Moctezuma y Cortés

Como parte de los trabajos de conservación de la iglesia de la Concepción de Jesús Nazareno, la Autoridad del Centro Histórico ha decidido sustituir la deteriorada placa que conmemora el encuentro entre el emperador Moctezuma y el conquistador Hernán Cortés por una réplica en Talavera de la pintura de Juan Correa que relata el suceso. Además, al restaurarse la estatua que remata la torre del templo, se vio que era el arcángel San Miguel y no Cortés, como se creía.

La placa de concreto que conmemora el encuentro entre el emperador Moctezuma y el capitán Hernán Cortés, olvidada y dañada en la esquina de la Avenida Pino Suárez y República de El Salvador, en el Centro Histórico, sería sustituida este año por una réplica en mosaico de talavera del artista novohispano Juan Correa que representa ese momento histórico.

Al pie del nuevo monumento se leerá:

En este sitio llamado Huitzilan se escenificó el encuentro del señor de México Moctezuma Xocoyotzin y el conquistador hispánico Hernán Cortés, el día 8 de noviembre de 1519.

La obra de Juan Correa, un biombo pintado que data del siglo XVII (perteneciente a la Colección Banamex), titulada Encuentro entre Cortés y Moctezuma, fue la elegida por la Autoridad del Centro Histórico (ACH) del Gobierno del Distrito, y presentada a Proceso mediante un boceto mostrado por el empresario y artesano Mario Cantú, representante de Empresas Cantú, asignada para realizar el trabajo.

Y es que la placa de concreto, colocada el 31 de octubre de 1964, se fue deteriorando por el nulo mantenimiento: tiene las letras completamente borrosas y algunos fragmentos se desprendieron. Está casi en la esquina donde Hernán Cortés mandó edificar la iglesia del Hospital de Jesús, adjunta al hospital del mismo nombre, primer edificio de esa naturaleza levantado en América.

Sobre la nueva pieza se buscó a Alejandra Moreno Toscano, coordinadora general de la ACH, quien respondió vía electrónica sobre el tema, pero rechazó una entrevista a través de la coordinación ejecutiva de vinculación institucional que respondería hasta que se inaugure la nueva obra:

“La obra se realizará en los talleres del maestro Mario Cantú, que ya tiene un boceto autorizado por el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) y por la Presidenta del ICOMOS, que reproduce el biombo del siglo XVIII que está en el Museo Franz Mayer con el propósito de que la imagen rescate la importancia del sitio”, dice el correo electrónico.

El nuevo encuentro (explicó en entrevista Mario Cantú, cuya compañía ubicada en Guadalajara, tiene más de treinta años de trabajo en cerámica y talavera en nuestro país y el extranjero) será mucho más destacado:

“Cuando tuvimos las pláticas al respecto a principios de este año le enseñamos a la doctora Toscano una representación mucho más acorde –según mi punto de vista– del encuentro donde se ve a un Moctezuma con rasgos indígenas con el penacho del que tanto se ha hablado, pero finalmente decidieron la obra de Juan Correa.”

Enseña el boceto y señala que la obra de Correa representa a un Moctezuma con corona de oro y piel blanca así como el resto de su séquito, que incluso podría confundirse a primera vista con Cortés.

La réplica en Talavera aparecerá invertida respecto a la original, de manera que Moctezuma aparezca del lado derecho –teniendo el Zócalo como llegada– y Cortés el izquierdo –del lado de Tlalpan.

La obra original de 6 x 2.50 metros se verá reducida a 5.25 x 2.30 metros en la réplica, y eliminará a unos danzantes que aparecen originalmente entre el conquistador y Moctezuma.

El trabajo tardará unos cinco meses para terminarlo y su costo puede ser de entre 380 y 400 mil pesos.

–¿Cuál será el tiempo de duración del trabajo en Talavera una vez colocado?

–Puede perdurar cinco, seis, siete generaciones o más. La cuestión es que se coloque adecuadamente. Si queda bien colocado puede durar más de un siglo.

Comenta que su acercamiento con la ACH viene de hace dos años, cuando en 2012 propuso el mural de Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central al exjefe de gobierno del D.F., Marcelo Ebrard, el cual quedó en Talavera en la calle de Doctor Mora.