Con temor ante el país que se considera “el gigante de Oceanía”, Nueva Zelanda, la estructura del futbol profesional mexicano recurre a lo que sea con tal de que la Selección nacional pase al Mundial de Río de Janeiro: el equipo de Televisa, el América, hará las veces del representativo de nuestro país en el repechaje, al que se llegó después de una etapa de frustraciones, encerronas de los dueños de clubes e imposiciones de técnicos. Ahora le toca a Miguel El Piojo Herrera
En su desesperación por calificar a Brasil 2014 y con ello salvar el negocio multimillonario del duopolio televisivo, el futbol mexicano pasó de la improvisación a la imposición.
De la oficina del dueño de Televisa, Emilio Azcárraga Jean, salió la orden de cesar a Víctor Manuel Vucetich como técnico nacional para poner en su lugar a Miguel Piojo Herrera, quien dirigirá al equipo mexicano en los dos partidos de repechaje que disputará ante Nueva Zelanda.
Aunque el Vuce fue contratado para los dos últimos encuentros del hexagonal final ante Panamá y Costa Rica y los dos de la repesca en caso de que la Selección llegara a esta instancia, el jueves 17 el presidente de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), Justino Compeán, y el director de la Comisión de selecciones nacionales, Héctor González Iñárritu, le dieron las gracias.
Tres días después de la derrota 1-2 ante Costa Rica se decidió empezar de cero en el proceso mundialista. Con los jugadores del América –actual campeón del futbol mexicano y líder del Apertura 2013– como base, el seleccionado nacional enfrentará a Nueva Zelanda.
El temor a sucumbir ante esta escuadra, como si se tratara de una potencia como España o Alemania, dio lugar al nuevo ajuste –en sólo seis semanas se nombró a tres directores técnicos– que causa profundo malestar entre los dueños de varios clubes, pues consideran que el cambio se hizo a destiempo.
Jesús Martínez, del Grupo Pachuca, y Miguel Ángel Couchonal, del Grupo Pegaso, revelan que apoyaron la llegada del Piojo Herrera a la selección desde que ésta fue eliminada en la Copa Oro. Sin embargo, la mayoría de los propietarios se empecinó en mantener a José Manuel de la Torre.
Tras el descalabro ante Honduras en el estadio Azteca, insistieron en llamar a Herrera, pero la asamblea de dueños rechazó la propuesta y optó por Vucetich.
“En el Grupo Pachuca lo dijimos muy claramente: teníamos que haber hecho un cambio mucho antes: apostábamos por Marcelo Bielsa o por Miguel Herrera. Se le dio continuidad al Chepo de la Torre. No se le dieron los resultados y no tuvimos respaldo a nuestra propuesta en la primera reunión en casa de Justino Compeán.
“Se dio otro cambio (la salida del Chepo). Mencionamos que Miguel Herrera era el indicado, pero entonces se apoyó a Vucetich. Ahora el Grupo Pachuca seguirá apoyando a Víctor Manuel; se le tiene que respaldar después de que tuvo la valentía de tomar el puesto. No estamos de acuerdo en un cambio de entrenador de la Selección mexicana”, explica Martínez a Proceso.
Las declaraciones del directivo fueron casi paralelas a las del dueño de las Chivas, Jorge Vergara, quien anunció que el viernes 18, durante una asamblea de dueños, se votaría para decidir si Vucetich continuaba o se llamaba a Herrera. No habían pasado ni tres horas cuando el entrenador anunció en ESPN.com que fue cesado y reemplazado por Herrera.
“Es una falta de respeto. Le hacen esto a uno que tiene tanto tiempo en esta profesión y más títulos que la mayoría de la gente. Son las formas que se siguen manejando en nuestro futbol. Por eso estamos como estamos. Ellos creen que deben tomar esta decisión porque es lo conveniente. Si me hubieran dicho que iba por dos partidos, por supuesto que no voy; más en las condiciones en que se encuentra el equipo, en una situación sumamente delicada, con una base resquebrajada, no hay solidez en muchos aspectos. En un periodo de seis sesiones de trabajo no se puede arreglar”, señaló Vucetich indignado.
