Ocho años de TV UNAM

Este mes la televisión de la Universidad Nacional cumple ocho años de estar al aire en señal de cable. El 24 de octubre de 2005 inició transmisiones bajo la denominación teveunam, con el lema: El canal cultural de los universitarios.

De producir contenidos tiene más de 30 años y los colocó sistemáticamente en señales prestadas: de Televisa, de Canal 22, de Canal Once en un largo periodo, entre el rectorado de Guillermo Soberón y el de José Sarukhán. Tuvo un permiso de canal experimental, el 60 análogo en la banda UHF con 500 watts de potencia, cubría Ciudad Universitaria y operó del 5 de diciembre de 2000 al 4 de diciembre de 2005. Este fue regresado a la SCT para obtener a cambio una frecuencia digital. Actualmente cuenta con el Canal 20, que le fue otorgado en 2007, cuya potencia es de 200 watts, y emite en este formato hace apenas poco más de un año.

Con el fin de celebrar los últimos ocho años, los directivos de la televisora han elaborado un rol de actividades que consiste, por un lado, en añadir series nuevas a su carta programática. Dentro de este paquete están las compradas, las de factura propia y las coproducidas. Los títulos foráneos son: Todas las Rusias (una historia de la música en ese país), nuevas emisiones de un programa que ya se transmitía, Íconos del jazz, y películas.

El catálogo de producciones propias y coproducciones es más amplio. Hay dos estelares en este grupo: Gonzalo Guerrero, entre dos mundos, basado en la historia del soldado español que, varado en las costas de Yucatán, acaba integrándose a la vida indígena y defendiendo a los mayas de los conquistadores. Aportan fondos para realizarla la diputación de Huelva en España y el organismo Ibermedia. Está dirigida por Fernando González Sitges. Se encuentra también Miradas múltiples, del cineasta Emilio Maillé, la cual ha sido enviada para su consideración a los Óscares.

Aparecen como novedades El Arte de Jorge Prior; Kalakmul de Jorge Parra, Penacho de Moctezuma de Jorge Kuri, la semblanza del poeta Enrique González Rojo y la de Andrés Henestrosa con materiales inéditos.

Los programas mencionados son de calidad sobresaliente y con temas que no trata más que la televisión cultural, aunque reafirman la voluntad de inscribirse en una propuesta general sin hacer demasiado  énfasis  en su génesis universitaria. Cualquiera de estas series podrían ser vistas en cualquiera de las televisoras culturales del país. No hay nada que sea específicamente de la UNAM que sólo pueda salir de la UNAM. Es real que series sobre la actividad de nuestra Máxima Casa de Estudios existen; destaquemos como ejemplos Hecho en la UNAM sobre la participación de los miembros de la comunidad en descubrimientos científicos y tecnológicos, Navegantes de las islas para los estudiantes e Inventario noticias sobre el acontecer cotidiano. Sin embargo son los menos y no surgen nuevos.