres sugirió a los productores que entre sus demandas soliciten que una delegación de Unifrut permanezca en las aduanas, pues se conoce que por cada pedimento permiten ingresar al país otros 10 cargamentos, y eso es ilegal.
Los inconformes advirtieron que el pliego petitorio no es negociable y que requieren de todas las acciones planteadas para salvar el producto que tienen en frigoríficos.










