La presencia del Segundo Concurso Nacional de Pintura Artística Profesional Rodin-Royal Talens, en el Museo Nacional de Arte (Munal) en la Ciudad de México, debería ser motivo suficiente para retirar de sus cargos a todos los funcionarios del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) vinculados con el hecho.
Organizado por la empresa Rodin –fabricadora, importadora y distribuidora de artículos para arte, manualidades y productos escolares y de oficina–, el concurso es una estrategia mercadológica que, ni por los procedimientos de la convocatoria ni por el tipo de estéticas representadas, merece exponerse en un recinto museístico gubernamental, y mucho menos en uno de la importancia del Munal.
Lo primero que resalta de la colaboración entre el INBA y esa empresa es la aprobación institucional ante la exigencia de comprar productos de las marcas Rodin y Royal Talens. Uno de los requisitos del evento señalaba que las obras debían realizarse “únicamente” con materiales de estas marcas y, para asegurar su cumplimiento, los concursantes debían presentar un código de registro que recibían de las tiendas participantes. La ley de creación del INBA no señala que la institución tenga atribuciones para realizar o fomentar actividades indirectas de consumo comercial.
Otro aspecto relevante –y alarmante– que devela esta colaboración es la incapacidad de los funcionarios para establecer diferencias entre creaciones con valor artístico y expresiones pictóricas con lenguajes ordinarios. Integrada con resoluciones visuales que inciden en narrativas figurativas y abstractas sin problematizar principios, ontologías y conceptos pictóricos, la exposición del Segundo Concurso no comparte la complejidad y calidad artística de la importante colección del Munal. Con base en la ley mencionada, el INBA tiene la finalidad de fomentar, organizar y difundir las bellas artes: Los contenidos del concurso Rodin-Royal Talens no pertenecen a este rubro.
Ausente tanto en la difusión de prensa que realiza el instituto como en el portal del Munal, la exposición fue ampliamente publicitada en la página web de la empresa, en donde, inclusive, se pueden conocer las obras premiadas (https://www.rodin.com.mx/royaltalens/). En el espacio que alberga la exposición, con un enorme anuncio, también se publicita un retiro artístico.
La muestra se exhibió en el Munal del 25 de septiembre al 18 de octubre. Mientras los creadores emergentes y de trayectoria media que exploran en prácticas pictóricas de valor artístico carecen de espacios para exponer y exponerse, los eventos mercadológicos de empresas privadas –incluyendo Arte 40 en La Esmeralda (Proceso 1927)– se benefician con el uso de los bienes públicos. Si el INBA contara con un procedimiento democrático de rendición de cuentas, más de un funcionario sería removido.








