El desastre de la Selección mexicana de futbol es analizado por el técnico Ricardo La Volpe, quien asegura que el principal responsable de la crisis –aunque no el único– es José Manuel de la Torre. Para el argentino la falta de un sistema que le brinde confianza al jugador es la clave para explicar los pésimos resultados en la cancha. Los cambios frecuentes, dice, desequilibran al conjunto, pues los jugadores no saben qué hacer, y al final las culpas pertenecen a todos: a los de arriba que eligen al técnico, y a éste cuando no sabe cómo sacar provecho de su equipo.
Para Ricardo La Volpe, José Manuel Chepo de la Torre es el principal responsable de que la Selección mexicana esté prácticamente fuera de la Copa del Mundo, cuando sólo restan por disputarse dos jornadas del hexagonal final de la Confederación de Futbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf, por su acrónimo inglés) clasificatorio para Brasil 2014.
Con la autoridad que le da ser el único seleccionador de México que completó el proceso mundialista en las últimas dos décadas y quedó a sólo minutos del anhelado quinto partido en la Copa del Mundo Alemania 2006, La Volpe describe el desastre que dejó el Chepo de la Torre:
“En tres años todavía no tenemos un equipo ideal porque en plena eliminatoria mundialista siguió haciendo cambios y cambios. No puedo cambiar a cuatro o cinco jugadores y a los cuatro días mover a cinco. Es la desconfianza que se transmite a los futbolistas. El jugador se da cuenta.”
En entrevista con Proceso, el argentino asegura: “Para que México no esté en un Mundial, perteneciendo a una zona del nivel de la Concacaf, debe estar en un mal momento y mal dirigido. No hay duda de eso”. Arremete y reparte culpas: “Mal dirigido en todos los sentidos: los de arriba eligen y determinan al técnico”.
También señala que los directivos generalmente designan seleccionador nacional al técnico que salió campeón o llegó a la final, “pero difícilmente hay un análisis de cómo juegan y cómo trabajan los entrenadores. Algunas veces se dejan llevar por los campeonatos… y a veces los títulos no determinan”.
Afirma que en la actual Selección “no hay confianza, no hay un equipo trabajado ni consolidado y el primero que pierde la confianza es el director técnico con cambios y cambios. Cuando un entrenador entra en ese problema es porque lo trabajado no le dio resultados; no fue lo idóneo. Lamentablemente en tres años no pudiste tener al equipo de México porque carece de una base, y así no es fácil ganar”.
La responsabilidad, insiste, recae en el director técnico, “pero la duda más grande me la dieron en el juego contra Estados Unidos –el martes 10–, pues yo esperaba que los auxiliares del Chepo que se quedaron al frente después de su despido sólo hicieran cambios mínimos. Entonces, ¿por qué cambiaron otra vez a cuatro o cinco jugadores?”
–¿Ni siquiera los asistentes estaban convencidos del sistema del Chepo?
–Si hubieran repetido al equipo o realizado una pequeña variante, entendería que todos estaban en el mismo canal. Ahora veo que no todos estaban en la misma sintonía porque a los cuatro días –entre los partidos contra Honduras y Estados Unidos– nuevamente cambiaron jugadores sin poder consolidar un equipo, un nuevo sistema.
En esas condiciones, lo mínimo que un cuerpo técnico hace es hablar con los jugadores y poner las cosas en claro, sostiene. “Es muy difícil cambiar un sistema y una forma de jugar en pocos días. Por eso me extrañaron los cambios. No entiendo”.
El desastre
Convertido ya en el peor equipo de todos los tiempos en eliminatorias mundialistas, México no alcanza en estos momentos ni siquiera la repesca porque los dos recientes juegos fueron desastrosos: dos derrotas en fila, una de la mano del Chepo (Honduras, 1-2 en el estadio Azteca) y otra con el técnico emergente Luis Fernando Tena (Estados Unidos, 2-0) en tan sólo cuatro días, entre el viernes 6 y el martes 10.
Los tropiezos enviaron a México al penúltimo lugar del hexagonal, encabezado por los ya clasificados Estados Unidos (16 puntos) y Costa Rica (15), seguido de Honduras (11) y Panamá (8), con las mismas unidades que México.
Por lo tanto, sólo queda un boleto directo y un medio pase disponible. Este último lo disputará el cuarto lugar de la Concacaf contra el campeón de Oceanía, Nueva Zelanda. Y México podría involucrarse en esta instancia.
