Las irregularidades en que han incurrido la Femexfut, la FIFA, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) e incluso la Conade en torno al dopaje por clembuterol revelan al menos dos graves problemas: un enfrentamiento entre instituciones federales que se acusan mutuamente de faltar a la verdad y, sobre todo, el encubrimiento de un problema que, de acuerdo con la opinión de especialistas, no se limita a esa sustancia utilizada para la engorda de ganado bovino. Hay un dato revelador: de los 70 atletas mexicanos que desde 2012 dieron positivo a este anabólico, ninguno ha sido sancionado. Si bien la WADA avaló inicialmente las exoneraciones, reconsideró su postura y anunció que en tres semanas dará a conocer su dictamen definitivo al respecto.
El caso de los dos futbolistas de la liga mexicana que recientemente tuvieron un resultado analítico adverso por clembuterol desnuda las irregularidades con que la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), la FIFA y la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) manejaron el asunto desde que en 2011 otros cinco jugadores dieron positivo: Entonces resolvieron que la presencia de esta sustancia prohibida en el cuerpo de los atletas se debía a la ingesta de carne contaminada.
En el problema también se halla involucrada la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) porque ocultó que desde 2012 alrededor de 70 deportistas dieron positivo por clembuterol. Ninguno de esos atletas fue castigado pues la dependencia federal, sin ninguna evidencia científica, determinó que el dopaje se debió al consumo de carne de res, puesto que en México el ganado vacuno “se engorda” con el anabólico.
El gobierno federal, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), dependiente de la Sagarpa y la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), adscrita a la Secretaría de Salud, niega que la carne contaminada por clembuterol represente un problema de salud pública, como aseguran la Femexfut, la FIFA y la WADA, y concluye que echarle la culpa a su consumo es la excusa con que los tres organismos encontraron una salida fácil al caso.
La comisionada de Evidencia y Manejo de Riesgos de la Cofepris, Rocío Alatorre, revela que el martes 6, un día después de que la Femexfut anunció el dopaje de los dos jugadores, le envió un oficio a la federación, en el que, con la finalidad de iniciar una investigación, solicitó que le informaran la cantidad de clembuterol contenida en la orina de los futbolistas, así como el lugar donde la carne fue comprada o consumida.
“Para que digas con contundencia que el clembuterol se debe a la ingesta de carne tienes que asociar los dos eventos. Eso es estadística, es epidemiología. Hay que ir al sitio donde se compró la carne. Se toman las muestras y podemos establecer una asociación causal. La ciencia te tiene que decir ‘aquí está la carne y aquí el intoxicado’. Y eso no lo tenemos. Estamos esperando su respuesta.
“Los señores tendrán que dar sus datos para explicar cómo sacaron sus conclusiones. Cuando haces una aseveración debes tener evidencia sólida. Nosotros la tenemos: el riesgo sanitario es 0.8 por millón de personas y hemos verificado 138 rastros entre 2011 y 2013. Tomamos más de mil 500 muestras y sólo 17% dio positivo para clembuterol. Es un porcentaje ínfimo”, explica Alatorre y añade que hasta el cierre de esta edición no había recibido ninguna respuesta de la Femexfut.
“Para nosotros la declaración está hecha ahí nomás, en el sentido de que ‘cuando digo que es carne no me sancionan, pues entonces es carne’”, sentencia el director en jefe de Senasica, Enrique Sánchez Cruz. Y añade: “No voy a hacer juicios. Me baso en la ciencia para tomar determinaciones. Aquí no podemos jugar con especulaciones”.
Apenas cuatro días después de que la Femexfut hizo públicos los resultados de los exámenes antidopaje, la Comisión Disciplinaria exoneró a los jugadores. Ni siquiera, señala Sánchez Cruz, se dijo si se abrió o no la muestra “B”. La “investigación” realizada le permitió a la Femexfut concluir que “el resultado analítico adverso se debió a la ingesta de carne contaminada con la sustancia denominada clembuterol, y que los jugadores tomaron todas las previsiones necesarias para evitar la ingesta o consumo de la sustancia prohibida”, indica.