La voz del amo
En una entrevista realizada en el programa Futbol en serio, punto, de Televisa Deportes Network (TDN), Miguel Ángel Couchonal expuso que las decisiones sobre la Selección nacional se siguen tomando igual que siempre: “Es la misma estructura de toda la vida, lineal, que baja de la empresa (Televisa) donde Alejandro Burillo y yo trabajamos para el Mundial del 94 y del 98”.
Y agregó: “El problema de fondo de la federación es que la mayoría de la gente que asiste a las asambleas no tiene un gran conocimiento futbolístico; entonces, las decisiones ahí tomadas no tienen un trasfondo de opinión experta”.
Al tricolor no le alcanzaron los puntos para calificar de manera directa a Brasil 2014, pero la benevolencia con que la FIFA reparte los boletos le permitirá buscar su pase al Mundial mediante un repechaje.
En condiciones normales, México, situado en el lugar 24 del ranking mundial de la FIFA, no debe tener problemas para imponerse a Nueva Zelanda, ubicado en el 79.
El escenario no puede ser más favorable. Hace siete meses que los All Whites, como se le conoce en Nueva Zelanda a la selección de futbol, están a la espera de disputar el repechaje. Desde marzo, el representativo concluyó como líder de la Confederación de Futbol de Oceanía (OFC), y literalmente se sentó a esperar el nombre del rival de la Concacaf ante el que intentará calificar por tercera ocasión a un Mundial.
La OFC es la confederación continental más endeble de la FIFA. La integran 11 miembros, todos países insulares donde el futbol es, en el mejor de los casos, semiprofesional: Nueva Zelanda, Nueva Caledonia, Tahití, Islas Salomón, Samoa Americana, Fiyi, Islas Cook, Papúa Nueva Guinea, Samoa, Tonga y Vanuatu.
En este organismo la eliminatoria para Brasil 2014 comenzó el 7 de septiembre de 2012 y concluyó el pasado 26 de marzo. Nueva Zelanda, Tahití, Islas Salomón y Nueva Caledonia jugaron un torneo con formato idéntico al de la Concacaf –todos contra todos en partidos de ida y vuelta– en el que arrasaron los neozelandeses.
El equipo ganó sus seis partidos. Finalizó con 18 puntos, 17 goles a favor y dos en contra. No podía ser de otra manera al enfrentar a rivales ubicados en los últimos sitios de la FIFA. Nueva Caledonia (lugar 126 del mundo) fue el segundo en la tabla con 12 puntos, Tahití (sitio 144) fue tercero con tres puntos –dos goles a favor y 12 en contra– y el representativo de Islas Salomón (171 del ranking mundial) quedó en el sótano también con tres puntos, cinco goles anotados y 21 recibidos.
La OFC es la única confederación en el mapa del futbol sin un lugar garantizado en el Mundial, pues sólo tiene asignado medio boleto. La FIFA determinó que a partir de 1986 el equipo campeón de Oceanía participe en un playoff o repechaje intercontinental contra selecciones de otras zonas, a fin de conseguir su pase mundialista. En esta ocasión será contra México, cuarto lugar de la Concacaf con 11 puntos de 30 posibles, producto de dos victorias, cinco empates y tres derrotas.
Para no tener que participar en un repechaje, la selección de Australia dejó de formar parte de la OFC en 2006. Desde ese año se convirtió en miembro de la Confederación Asiática de Futbol (AFC), donde los equipos nacionales disponen de cuatro y medio boletos para el Mundial. Australia, rankeado en la posición 57 de la FIFA, aseguró su clasificación a Brasil 2014 en junio pasado.
Con la adhesión de Australia a la AFC, Nueva Zelanda se convirtió en el nuevo “gigante de la OFC”. En el segundo país el futbol anda a la sombra del rugby y del críquet, los deportes con más exposición y recursos financieros. La selección de rugby, los All Blacks, está en la élite mundial. La haka, danza de guerra tribal de la etnia maorí que los jugadores realizan antes de cada partido para intimidar a sus rivales, es más conocida que cualquiera de los seleccionados de futbol.
En su hoja de servicios, los All Whites presumen dos participaciones en Mundiales: España 82 (terminó en la posición 23 de 24) y Sudáfrica 2010, además de tres viajes a Copa Confederaciones: en 1999, 2003 y 2009.
