MONTERREY, N.L. (apro).- El procurador general de Justicia de esta entidad, Adrián de la Garza Santos, anticipó hoy que la dependencia a su cargo buscará por todos los medios que los nueve barristas detenidos el sábado pasado tras el juego entre Rayados y León en el Estadio Tecnológico reciban un castigo ejemplar.
“Contra estas personas hay un proceso penal, es algo serio. Hay videos y testigos y estamos seguros de que no vamos a batallar para que el juez imponga un castigo ejemplar”, dijo.
Por lo pronto, anunció que dichas personas serán vetadas de los juegos del club de local.
De la Garza Santos dijo que se reunirán con directivos del club, para pedirles que incrementen las medidas de seguridad en la tribuna, luego del zafarrancho que provocaron nueve integrantes de la barra La Adicción –siete adultos y dos menores– que se enfrentaron con elementos de la policía estatal Fuerza Civil, como resultado del revés del equipo ante el León.
Un policía resultó lesionado de un botellazo, aunque fue reportado fuera de peligro.
Los detenidos son: Octaviano Armando Pérez Zapata, de 23 años; Rodrigo Azael García Martínez, de 20; Jonatan Bazaldúa Oliva, de 22; Osiris Emanuel Luna Palomo, de 22; César Rolando Cruz Rodríguez, de 27; Ismael Alejandro Velázquez Pérez, de 22 y Jesús Arvizu Lucero, de 27. Los menores son Miguel Ángel y Francisco Javier.
Todos enfrentan cargos por lesiones a la autoridad, daño en propiedad ajena y violencia en espectáculos deportivos. Este último delito, establecido en el Código Penal local desde el 2007, no ha sido estrenado, y prevé sanciones que van de uno a cuatro años de prisión.
Esta es la segunda jornada consecutiva en que se escenifican actos de violencia en el Estadio Tecnológico.
El sábado 1 de febrero, al finalizar el Clásico del Norte entre Tigres y Rayados, que terminó con empate sin goles, un seguidor de La Pandilla identificado como Ricardo Calderas lesionó a un seguidor felino, llamado Cruz Alvizu, afuera del coso del equipo regio.
El afectado requirió cirugía en la mandíbula y desde entonces las autoridades buscan al responsable.
Jorge Domene, vocero de Seguridad, lamentó que la violencia vaya en ascenso en la casa del equipo regio.
“Desgraciadamente, vemos cómo en dos semanas consecutivas de un partido, en ese estadio, surge nuevamente la violencia. A diferencia de la pasada, que fue muy mencionado una agresión por la rivalidad que pudiera existir entre los equipos, ahora se da en el interior del estadio y en contra de la autoridad, cosa que de ninguna manera vamos a permitir que se siga dando”, dijo.








