Partidero

El proyecto del Parque Pedagógico del Agua –que encabeza el catedrático Jaime Eloy Ruiz Barajas e involucra a maestros y alumnos de universidades públicas y privadas– tiene como finalidad cuidar el medio ambiente, en particular el líquido captado en el bosque de La Primavera y la zona de El Bajío que abastece los mantos freáticos del bosque de Los Colomos, al poniente de la zona metropolitana, que en buena medida abastecen a Guadalajara. Y aunque ese proyecto ha tenido muy buena aceptación en la sociedad y goza incluso del apoyo oficial, sus miembros se quejan porque, dicen, a últimas fechas el director de Ecología de Zapopan, Miguel Prado –a quien se le señala como presunto defensor de los especuladores de la tierra e invasores del bosque–, lejos de refrendarles el respaldo del que gozaban anteriormente, les hace el vacío. Ante ello, Lizett Cázares Hernández aprovechó un evento reciente sobre el tema del agua en Los Colomos para demandar a las autoridades, independientemente del partido político que esté en el poder, seguimiento al proyecto, pues pertenece a todos, aun cuando militen en determinado partido político o profesen alguna religión o ideología.

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Ansioso por llevarse varios objetos artesanales de la entidad, un turista avecindado en Nueva York de paso por Guadalajara acudió la tarde del lunes 9 a la Casa de las Artesanías de Jalisco acompañado de un amigo. Alrededor de las 17:00 horas, el bello portón hecho por artísticas manos de la localidad hace más de medio siglo estaba prácticamente cerrado. Sólo quedaba la cajera que hacía corte, una oficinista y el portero. Mediante súplicas del visitante, accedieron a darle paso siempre y cuando, le advirtieron, hiciera sus compras en cinco minutos. Así lo hizo. El visitante, un artista plástico que emigró hace más de cuatro décadas a Estados Unidos comentó: “¿Cómo es posible que un negocio oficial tan representativo tenga un horario burocrático?, cuando todo mundo sabe que el mejor horario del comercio es precisamente de las cinco a las ocho de la noche? ¡Es increíble!”. Y con toda razón. Si bien es cierto que, como cualquier trabajador, los empleados gubernamentales también deben laborar ocho horas diarias y no más, también es muy cierto que, si la dirección de la Casa de las Artesanías tuviera un horario escalonado –como el comercio en general–, podría dar servicio durante todo el día. El problema radica en hacer entender a los funcionarios tal conveniencia.

 

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En la clausura del anual Festival Cultural de Ciudad Guzmán con motivo de la celebración del 480 aniversario de la fundación de la antigua Zapotlán El Grande –y así la llamó siempre Juan José Arreola, quien no aceptó el título de ciudad–, la Orquesta Filarmónica de Jalisco tocó, por primera vez, al menos en muchos años, obras preponderantemente de autores locales, como José Rolón, quien fue fundador de esta orquesta a principios del siglo pasado; de Blas Galindo, oriundo del municipio vecino de San Gabriel; de Consuelito Velázquez y de Antonio Navarro quien, aunque nacido en Guadalajara, se avecindó hace ya más de una década en esta capital del sur de Jalisco. En este marco se estrenó una composición orquestal de Navarro. La orquesta estuvo acompañada por el Coro del estado de Jalisco en algunas arias de óperas famosas que no fueron sino la gran introducción para estrenar lo que podría ser, hasta ahora, la mejor obra del aún joven compositor Antonio Navarro, con su Cantata a Zapotlán. Los últimos 15 minutos del concierto, que duró poco más de una hora, esta composición se llevó el mayor aplauso, pues Navarro supo intercalar muy bien textos del autor de La Feria y una poesía de Virginia Arreola, hermana de Juan José, con narrativa propia, a la par de hacer un acertado uso de sonidos de los tradicionales danzantes y sonajeros locales, para cerrar con  un alegre estruendo musical capturado por el autor en esa tierra pródiga en artistas, entre ellos los ya citados y el creador de El hombre en llamas, José Clemente Orozco. A falta de auditorio o teatro apropiado, el escenario no pudo ser mejor que la Catedral abarrotada por más de mil personas.  l

 

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