Aunque Sudáfrica no avanzó a la segunda ronda, fue el único equipo que terminó la competencia invicto con tres empates: ante Italia (1-1), Eslovaquia (1-1) y Paraguay (0-0). Finalizó en el lugar 22 de 32, adelante de Italia, Grecia, Francia y Nigeria.
Pies de barro
Hace unos meses Nueva Caledonia, un archipiélago bajo dominio francés, ubicó en su justa dimensión al “gigante de Oceanía” al imponérsele 2-0 en semifinales de la Copa de las Naciones 2012 y quitarle la posibilidad de participar en la Copa Confederaciones 2013.
Contra todos los pronósticos, Tahití resultó campeón en la Copa de las Naciones 2012, lo que le dio el pase a la Confederaciones, el mejor resultado internacional para ese país. En la final del torneo regional derrotó a Nueva Caledonia 1-0, mientras que Nueva Zelanda debió conformarse con el tercer sitio y concentrarse en ganar el medio boleto al Mundial.
En el torneo intercontinental disputado en Brasil, Nigeria (6-1), España (10-0) y Uruguay (8-0) le propinaron sendas golizas a los tahitianos, quienes movieron más a la empatía que a la crítica. No se le puede pedir más a una selección amateur cuando se mide con la élite del futbol mundial.
Según la Federación Internacional de Historia y Estadística de Futbol (IFFHS), la Superliga de Nueva Caledonia es la quinta en importancia en Oceanía detrás de la ASB Premiership, de Nueva Zelanda, la Liga Nacional de Fiyi, la A-League, de Australia, y la División 1, de Tahití.
Para Nueva Zelanda fue una afrenta perder ante un rival como Nueva Caledonia. La ASB Premiership, fundada en 2004, está integrada por ocho equipos amateurs que juegan en estadios con capacidad de entre 3 mil y 10 mil espectadores. Sólo uno de ellos ha participado ocho temporadas. Los demás tienen entre dos y siete, lo que habla de la irregularidad de las escuadras para mantenerse en el máximo circuito.
Aunque su sede se encuentra en Nueva Zelanda, el Wellington Phoenix FC juega en la Liga Australiana de futbol (A-League); es decir, forma parte de la AFC. Sus partidos los disputa en el WestPac Stadium, con cupo para 35 mil aficionados y donde el próximo 20 de noviembre los All Whites y la selección mexicana jugarán el partido de vuelta del repechaje que definirá cuál de ellos estará en Brasil 2014.
El primer entrenador del Wellington Phoenix fue Ricki Herbert, zaguero integrante del equipo que representó a su país en el Mundial de España 82. Desde febrero de 2005, Herbert ha sido el seleccionador nacional –de marzo de 2007 a febrero de 2013 dirigió al Wellington–. Con él al frente, Nueva Zelanda clasificó a la Copa Confederaciones 2009 y al Mundial de Sudáfrica 2010 por la vía de la repesca derrotando a Bahréin 1-0.
Mientras se definían las posiciones en la zona de la Concacaf, Herbert y sus pupilos viajaron a Los Ángeles y a Trinidad y Tobago para jugar tres amistosos que evidenciaron sus carencias y dificultades para marcar goles. El miércoles 16, el New Zeland Herald publicó la reacción del entrenador de Nueva Zelanda cuando supo que con la derrota 3-2 de Panamá ante Estados Unidos, México alcanzó de panzazo la repesca.
“Piensas en México y su historia y dices ‘wow’, pero debemos ver eso de diferente manera. Tenemos 50% de las oportunidades en el partido. Muy poca gente nos dio una oportunidad contra Bahréin, pero nos las arreglamos para calificar. Cuando Panamá se puso al frente esperábamos que ganara el juego, pero terminamos con México. Ha sido un torneo muy duro para ellos. Nadie esperaba que estuvieran en esa posición, muy abajo, pero sigue siendo un equipo muy bueno. Probablemente pueden reagruparse, refrescarse. No creo que hayan estado antes en esta situación de repechaje”, dijo Herbert.
En su desesperación por tratar de vencer a la “peligrosísima” Nueva Zelanda, quienes dirigen el futbol México eligieron jugar a las 2 de la tarde en el estadio Azteca. Lo que no pudieron ganar hasta ahora se lo encargarán al América, a los más de 2 mil 200 metros de altura del Distrito Federal y al calor del mediodía.