Pero La Volpe observa a una Selección con pocas variantes que generalmente termina con un mismo sistema. Considera que al equipo le faltaron modificaciones para enfrentar a sus rivales. “Tampoco tenemos gol; estamos siendo un equipo con escasez ofensiva. Entonces tenemos que cambiar el chip. No podemos seguir esperanzados que si ahora nos salva (Javier) Aquino o ahora llamo a (Ángel) Reyna para que me salve. Contra Estados Unidos pusieron a Giovani por adentro, atrás del nueve. La verdad, tampoco entendí.
El entrenador argentino con una trayectoria de 30 años en el futbol mexicano reitera: “En tres días no puedes imponer un estilo y los jugadores no asimilarán lo que pretendes”.
Estima que cuando un equipo empieza por no tener rumbo es muy factible que se haya errado en el sistema de juego. “La confianza que se le da al futbolista es saber a qué entra al campo de juego, si tiene que marcar o hacer ciertas jugadas específicas. Lógicamente que no se están viendo bien porque hay una desconfianza desde que ingresan al campo de juego, porque el sistema hace que el jugador luzca”.
Explica: “Si pongo a Cristiano Ronaldo de lateral no creo que se vaya a lucir. Es lo que le falta a México. Para mí, ese 20 o 30% que son los sistemas de juego, como es el parado, es responsabilidad de los técnicos”.
En octubre de 2012 el presidente de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), Justino Compeán, reveló que el representativo tricolor produce 250 millones de dólares de ganancias por cada ciclo mundialista. Pero el directivo, antiguo empleado de Televisa, descuidó lo importante: el lado deportivo. Ahora la Selección se encuentra en riesgo de quedar eliminada o de jugar el repechaje.
Designado seleccionador nacional en octubre de 2010, De la Torre sólo ganó la Copa Oro 2011 y deja una marca de 28 triunfos, 12 empates y ocho derrotas. Bajo su conducción por primera vez México fue derrotado en el estadio Azteca por Estados Unidos y Honduras.
Los últimos meses de José Manuel de la Torre con la Selección fueron dramáticos: en junio fue eliminada en la primera ronda de la Copa Confederaciones Brasil 2013. Un mes después, con un equipo alternativo, entregó muy pronto el título en la Copa Oro, superada en semifinales por Panamá, que doblegó dos veces a México en un mismo torneo.
Cuando parecía inminente el despido de De La Torre, el 29 de julio Compeán decidió prolongar su agonía. En conferencia de prensa el directivo reveló haber hablado “con todos y cada uno de los dueños y pedí confianza para la administración que encabeza el Chepo, una persona íntegra y profesional entregada al trabajo, quien tiene que reconocer sus errores”.
Pero el Chepo falló al voto de confianza el viernes 6, cuando Honduras se encargó de precipitar su despido, tras su inesperado triunfo en el estadio Azteca, el cual celebró como si hubiese conquistado la Copa del Mundo.
El entrenador fue cesado el sábado 7 y en su lugar se designó técnico interino a su propio auxiliar, Luis Fernando Tena, quien estaría acompañado por el resto del cuerpo técnico que conformó José Manuel. Sin embargo el remedio no surtió efecto y en cuestión de cuatro días la Selección se desbarrancó, tras ser derrotada por Estados Unidos.
La Volpe asegura que a esta Selección le falta conjunción, mayor trabajo de campo y conocimiento de los jugadores. “Es algo lógico porque se hizo un buen partido amistoso contra Costa de Marfil, hubo cuatro cambios, y para el juego contra Honduras fue con esas cuatro modificaciones. Ahí me di cuenta que el trabajo de tres años estaba mal, que no puso a los jugadores idóneos. Acá no hay un trabajo firme, no hay un equipo ideal, todavía sigue probando.
“Lo que me dicen los libros es que a mayor cantidad de partidos y entrenamientos mejor va a jugar tu equipo, porque entre los jugadores habrá mayor comunicación, sincronización y se van a entender mejor. Cuando continuamente pongo equipos diferentes, menos tiempo de conocimiento tienen de jugar juntos y por lógica no tengo las horas de trabajo de un equipo que siempre juega el equipo ideal. Veo al América y siempre juega igual; cambia muy poco o nada. Una selección está compuesta por 18 o 20 jugadores, pero hay 11 ideales que generalmente juegan. Los demás entran por si alguno tiene que cumplir una función por un lado.”
