Señor director:
La presente es con el fin de rechazar la privatización del petróleo, denominada “Reforma Energética”.
Con los mismos argumentos empleados por Ernesto Zedillo el 2 de febrero de 1999, cuando pretendía privatizar la industria eléctrica reformando los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, Gustavo Madero, presidente del Partido Acción Nacional (PAN), anunció que su partido presentaría el 30 de julio del presente año una iniciativa en materia energética para reformar nuestra Carta Magna dando apertura total para que “empresas privadas tengan concesiones de exploración, explotación, refinación y conversión de hidrocarburos en productos petroquímicos”.
Es pertinente recordar a la opinión pública que las privatizaciones le han salido caras a la nación mexicana. De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, lo que ingresó a las arcas nacionales por la venta de cerca de mil empresas públicas a partir de 1982 fueron aproximadamente 33 mil millones de dólares. Debido a que varias de esas empresas fueron quebradas por los empresarios, la nación tuvo que rescatarlas, y los mexicanos nos vimos obligados a pagar por ese rescate 109 mil millones de dólares aproximadamente, es decir, tres veces más de lo que ingresó.
Esto lo debemos tener muy presente, y es parte de las razones por las cuales siete de cada 10 mexicanos nos oponemos a la privatización de Pemex. No debemos permitir que a través de una reforma constitucional entreguen nuevamente el petróleo a los empresarios trasnacionales. Dado que Pemex es patrimonio nacional de acuerdo con el artículo 27 constitucional, su futuro debe ser discutido públicamente, es decir, en plazas públicas, mercados, sindicatos de trabajadores, universidades, etcétera, y no limitar dicha decisión a las cuatro paredes del Congreso de la Unión, ni mucho menos a la decisión del mal llamado “Pacto por México”.
Atentamente
Óscar Leslee Figueroa, José Manuel Pérez Vázquez, Jorge Luis Vargas Carrasco, Ricardo Arenas Rodríguez, David Jesús Miranda Guevara, Roberto Carlos Miranda Guevara
y David Miranda Pérez
(responsable de la publicación








