El término “diáspora” se refiere a la dispersión de un pueblo fuera de su lugar de origen. La más conocida es la del pueblo judío saliendo de Israel y esparciéndose por el mundo, es por esto que el significado de la palabra muchas veces se relaciona con este hecho únicamente.
Las diásporas se han dado frecuentemente, pueblos obligados a salir de sus tierras huyendo de situaciones ajenas (conflictos bélicos, hambrunas, dictaduras) que les impiden vivir tranquilos dejando a su descendencia con un fuerte desarraigo, tanto de su país de origen como del lugar en donde se reinstalaron.
Tal es el caso de la cantante y cineasta Dora Juárez Kiczkovsky, integrante del trío vocal Muna Zul, quien en su primer disco como solista rinde un homenaje a las diásporas de su vida.
“Responde al llamado que sentía desde hace mucho a conectar con mis raíces desde mi quehacer de cantante. Vengo de una familia de migrantes y de una doble diáspora, por un lado la de los judíos saliendo de Europa durante la Segunda Guerra Mundial y por otro lado la de mis padres nacidos en Argentina y saliendo de su país durante la dictadura del 76.
“Esto hizo que creciera lejos de mi familia sanguínea y sintiendo que mi raíz estaba en otro lado. Este disco es parte de mi deseo de rastrear y jalar los hilos de mi árbol genealógico, que por estas circunstancias históricas y personales fueron quedando un poco sueltos.”
El disco, presentado el jueves 7 en el Centro Cultural de España en México, incluye 11 canciones sefardíes, legado de los judíos españoles que en época de la conquista se vieron obligados a salir de España víctimas de persecuciones constantes e instalándose en América, desde México hasta Argentina.
Editado por la disquera Tzadik, propiedad del saxofonista neoyorquino John Zorn, músico experimental y de vanguardia, el disco es parte de la colección Radical Jewish Culture de dicho sello.
“A Zorn le interesó que hiciéramos un disco de música sefardí desde que nos conocimos a raíz de que el grupo Muna Zul produjo para Tzadik. Así que pasados los años y madurada la idea me puse a trabajar en ello. Una vez grabado se lo mandé y de inmediato contestó que le encantaba.”
Nacida en Israel, Dora Juárez interpreta estas piezas con su muy particular estilo, que inevitablemente recuerda la sonoridad de Muna Zul, al que pertenece desde hace más de 10 años, acompañada por Fernando Vigueras en la guitarra y Francisco Bringas en las percusiones. Comenta:
“Algunas de estas canciones las cantaban mis padres cuando era niña como A la una yo nací y Las tres morillas. Pero la mayoría las fui recopilando a partir de mi propio gusto y afinidad. Todas me gustan muchísimo y tienen su historia y su toque personal. Me gusta mucho la sonoridad lograda en este proyecto, la convivencia del loop vocal y el juego tímbrico de la voz con la guitarra y la percusión. Son canciones muy nobles líricamente, dejan a la voz navegar muy cómoda y su evocación emotiva es muy fuerte.”








