En sus primeros siete meses de gobierno, el priista Ramiro Hernández García se ha preocupado más por posicionar a su personal a costa del erario tapatío, pues ha abultado la nómina con nuevas y bien remuneradas contrataciones. Proceso Jalisco indagó sobre las maniobras administrativas y muestra la lista de los principales beneficiados, algunos de los cuales cobran alrededor de 60 mil pesos al mes en uno de los ayuntamientos más endeudados del país.
El alcalde tapatío Ramiro Hernández García sigue haciendo de las suyas: aun cuando los pasivos del ayuntamiento superan los 4 mil millones de pesos –lo que lo convierte en uno de los más endeudados del país–, contrató más personal y otorgó aumentos salariales hasta por 17 mil pesos pese a que se comprometió a reducir el gasto de nómina en 10% y a generar ahorros para mejorar los servicios.
De acuerdo con el listado que publicó el pasado 30 de agosto la Gaceta Municipal (tomo IV, ejemplar 15, primera sección, año 96), 2 mil 17 servidores públicos recibieron “modificaciones a sus percepciones económicas” a partir de julio, aunque lo que en realidad hubo fueron nuevas contrataciones.
El director de Recursos Humanos, Felipe de Jesús López García, explica a Proceso Jalisco que el presupuesto de egresos para este año incluye una partida de 50 millones de pesos que se destinarán a la homologación, en una primera etapa, de 2 mil servidores públicos bajo la premisa de que son quienes menos ganan.
Y aun cuando se planteó que el monto máximo a otorgarse fuera de 4 mil 150 pesos mensuales, dice el entrevistado, hubo nuevas y jugosas contrataciones. Es el caso de Nicolás Francisco Uribe Tapia, adscrito a la Secretaría de la Presidencia desde el 17 de mayo último, quien a partir de la segunda quincena de julio comenzó a cobrar 53 mil 944 al mes.
Antes de esa fecha, los emolumentos de Uribe Tapia eran de sólo 45 mil 110 pesos; es decir ahora gana 8 mil 834 pesos más que hace dos meses.
El 19 de octubre de 2012, el funcionario apareció en la lista de los nuevos sindicalizados del Congreso con una plaza de asistente parlamentario con un sueldo de 55 mil 418 pesos mensuales. La solicitud para que se le otorgara su base fue hecha por el entonces coordinador de la fracción del PRI en la LIX Legislatura del Congreso local, Roberto Marrufo Torres (Proceso Jalisco 416).
En julio pasado ingresaron también a la nómina municipal de Guadalajara René Negrete Maldonado, como director administrativo de Tesorería; Víctor Maciel Ramírez, oficial del Registro Civil; Stefanie Kemmesies Castro, jefe de oficina; Germán Almeida Reynoso, abogado A; Juan Pablo Amézquita Díaz, supervisor A; José Arturo Aceves Gómez, colaborador D; Jorge Álvarez Padilla, colaborador C; Vanesa Aguiar Barriga, inspectora, y Héctor Fabio Rizzo Lozano, jefe de departamento. Sus sueldos oscilan entre los 13 mil y los 40 mil pesos mensuales.
Diana Brito Jaime, quien fue dada de baja el 31 de diciembre de 2009, reingresó el pasado 15 de julio como jefa de sección, aunque la página de transparencia no indica en qué dependencia; Gregorio Gutiérrez Astudillo, quien fue dado de baja en enero de 2012 volvió en julio como jefe de departamento con un sueldo de 41 mil pesos al mes; antes cobraba 7 mil 314 pesos.
Pero es el caso de José Edmundo Jáuregui Gómez el que llama la atención. El alcalde Ramiro Hernández lo contrató como asesor desde el inicio de su gestión y le asignó 11 mil 304 pesos al mes. No obstante, en junio pasado sus percepciones se elevaron a 21 mil 644 pesos, casi el doble.
En la nómina del ayuntamiento de Guadalajara no sólo ingresó personal afín a la administración de Hernández, también lo hizo el panista Jorge Urdapilleta Núñez, quien en la pasada administración estatal fungió como coordinador general de competitividad empresarial en la Secretaría de Promoción Económica. Hoy es jefe de departamento en la Dirección de Padrón y Licencias. A partir de la segunda quincena de julio cobra 23 mil 732 pesos al mes.
Otro correligionario suyo que se coló al ayuntamiento es Luis Octavio Uribe de la Torre –quien estuvo en la nómina hasta enero de 2010, durante la última administración panista–, quien reingresó como asesor en la dirección administrativa de la Secretaria General con un sueldo de 28 mil 834 pesos al mes.
Otros funcionarios que cobran en la misma nómina tapatía a partir de la primera quincena de julio último son: Patricia Guadalupe Campos Alfaro, secretaria técnica de Comisión Edilicia en la dirección Administrativa de la Secretaría General; Ismael Flores Gómez, jefe de departamento en la Dirección de Catastro; Liliana Patricia López Ruelas, titular de la Dirección de Planeación y Diseño Urbano, y Ruth Elena García Medina, asesora. Sus percepciones van de los 21 mil a los 35 mil pesos mensuales.
Las nuevas contrataciones
Entre las nuevas contrataciones destacan las de Manuel Jáuregui Servín –aunque su nombre todavía no se incluye en la nómina de transparencia del ayuntamiento–, quien gana casi 20 mil pesos al mes, de acuerdo con la información publicada en la Gaceta Municipal, y Blanca Nidia Ramírez Arreola, quien cobrará 25 mil 702 pesos mensuales.