Añade que, para hacer un seguimiento completo, primero se necesita reunir toda la información. El paso siguiente es la investigación, que toma como mínimo 15 días. “Hay que ir al campo, revisar las fechas, los certificados de los análisis. Insisto, no hay suficiente información para decir: ‘la pistola que disparó fue ésta’. Cuando la tengamos podemos decir: ‘ésta fue la bala y coincide con el cañón’. Lo ideal es quedarte callado hasta saber lo que pasó y no echarle la culpa al vecino”.
–¿La ley prevé sanciones para quien desacredite a una autoridad con argumentos falaces?
–El análisis de los efectos colaterales también hay que valorarlos.
Proceso solicitó una entrevista para que la Femexfut ofreciera detalles de la investigación. No hubo respuesta. Rocío Alatorre no se anima a descalificar esa indagación, pero sostiene que en cualquier estudio o pesquisa sobre el tema forzosamente debe participar la Secretaría de Salud.
Coartada
En junio de 2011, en vísperas de la Copa Oro, cinco seleccionados nacionales (Guillermo Ochoa, Édgar Dueñas, Francisco Rodríguez, Christian Bermúdez y Antonio Naelson) dieron positivo por clembuterol. Ninguno fue sancionado. El 8 de julio de ese año la Femexfut informó que “el resultado positivo se debió a una contaminación alimentaria al consumir carne el 20 de mayo en el Centro de Alto Rendimiento de la federación, y no existe conducta culpable o negligente”.
Enrique Sánchez Cruz asegura que la Senasica sí investigó a Carnes Ideal, proveedor exclusivo de la Femexfut, y no encontró indicios para sustentar el argumento de este organismo. “No hubo evidencias”, afirma Sánchez.
Relata: “En esa ocasión sí nos dijeron: ‘fue esta carnicería’, y fuimos con el carnicero. Consultamos: ¿De qué fecha, de qué lote? Le pedimos la carne que tenía en su refrigerador, y la probamos. Probamos todas. Cero clembuterol. Ni en la del proveedor ni ninguna arrojó rastros. El gobierno federal ha fortalecido su sistema de laboratorios. La única forma de saber es a través de una prueba científica. No hay otra, pero si no tienes toda la información tus juicios van a ser errados, no vas a atinarle”.
El día que exculparon a los jugadores, el secretario general de la Femexfut, Decio de María, matizó: “Esto fue un accidente. El consumo de carne en nuestro país es seguro, aunque existen situaciones pequeñas de consumo de carne con clembuterol. Trabajamos con proveedores seguros y certificados. (Nadie) tomó jarabes para la tos o el asma; ninguno consumió un suplemento alimenticio y ninguno se tomó (la sustancia); únicamente le dieron unas mordidas (sic) a una carne que contenía clembuterol”.
De inmediato la WADA anunció que apelaría ante el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo, por sus siglas en francés) la resolución de la Femexfut. El 12 de octubre de 2011 la agencia anunció que retiró su recurso ante el tribunal tras examinar el expediente completo, “que consiste en información y pruebas reunidas principalmente por la FIFA en conjunto con el gobierno de México”.
En el comunicado puede leerse: “La WADA ha recibido evidencia convincente de un estudio de la FIFA en la Copa Mundial Sub-17 en México que indica un problema grave de salud en México en lo que respecta a la carne contaminada con clembuterol. Este es un problema de salud pública que está siendo atendido con urgencia por el gobierno mexicano. El gobierno de México –que cuenta con una legislación que prohíbe el uso de esteroides con el ganado– acepta que tiene un problema con la carne contaminada y está buscando resolverlo. Se han realizado varias detenciones y se han incautado grandes cantidades de clembuterol”.
Un día después, en conferencia de prensa, Decio de María se refirió a la decisión de la WADA y agradeció la intervención de Mario Vázquez Raña para cerrar el caso:
“Conoce y está metido en el tema de la WADA. Representantes de ésta vinieron a México la semana pasada y sostuvieron una reunión con los organizadores de los Juegos Panamericanos en la que estuvo presente el señor Vázquez Raña, y les recuerdo que es miembro del Comité Olímpico Internacional. Él tenía conocimiento de este tema, pues la WADA es parte del COI. Agradecemos a todo mundo, incluido él, a muchos que en algún momento se ocuparon, preguntaron por el tema. Lo importante es que hoy se está escribiendo un capítulo positivo del futbol mexicano.”
