En venta, el corazón rojinegro

Aunque el actual presidente del club de futbol Atlas, Eugenio Ruiz Orozco, busca mejorar las finanzas con una venta parcial de activos y el cambio de figura jurídica, dos expresidentes del equipo, Fernando Acosta y Ernesto Fregoso, opinan: Ya es tiempo de que el conjunto casi centenario entre en la dinámica actual del negocio, e incluso proponen venderlo a una empresa que sea capaz de sostenerlo en la Primera División. Sólo así, dicen, cortarán de tajo la zozobra que lo caracteriza desde hace décadas.

 

Ante la crisis financiera por la que atraviesa del equipo de futbol Atlas, sus expresidentes Fernando Acosta y Ernesto Fregoso proponen que se venda a una empresa que pueda cargar con los gastos del conjunto en la Primera División.

Entrevistados por este semanario, ambos recomiendan al actual presidente, Eugenio Ruiz Orozco, terminar de raíz con el añejo problema de las deudas a los jugadores del primer equipo y a los de fuerzas básicas, que suelen dar la nota negativa sobre el club.

Los exdirectivos señalan que los tiempos modernos deben llegar ya al Atlas, sobre todo porque en 2016 se cumplirá el centenario de su fundación, pues el amor a los colores y la buena voluntad por sí mismos no dan para más.

“Hay que ser radicales y vender todo lo que es futbol (primer equipo, fuerzas básicas y el Centro de Capacitación)”, recalca Acosta, consultado en su oficina de la colonia Providencia.

Y Fregoso puntualiza: “Se ha hablado de muchas personas, entre ellas el señor Carlos Slim, pero no fue cierto. Yo estoy de acuerdo en una negociación con una empresa importante. Sea como sociedad, al 50-50, al 60-40, o a la venta total. La verdad es que no me opongo a la venta. Lo único que pediremos, si se da, es que el equipo se mantenga en Guadalajara, que no cambie de nombre y mantenga los colores”.

–¿Es decir que hay soluciones para la crisis actual del equipo? –se les plantea.

– Sí hay solución: que Atlas pase a una empresa importante, nacional o extranjera, que sea el vehículo para que ésta sea más exitosa. Tiene que ser una empresa a la cual le convenga (comprar al equipo), de prestigio, que sepamos que sacará adelante al Atlas. Estoy seguro que el 95% de los 124 socios del equipo quisieran que ya pasara a manos de una compañía así, pero no ha habido propuestas, nadie le quiere entrar.

“Mi ilusión, desde que fui presidente por primera vez, fue esa: vender o asociarnos con alguien. Yo estuve a punto (en 1993) de hacer un negocio muy importante con una cervecería pero se nos cayó de último momento porque cambiaron a su director general. El proyecto era una sociedad al 50%. Ellos iban a manejar las finanzas, la administración, así como mercadotecnia y publicidad. Nosotros, lo deportivo. Tendrían ellos voto de calidad en todas las decisiones financieras y nosotros en las deportivas. Esa sociedad no iba a generar dinero para ningún socio, todo sería para la institución”, relata Acosta con cierta nostalgia.

Por su parte Armando Morquecho, tesorero del conjunto rojinegro, dice que “de momento quedó descartada la venta o renta del equipo de futbol”. Por lo pronto, el consejo directivo convocó a los 124 asociados activos a una asamblea extraordinaria el 29 de julio para discutir la transformación de la figura jurídica de la institución, de Asociación Civil a Sociedad Anónima para facilitar la obtención de recursos, y la venta de activos como el Atlas Country Club, como adelantó el portal de internet Mediotiempo.com el pasado martes 16.

Acosta Martínez y Fregoso Dueñas no comparten esta postura del actual presidente: “Los problemas, en mayor o menor medida, seguirán, pero si se da una asociación o venta hay que hacerlo. Debe ser como dejar ir a un hijo porque tiene que volar; no estamos aferrados al Atlas”, aclara Fernando Acosta.

Los problemas económicos y administrativos de los últimos años han dejado a la deriva al Altas y a su presidente, el priista Eugenio Ruiz Orozco, que el pasado sábado 13, en rueda de prensa, admitió que “si el Atlas no se transforma, está en riesgo de perderse”, ya que su déficit alcanzará los 200 millones de pesos.

La institución deportiva fundada el 15 de agosto de 1916 por Gabriel Romo, Luis Aguilar, Raúl Romo, Federico Collignon, así como Alfredo y Alfonso García Muñiz, está por cumplir 97 años. Su estructura ya no aguanta los embates financieros del actual negocio futbolero.

“La identificación de los aficionados rojinegros tiene implicaciones profundas; tiene una lógica muy sui géneris, que va más allá de los resultados. Y así como los creyentes de esa religión que viven permanentemente en su Purgatorio en la Tierra, consideran que sus directivos son bien intencionados, aunque torpes…”, escribió el periodista Jaime García Elías en su Historia oficial del Atlas, publicada en 2009.

Conocido entre los priistas como El Caballo, Ruiz Orozco sustituyó en el cargo a Carlos Martín del Campo el pasado 28 de mayo, tras una reunión en la que participaron 109 de los 122 asociados rojinegros. Desde ese día, el presidente número 34 del Atlas se dedicó a buscar soluciones financieras.

Fernando Acosta, quien presidió el equipo en un par de ocasiones, no se asombra ante la crisis: “Es la historia de la vida del Atlas. El tema es permanente, no de cada seis años, sino de cada seis meses. Los socios siempre hemos estado conscientes de la situación. Nos sostenemos a base del empuje, del cariño y el empeño de cuatro generaciones, prácticamente todos de manera desinteresada.

