Stephen King (Portland, Maine, 1947) es conocido por sus novelas de terror, entre las cuales destacan Carrie (1974), El resplandor (1977), La zona muerta (1979), Christine (1983) y La cúpula (2009). También ha escrito otras obras alejadas del suspenso y el miedo, como Los ojos del dragón (1987), la serie de ocho libros titulada La torre oscura (en donde combina diferentes géneros como el western, el misterio, la fantasía, el terror, la ciencia ficción) y 22/11/63 (Plaza y Janés; México, 2013. 852 p.), que circula en librerías.
El título de esta novela hace referencia al día en que fue asesinado John F. Kennedy, y trata del viaje que Jake Epping hace al pasado para evitar el crimen. El traslado se realiza a través de una galería, situada en un restaurante, que lo lleva desde el presente (2011) hasta el 9 de septiembre de 1958. Junto con su amigo Al Templeton deciden impedir el magnicidio al darse cuenta de que pueden cambiar la historia. Templeton emprende una investigación exhaustiva sobre Lee Harvey Oswald, pero una enfermedad le impide participar, así es que Jake continúa con el propósito. De ese modo evita el asesinato y supone que la historia será diferente, pero cuando regresa a la actualidad encuentra un mundo colapsado por una guerra nuclear. El desenlace, obviamente, no se puede ofrecer.
La novela 22/11/63 es desmesurada. La trama expuesta ocupa una tercera parte de la narración. El resto son anécdotas secundarias con los aderezos tradicionales de King: asesinatos, delincuentes, criminales con ropas de payasos, suspenso, amor, sexo y equívocos. De igual manera es redundante, porque los personajes viajan varias veces al pasado y, dada la anulación de los cambios que ocurren, tienen que emprender acciones similares para restablecer la modificación. Además remeda el concepto de traslación a través de un pasillo o almacén de la novela Ahora y siempre del escritor Jack Finney. Asimismo hace un uso simplista del llamado efecto mariposa, que sostiene que dentro de un sistema cualquier variación puede provocar alteraciones sustanciales, pero olvida que también puede causar modificaciones triviales.
22/11/63 es una mala novela de King en la que se nota la prisa en la narración, así como la falta de reflexión en el uso de ideas interesantes. Como a muchos escritores de best sellers, la impronta del dinero y del prestigio ha condicionado el nivel de sus obras.