De María también mencionó que el expediente entregado a la WADA incluía pruebas de pelo realizadas a los cinco seleccionados. Proceso solicitó a la WADA que informara a dónde envió la Femexfut las muestras de pelo para ser analizadas. También le preguntó si se realizó esa prueba a los dos jugadores de la Liga MX.
En su respuesta la agencia se limitó a contestar –vía correo electrónico el jueves 15– que ya recibió la resolución de la Femexfut respecto a este nuevo caso. Y añadió: “WADA revisará esta decisión y resolverá si solicita el expediente completo. Como se indica, en el artículo 13.2.3 –del Código Mundial Antidopaje–, la WADA tiene el derecho de presentar una apelación”.
Choque institucional
Alatorre sostiene que la Cofepris nunca ha tenido un acercamiento con nadie de la FIFA, y reconoce que en 2011 hubo un intercambio de información con la WADA, pero no prosperó.
Abunda: “No es nuestra función descalificar a la FIFA. El gobierno federal tiene estadísticas, resultados. La FIFA tendría que actuar en condiciones similares, poner la evidencia de las pruebas. Sería importante que la WADA tocara base con nosotros para que sepan si existe o no un problema de salud pública”.
–¿Qué validez tiene que en 2011 la FIFA declaró que hubo 109 casos de futbolistas que dieron positivo por clembuterol? –se le pregunta.
–Los datos que dio la FIFA no nos permitieron reconstruir qué pasó. No tuvieron pruebas contundentes. Nos parece que esto debe analizarse con seriedad.
En su comunicado la WADA celebró que la FIFA haya iniciado una pesquisa adicional, y dio a conocer que se puso de acuerdo con la Femexfut y el gobierno de México para participar en un proyecto de investigación conjunta.
A dos años de iniciadas esas supuestas investigaciones ni la Femexfut, ni la FIFA ni la WADA han entregado un sólo resultado. Peor aún: Proceso envió a la WADA una lista de preguntas para saber con qué evidencias cuenta para calificar a México como un país donde la engorda del ganado con clembuterol es un problema de salud pública.
También se le pidió que explicara cómo fueron analizados los 70 casos de atletas del deporte amateur que dieron positivo en los controles antidopaje realizados en el laboratorio de la Conade –antes de que recibiera la certificación– para determinar que todos fueron producto de la ingesta de carne contaminada.
En respuesta, la WADA envió un correo electrónico provisto de ligas a su página en internet con la misma información (tres boletines de prensa fechados en 2011) que sobre el tema del clembuterol en México ha despachado. En dos años, la Agencia Mundial Antidopaje, la FIFA, la Femexfut y la Conade perdonaron a todos los atletas mexicanos que han dado positivo por clembuterol.
La funcionaria adelanta que la Secretaría de Salud (Cofepris, Epidemiología y Comités de Ética) y la Conade –no mencionó a la WADA– comenzarán un protocolo de investigación en el último trimestre de este año para determinar si las concentraciones de clembuterol en la orina de los deportistas es atribuible al consumo de carne.
Hasta ahora la Conade no ha dado a conocer dónde consumieron la carne esos 70 atletas; si fue en algún comedor de las instalaciones deportivas administradas por la dependencia, en algún restaurante, puesto callejero o en sus casas, como para que la Cofepris y el Senasica pudieran hacer una investigación.
Suplementos de contrabando
El 21 de julio de 2011, la Conade firmó un convenio con la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino, A.C. (Ameg), a fin de adquirir carne confiable para sus comedores.
Enrique Sánchez Cruz reconoce que en 2012 el Senasica visitó las instalaciones de la Conade para pedir informes de los proveedores de la carne, así como una muestra del producto a propósito del caso de los 70 deportistas que dieron positivo por clembuterol. “La sorpresa es que no sabían ni dónde habían comprado la carne”, critica.
La dependencia responsable del deporte tampoco ha investigado si la fuente del clembuterol estuvo en los 3 mil 900 botes de suplementos alimenticios de contrabando que adquirió en 2012. Los productos Metagenics que Jorge Tienda, compadre del entonces subdirector de Calidad para el Deporte, Alejandro Cárdenas, le vendió a la Conade a través de la Federación Mexicana de Atletismo, no contaban con los documentos de Metagenics Internacional que le permitieran obtener en la Cofepris el permiso sanitario de importación, así como los certificados de análisis y sanitarios de cada lote. Tampoco presentaban etiquetas como lo establece la ley mexicana.