La información de la página de transparencia del ayuntamiento es diferente de la que publicó la Gaceta en agosto pasado. En el caso de Alberto Alejandro Larios Manzano, por ejemplo, el portal de internet indica que gana 17 mil pesos, mientras que la publicación oficial menciona 27 mil 586 pesos al mes. Lo mismo sucede con Eduardo Partida Contreras: mientras la página de transparencia indica 13 mil 600 pesos mensuales, la Gaceta publicó que son 22 mil 280 pesos.
Además, como varios funcionarios cambiaron de puesto, recibieron un incremento salarial sustantivo, como en el caso de José Ernesto González Pérez. Hasta el pasado 31 de mayo se desempeñó como supervisor; en junio fue jefe de unidad departamental de la Auditoría a Obra Pública, y en julio pasó a ser jefe de Inspección y Vigilancia. En mayo, González Pérez ganaba 11 mil 694 pesos, en junio subió a 34 mil 474 y actualmente percibe 36 mil 398 pesos mensuales.
En el mismo tenor está Elva Esther García Becerra, quien hasta junio pasado fue jefa de oficina. Pasó a la Dirección Administrativa de Seguridad Ciudadana con un sueldo de 18 mil 354 pesos mensuales, pero al darle el nombramiento como jefa de departamento en la misma dependencia sus ingresos se elevaron a 31 mil 80 pesos.
Igual sucedió con Luis Antonio Peña Nava, quien se desempeñaba como jefe de oficina en la Dirección Administrativa de Seguridad Ciudadana, con un salario de 8 mil 496 pesos mensuales. Al ser nombrado jefe de departamento de la Dirección Técnica de la misma dependencia comenzó a ganar 24 mil 400 pesos.
Hay más casos: Irma Ruiz Ayala, Emilio Valdez Huízar y José Luis Martínez Rizo. Este último tenía plaza de auxiliar administrativo en el Registro Civil con un sueldo de 8 mil 634 pesos; ahora, como jefe de departamento en la Dirección de Obras Públicas, se embolsa 22 mil 488 pesos cada mes.
Otros servidores públicos que recibieron un incremento salarial pese a que no son de los que tienen menos ingresos son: Enrique Berumen Puentes quien recibió un aumento de casi 2 mil 500 pesos, cuando presuntamente el monto máximo era de 2 mil 75 pesos; en el caso de Carmen Leticia Briones Espino, quien percibía 15 mil pesos; Karina del Carmen Carbajal Uribe, 12 mil 200 pesos; el asesor Arturo Coronado Haro, 21 mil pesos, y el jefe de departamento Víctor Ricardo Flores Villaseñor, 23 mil 944 pesos, recibieron un incremento de 5 mil pesos.
En tanto que el jefe de departamento de la Dirección de los Programas de Desarrollo Social, Juan Carlos Lepe –quien ingresó a la nómina en julio pasado con un sueldo de 11 mil 864 pesos–, recibió un incremento de 13 mil 560 pesos, por lo que se sueldo es de 25 mil 424 pesos.
Otra funcionaria de las que más gana es María del Rosario Ruiz Uribe. Como directora administrativa en la Tesorería cobraba 39 mil 598 pesos; hoy, como directora de Glosa, sus ingresos son de 56 mil 682 pesos; es decir, tuvo un aumento de 17 mil 84 pesos.
Líderes beneficiados
María del Rosario Prado Macías, lideresa del Sindicato Guadalajara, presumió en su muro de Facebook que más de 2 mil trabajadores se beneficiaron con aumentos que iban de dos centavos hasta 2 mil 75 pesos quincenales. Entre ellos incluyó a los auxiliares: operativos, técnicos, de intendencia, de almacén en sus diferentes categorías de A, AA y B, bibliotecarios, capturistas, choferes, instructores de jornada reducida y los trabajadores sociales. Estos últimos son los que recibieron el mayor beneficio, al obtener una autorización por un monto máximo de 4 mil 150 pesos al mes.
Sin embargo, pese a que su nombramiento no se incluyó en la lista mencionada, Prado Macías recibió un incremento salarial cercano a los 3 mil 600 pesos mensuales.
Según la página de transparencia, ella está adscrita como psicóloga en la Dirección de Prevención Social. Consultado al respecto, el director de Recursos Humanos, Felipe de Jesús López García, asegura que Prado Macías era trabajadora social A; pero cuando se le aclara que su plaza es de psicóloga, responde que el aumento “es producto de una negociación salarial”.
Y aunque López García indica que el propósito es homologar los sueldos de todos los trabajadores del municipio –a trabajo igual, sueldo igual, según dice–, queda en evidencia que no se está logrando.
Muestra de ello es que el secretario general del sindicato mayoritario de Servidores Públicos de Guadalajara, Fernando Jaime Gaytán, gana 20 mil 750 pesos al mes como analista AA, mientras que el líder del sindicato Nuevo Guadalajara, Raúl García Lupercio –cuyo nombramiento es similar al de su homólogo– percibe sólo 16 mil 338 pesos.
Por cierto, ambos obtuvieron su aumento salarial en los últimos meses. Gaytán se benefició a partir de la primera quincena de abril pasado; antes cobraba 19 mil 820 pesos mensuales; García Lupercio, quien hasta esa fecha tenía la plaza de técnico percibía 11 mil 212 pesos.
Para justificar la diferencia en los sueldos de ambos dirigentes, López García precisa que se debe a que García Lupercio y otros integrantes de su sindicato interpusieron demandas de homologación salarial contra el ayuntamiento tapatío. “Y el aumento es producto del desistimiento de las demandas de homologación salarial”, comenta el funcionario.
López García insiste en que a todos los burócratas del ayuntamiento de Guadalajara se les dará un aumento salarial: “Este es un proceso que lleva varias etapas, 23 categorías se estarán homologando, y aparte estamos recibiendo gente que se reinstala, ya que cuestan millones de pesos las resoluciones”.








