Una empleada exitosa

Durante meses prácticamente nadie conoció a Gabriela Valdés Miranda en el Consejo de la Judicatura jalisciense (CJ), donde hoy es responsable del área de Comunicación Social , por lo que percibe 54 mil pesos al mes.

Era una “aviadora de lujo”, aseguran al reportero algunos empleados de la institución, cuando se refieren a la exesposa de Salvador Cosío Gaona, hijo del exgobernador priista Guillermo Cosío Vidaurri, patriarca de una de las familias de mayor influencia al interior del Supremo Tribunal de Justicia.

“Si los chilangos tienen su Lady de Polanco, Guadalajara cuenta con las Barbies de la Judicatura, y Gabriela Valdés es una de las mejores exponentes”, aseguran quienes la conocen.

Ella es alta y delgada. Suele vestir ropa de marca y hoy conduce un BMW azul marino. Su nombre comenzó a mencionarse en junio de 2012, cuando hubo cambios de personal en el CJ. Y hasta hace unas semanas colaboró en la Dirección de Cultura de Guadalajara donde, según la página de transparencia del ayuntamiento, recibía de 23 mil pesos al mes.

En la nómina tapatía también aparece Ana Isabel Cosío Valdés –presumiblemente hija de Salvador y Gabriela–, como jefa de oficina “A”, en la Secretaría Particular. Su sueldo: 18 mil pesos al mes.

Gabriela es conocida también por sus desplantes, como el del pasado 30 de agosto, cuando regañó a la encargada de la recepción de la Judicatura por permitir la entrada al reportero de Proceso Jalisco sin avisarle. En realidad, quien esto escribe acudió a entrevistar al consejero Jaime Gómez. No obstante Gabriela se molestó porque personal de su área no pudo grabar la conversación con el consejero Gómez.

Ella insistió en la “importancia que representaba la entrevista”, incluso pidió al reportero una copia de la entrevista. Más tarde, cuando se le preguntó a la recepcionista sobre la actitud de la funcionaria, comentó: Para mala fortuna de los empleados de puestos intermedios, a los jefes les da por regañar a sus subalternos.

Los privilegiados

 

En febrero pasado, cuando Luis Carlos Vega Pámanes llegó a la presidencia del Supremo Tribunal de Justicia (STJ), advirtió que si se comprobaba que tenía un doble sueldo, renunciaría a uno de ellos. Aunque sin mencionarlo, aludió al caso de Celso Humberto González Rodríguez, quien cobraba como presidente del STJ y como representante del CJ.

Sin embargo, según el portal de transparencia de la institución, Vega Pámanes cobra 80 mil pesos mensuales en el tribunal, además de una compensación de 40 mil pesos por ser presidente del CJ. Asimismo, su hijo Luis Carlos Vega González goza de una plaza de secretario relator en el tribunal, con un sueldo de más de 56 mil pesos.­

En 2008, Vega González trabajó en el área de Comunicación Social, después se dedicó a cubrir varias incapacidades en diferentes áreas de la institución; fue auxiliar de cómputo­ y luego auxiliar judicial, y desde el arribo de su padre a la presidencia del STJ ocupa su actual cargo.

Otra privilegiada en el CJ es Florita Acosta, hija del magistrado Raúl Acosta, quien ha realizado trabajos relacionados con el área de Comunicación Social. Hoy su sueldo es de 56 mil pesos mensuales.

En su cuenta de Facebook se presenta como curadora de obras de arte y promotora cultural; en otros sitios de internet también anuncia una galería de su propiedad en Morelia, Michoacán.