La Conade no aceptó una solicitud de entrevista para fijar su posición sobre estos puntos.
El recién nombrado secretario general del Comité Nacional Antidopaje, Federico Rendón Novoa, tampoco quiso abordar el asunto de los dos futbolistas, pues, dijo, el caso “no está cerrado”.
–¿Está de acuerdo en que la Conade haya concluido que estos 70 casos son por carne contaminada? –se le pregunta a Alatorre.
–Cuando estableces una asociación que no es estadísticamente confiable en epidemiología lo llamamos asociación espuria. Existen otras fuentes de clembuterol en los medicamentos y en suplementos alimenticios. Si tenemos tres rutas de acceso a la sustancia la investigación debe establecer que estás controlando las tres rutas. Tienes que saber con toda certeza que no se consumió un medicamento ni un suplemento y que la carne es la que potencialmente está mal.
“Con este estudio que haremos de manera conjunta vamos a dejar muy en claro qué está pasando. La federación dice que tiene un control muy estricto de dónde comen los jugadores. Me cuesta creer que un atleta de alto rendimiento coma en cualquier lugar; entonces, si hay rigor, todos nos merecemos saber exactamente qué está pasando y para eso hay que dar información y garantías. Nosotros lo estamos haciendo. Esperaríamos también que del otro lado lo hagan.”
Entre 2006 y 2013 la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) ha realizado alrededor de 3 mil 600 controles antidopaje a peloteros mexicanos y extranjeros. Sólo en cuatro ocasiones dieron positivo por clembuterol. El asesor médico de la liga, Miguel Ángel Serrano, explica que la cantidad de la sustancia fue muy baja. Concluyeron que se debía al consumo de carne contaminada.
“Utilizamos el criterio que dicta la WADA: cada caso se analizó de manera particular. Interrogamos a los jugadores. No recuerdo cuántos picogramos eran, pero las cantidades nos permitieron intuir que fue por ingesta de carne contaminada.”
–¿Informó de esto a la Cofepris para realizar una investigación y se pudiera rastrear de dónde provino esa carne?
–Es algo muy complicado. He hablado con ganaderos y ellos mismos dicen que desde hace 20 años engordan el ganado con clembuterol. Que cuando llega la autoridad entre ellos mismos se avisan y sacan las reses con clembuterol y dejan el lote que sirve para las pruebas que les hacen. Ya sabemos que las autoridades no son muy eficientes, no hay control. Ellos dicen que sí. Si nos revisaran a la población en general todos vamos a salir con clembuterol porque nuestra carne está contaminada.
–El gobierno federal asegura que eso es falso. Que no hay pruebas para documentar esos dichos.
–Los ganaderos tienen resueltas las supervisiones. Cuentan con lotes de carne libre de clembuterol. Esta sustancia produce más grasa que masa muscular; no es lo mejor para doparse.
–Pero si la carne está contaminada, ¿por qué en siete años de controles antidopaje sólo cuatro peloteros han dado positivo por clembuterol? Lo lógico sería que todos los deportistas residentes en México tuvieran la sustancia en su organismo. ¿Qué explicación encuentra?
–Pues sí, tiene razón. No sé cómo explicarlo. Los beisbolistas son 100% carnívoros. La carne que consumen los peloteros no es de centro comercial, comen carne ranchera menos industrializada, así es la carne de provincia. Hay que sentarse a investigar. Los jugadores comen tacos, es lo que más comen en las noches, cuando salen de los partidos. Y comen en cualquier lado.
Alatorre refiere que en 2006 la tasa de intoxicación por clembuterol en México era de cuatro por 1 millón, por lo que no se explica cómo cuando la tasa era más elevada los deportistas no daban positivo por esta sustancia en los controles antidopaje.
“Eso es lo que hay que analizar. Si cuando teníamos una tasa más alta esto no era un problema (de dopaje) por qué ahora sí. El resultado de todo lo que hemos hecho es que hemos bajado a 0.8, hay mano muy dura. Con ese mismo rigor, la Conade tiene que acercarnos a establecer la causalidad de lo que está ocurriendo.