“La cantera y la venta de jugadores es la fuente de sostenimiento. Atlas, como cualquier equipo de la Primera División, pierde entre 30 o 40 millones de pesos al año (dependiendo de los resultados en los torneos de la Liga MX). Los otros equipos lo recuperan. Nosotros, lamentablemente, nos tenemos que desprender de forma prematura de los mejores jugadores que vienen de la cantera. Los problemas financieros nos obligan a ello. No tenemos otro recurso más que jugadores.

“No tenemos un respaldo financiero que nos permita sobrevivir adecuadamente. En el Atlas somos puros amigos que lo queremos. Uno es médico, otro abogado, otro ingeniero o empresario en pequeño. No hay un gran empresario detrás de nosotros. Muchos de los socios no tienen dinero.”

Fregoso Dueñas lo confirma: “Vivimos al día. Hacemos presupuestos para salir a mano. Cualquier contratiempo nos complica todo. Una gripa se nos convierte en pulmonía. El futbol lo manejamos con los recursos que el propio deporte genera, con los patrocinios que nos dan la cervecería, la televisión, la ropa deportiva y algunos otros rubros, entre ellos, desde luego, las entradas. Pero la taquilla apenas representa el 18% del ingreso total. Vivimos de ese ingreso y de la fábrica de jugadores que tenemos”.

Roberto Mascciarelli, exjugador atlista y comentarista de televisión, ya señalaba en un texto periodístico de 2009 que “el Atlas siempre será noticia, cuando ande bien y cuando ande mal, porque es un equipo muy querido…Así ha sido la historia, siempre con un presupuesto muy limitado”.

 

La zozobra

 

Los problemas financieros del Altas se agudizaron en la primera quincena de este mes. Al fin político de la “vieja guardia” priista, Eugenio Ruiz Orozco acudió al gobierno del estado en busca de liquidez para solventar los compromisos del mes pasado y del actual. Pero la administración del equipo retiró la solicitud de un préstamo de 12 millones de pesos a cambio de labor social del plantel porque el tema se politizó. Según la nota de José David Estrada y Juan Raúl Rivera publicada en el diario Mural el sábado 13, los gastos mensuales del Atlas van de 15 a 20 millones de pesos.

La constante venta de jugadores también afecta el rendimiento deportivo: “Al no calificar a la liguilla por tanto tiempo, disminuyen las entradas al estadio. Aun si tuviéramos un torneo con un aproximado de 80% de asistencia, eso no nos cubre el 20% de los gastos del equipo. El futbol en Guadalajara es muy barato, a diferencia de Monterrey. Pero debo decir que el futbol mexicano se encuentra sobrevaluado, cuesta demasiado para el nivel deportivo que tiene. Se ha encarecido tanto de los años noventa a la fecha que para una asociación civil ya no es posible soportarlo”, explica Acosta Martínez.

Para él, no hay muchas opciones en la situación actual: “El Atlas no tiene una de las nóminas más altas del futbol mexicano. Debe ser de las promedio. Imagínate tener una nómina de 200 o 250 millones de pesos al año… Si se dice que la nómina es de 15 o 20 millones de pesos, entonces el contrato que se hace con la televisora no alcanza ni para pagar dos meses. No alcanza. La publicidad en la camiseta tampoco, al ser contratos anuales. Por eso se pierde”.

En la columna periodística “Remembranzas futboleras” de El Informador, firmada por “Peter” del 29 de junio de 1954 reproducida en el libro Historia oficial del Atlas, se cuenta que la directiva rojinegra de aquel entonces tuvo que pasar la charola a sus asociados para enfrentar gastos por 200 mil pesos. Entonces el equipo jugaba en la Segunda División, solamente tres años después de haber conquistado su primer y único título de liga, en 1951. Sólo se reunieron 80 mil pesos.

El pasado martes 16 la empresa Transfermerkt, especializada en valuar a todos los jugadores de futbol en el mundo, dio a conocer la puntuación de las nóminas de los equipos de la Liga Mx, ahora Liga Bancomer Mx. Según el portal de internet del diario deportivo Récord, el Atlas aparece en el sitio 14 con un valor de 25 millones de dólares, cifra similar a la que alcanzaron equipos como Jaguares de Chiapas y Gallos de Querétaro, y 5 millones arriba de Puebla y Veracruz.

Según Transfermerkt, Los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León son el equipo más caro de México, con un valor de 56 millones de dólares, más del doble que Atlas. Le siguen Monterrey y Morelia, con 52.2 y 45.4 millones de dólares, respectivamente.

El equipo al que también se ha conocido como de las Margaritas y los Zorros recibió su nombre del titán Atlas, de la mitología griega, porque, como comentó su fundador José Lico Cortina, “nos sentíamos el sostén del mundo”.

Para Fregoso Dueñas, “muchas veces las premuras económicas nos dan al traste con lo deportivo, van unidos de la mano”. Recuerda que en los últimos años tuvieron problemas que obligaron a las directivas en turno a contratar jugadores de muy buen nivel, pero caros: “Si en cancha no se dan resultados, no tenemos los extras de los patrocinadores y ello nos da problemas. Entonces hay que ser creativos y buscar otras maneras de traer dinero”.

Pero esto tampoco es nuevo. El periodista Armando Morquecho Preciado, seguidor de las huestes rojinegras, escribió en 1978, en un texto publicado en el libro Historia oficial del Atlas: “Parece condición irremediable que la existencia del Atlas transcurra en la zozobra, de la que, por consecuencia lógica, lamentablemente se nutre del estado anímico de sus partidarios, que no obstante los años pasados seguimos siendo muchos”.