La convivencia de la naturaleza y las figuras geométricas ha sido una constante en la obra de Isabel Leñero, quien inaugura el miércoles 18 la exposición El golpe del silencio, en la que agrega este último como elemento intangible y perceptible de reflexión interna.
La muestra en la galería Luis Cardoza y Aragón de la librería Rosario Castellanos incluye 60 piezas en pequeño formato realizadas entre 2010 y 2013, a base de acrílico y lápiz, y óleo sobre madera.
Leñero, quien además es colaboradora de este semanario, explicó acerca de su más reciente producción:
“Surgió de una manera muy natural, de hacer un nuevo planteamiento de mi trabajo, y su proceso me sirvió para encontrar otras formas. Siempre he trabajado la geometría y las formas orgánicas, y debido a que la muestra anterior fue muy colorida y con formatos muy grandes, ésta fue un reto porque de inicio elegí el pequeño formato.”
De hecho, los cuadros más grandes no rebasan los 60 x 70 cm.
“Empecé pintando objetos, plantas, flores, iconografía y un poco de figuras geométricas, pero ahora como elementos donde el silencio pudiera reposar y manifestarse, que existiera como en espacios metafísicos donde se mezcla de repente una flor con círculo o con óvalos, y ahí me di cuenta de que lo que me interesaba era expresar un discurso imaginativo, un discurso de relación simbólica que apela a los estados de ánimo.”
Así, plantas, flores, árboles, hojas, nubes y paisajes conviven con el geometrismo, sin que nada interrumpa la serenidad que se contempla en cada pieza.
Expresa la artista:
“El mundo que nos rodea está lleno de ruido, no sólo del exterior, sino de ruidos internos, muy personales y, en definitiva, cuando hay ruido se anhela el silencio para equilibrar –en mi caso– el lenguaje pictórico con el personal, así la necesidad de silencio fue muy natural.”
Isabel Leñero cuenta con más de 13 exposiciones individuales –Geometrías (2007) y Figuraco 27 (2008), entre las recientes– tanto en México como en el extranjero, así como su participación en más de 40 muestras colectivas.
–Nace esta exposición en un momento donde todos se quieren expresar de alguna forma, se tienen los teléfonos celulares, internet, redes sociales…
“Es que vivo un poco ajena a toda esa tecnología, pero, bueno, si tuviera ruido alrededor pues no sé si hubiera sido tan claro mi propósito. Debo decir que la beca (como miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fondo para la Cultura y las Artes) con la que surgió este trabajo me permitió sumergirme en un reto donde todo me llevó a abordar el silencio como sustantivo.
“No medito, no hay una relación esotérica alguna, tenía que ver con una necesidad pictórica, mi vocabulario, lo que sé y la trayectoria de la pintura en que me ubico. Es hasta cierto punto una obra para contemplar, contemplativa, para descansar la mirada y ausentarse un momento.”
–¿Qué sensación se llevará el espectador al ver la muestra?
“No tengo una intención, pero veo los cuadros como situarse en otros espacios; para mí fue como internarme en una iconografía que pudiera contener un silencio valioso en la pintura misma. Si al ver los cuadros la gente comparte esta búsqueda particular, sería muy bueno.
“Lo interesante es que el resultado es una propuesta circular, que se inicia con una obra hecha a partir de una base blanca, y la que la concluye es igual, de base blanca, de manera que podría iniciarse también por el final.”
La museografía de El golpe del silencio corrió a cargo de Pilar Leñero. La apertura en la galería Luis Cardoza y Aragón será a las 19:00 horas en Tamaulipas 22 esquina con Benjamín Hill, colonia Hipódromo Condesa. La exhibición estará abierta hasta el 4 de octubre.