“Y la federación y todos los que tengan este problema nos tienen que decir de dónde salió la carne. A quienes tengan la práctica de engorda con clembuterol los voy a encontrar y si no la tienen también lo voy a saber. La carne que se comieron no la voy a encontrar, pero la práctica recurrente de quien engorda el ganado sí. Hay trazabilidad y hay patrones, por eso podemos llegar hasta el fondo. Cuando hemos tenido intoxicados vamos al rastro, lo encontramos y lo denunciamos”, indica la funcionaria.
Dudas
Para el director en jefe del Senasica la hipótesis del dopaje de los dos jugadores por la ingesta de carne es poco probable.
“Si hubiera sido por carne habrían salido intoxicados. Además por esta vía es muy difícil porque tienes que comerla en volumen. Échate cuatro kilos de carne en una sentada. En este caso particular, la información no la tenemos completa para hacer un análisis íntegro del origen de este problema que señalan de manera irresponsable sobre un importante producto de México. Dijeron que no pueden dar información porque es confidencial, pero dicen que sí fue por la carne. Qué bonito, ¿no?”
–La Agencia Mundial Antidopaje tiene catalogado a México como un país con un problema de salud pública por contaminación de carne…
–Son unos irresponsables. “Fue por la carne”… Qué fácil, ¿no? –ironiza el titular del Senasica–. También es irresponsable no informar y dañar la reputación de México.
Alatorre explica que para que una persona se intoxique por comer carne con clembuterol se requiere que la sustancia se le haya suministrado por la noche al ganado y que por la mañana se mate al animal y se consuma inmediatamente. Dice que la práctica más común es que el engordador le suministra la sustancia a las vacas, deja pasar unos días antes de llevarlas al rastro, tiempo en el que, a través de la orina, el animal la elimina y la concentración de clembuterol en la carne es muy baja.
“Podría creer que es por la carne si los jugadores la comieron en una fiesta de pueblo donde ningún veterinario vigiló a ese animal y la noche anterior le dieron clembuterol. Si comieron vísceras o de uno a dos kilos de carne en una sentada podrían tener algunos picogramos, o sea, el 0.00000000000 de equis cantidad.”
En 2011, cuando los cinco seleccionados nacionales dieron positivo, el laboratorio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) informó a la Femexfut la cantidad de clembuterol hallada: Christian Bermúdez, 0.6 nanogramos; Édgar Dueñas, 0.8 nanogramos; Guillermo Ochoa, 1.1 nanogramos; Javier Maza Rodríguez, 1.3 nanogramos, y Antonio Naelson Sinha, 4.2 nanogramos.
“Para alcanzar nanogramos hablamos de un consumo irracionalmente alto de carne que esté extremadamente contaminada para tener esa concentración. Es lo que estamos tratando de establecer ahora con la federación, qué cantidad tenían los dos jugadores.”
Un picogramo es el equivalente a la billonésima parte de un gramo (0.000000000001). Un nanogramo es la milmillonésima parte de un gramo (1/1.000000000).
El clembuterol está en la Lista de Sustancias y Métodos Prohibidos. La WADA reconoce que no hay un umbral por debajo del cual no esté prohibida esta sustancia, ni tampoco existe un plan para introducir un nivel de umbral que establezca cuando sí y cuando no es doping.
Los casos más recientes de atletas que dieron positivo por clembuterol son los ciclistas Fuyu Li, de China (50-100 picogramos); Alessandro Colò, de Italia (200 picogramos), y Alberto Contador (50 picogramos), así como el jugador de tenis de mesa Dimitrij Ovtcharov, de Alemania (75 picogramos).
Con excepción de Ovtcharov, quien con el análisis de una muestra de su pelo fue exonerado, los demás deportistas fueron sancionados. Aunque Contador fue exculpado por la Federación Española de Ciclismo, la WADA y la Unión Ciclista Internacional (UCI) apelaron ante el TAS tal resolución. El pedalista fue despojado de su título del Tour de Francia 2010 y del Giro de Italia 2011, y suspendido durante dos años.