Asegura que en cuatro días les devuelve la confianza a los jugadores, pues “si no los motivas después pueden entrar en incertidumbre y jugar mal. En ese sentido defiendo mucho al jugador”.
Afirma que le encantaría volver a dirigir a la Selección “por todo lo que me ha dado México”. Pone como ejemplo el partido amistoso en el que México se impuso 4-1 a Costa de Marfil el pasado 14 de agosto: “La Selección mostró algo bueno y le dio la confianza –al técnico– para jugar contra Honduras, pero se pierde contra ellos y después vuelve todo un cambio de cuatro o cinco jugadores.
“Es verdaderamente la incertidumbre del jugador porque no sabe quién es titular y cómo van a jugar, porque más allá del parado o equis sistema no hay que olvidar que los sistemas se trazan de acuerdo a las características de los futbolistas. No es lo mismo que ponga a Reyna como cuarto volante por izquierda y después en el partido contra Estados Unidos jugó Guardado otra vez por izquierda. Las características de ambos jugadores son diferentes.”
–En teoría, ¿México no debería estar pasando por estos apuros?
–Lo que está pasando son cosas que suceden en el futbol. No tengo ninguna duda de que México es muy superior en la Concacaf porque a nivel club lo demuestra con los últimos campeonatos que ganaron Monterrey y Santos, donde la Concacaf no figura para nada.
“Puede ser un mal momento de la Selección o una falta de confianza. Pero si pierdes confianza veo a un México chato en todos sentidos. México era de golear en el estadio Azteca. Todos sabíamos que era de cuatro o cinco goles, que había un espectáculo. Hoy no está en eso y encima te gana Honduras y dos veces Panamá en la Copa Oro. Llevo 30 años en el futbol de México y jamás había visto todo esto.”
Exceso de confianza
La mítica superioridad futbolística de México en la Concacaf no se refleja en el campo: en el presente hexagonal apenas ha ganado un partido, frente a Jamaica; empató cinco y perdió dos. Suma cuatro goles a favor, dos de ellos en el estadio Azteca, y seis en contra. Y ni siquiera pudo vencer en casa a Jamaica, Costa Rica y Honduras.
De hecho, Estados Unidos ya le dio la vuelta en el ranking de la FIFA, donde el tricolor descendió un puesto –al 21–, de acuerdo con la lista publicada el jueves 12. Por su parte, el equipo dirigido por JÜrgen Klinsmann –convertido en el más potente del área– figura en el lugar 13.
La Volpe defiende al jugador. Dice que si no ha dado más es porque no entiende el sistema del entrenador o le falta confianza en el juego. “Sin ninguna duda el jugador que es llamado a la Selección se mata en cada partido y en cada entrenamiento. De eso estoy segurísimo”.
No obstante los errores individuales le costaron las derrotas al equipo mexicano: el portero José de Jesús Corona y los defensas Carlos Salcido y Héctor Reyes contribuyeron en el traspié frente a los hondureños y volvieron a ser decisivos en la caída ante Estados Unidos.
“Todos pensaron que se le ganaría a Honduras. Nos fuimos a la historia, a las estadísticas, que nunca se había perdido contra los hondureños en el Azteca, y lamentablemente no se tomaron las medidas adecuadas. De otra manera no estaríamos hablando de esto y, más allá de que se hubiera perdido frente a Estados Unidos, se seguiría en el camino de la clasificación.
“Lamentablemente el equipo no estaba bien. Ya había dado muestras de ello con Jamaica, Estados Unidos y Costa Rica: el estadio Azteca ya no es el escenario de hace años en el que México ganaba y goleaba. Cuando el rival empieza a notar tus debilidades, las aprovecha. En mi época ellos sólo venían a defenderse, a que no los golearas. Ni te atacaban y se iban contentos.”
El jueves 12 se anunció la contratación del técnico Víctor Manuel Vucetich, en quien deposita sus esperanzas de salvar a México de una inminente eliminación.
Vucetich, quien se convierte en el noveno entrenador en la gestión de Justino Compeán, presidente de la Femexfut desde septiembre de 2006, debutará el próximo 11 de octubre contra Panamá en el Azteca.








