Acerca de Golpe a la UACI De Mario Orozco Abundis

Señor director:

 

En relación con la información publicada el 14 de julio en Proceso Jalisco 453, titulada Golpe a la UACI, bajo la firma del reportero Jorge Covarrubias, deseo precisar lo siguiente:

Respecto de la opinión vertida por algunos inconformes sobre una respuesta tardía de parte de la Universidad de Guadalajara (UdeG) en torno al caso del señor Gaudencio Mancilla Roblada, cabe mencionar que el 20 de junio la Rectoría General recibió una carta firmada por Gaudencio Mancilla, la cual fue canalizada de manera inmediata a la Coordinación de Vinculación y Servicio Social para que, a través del jefe de la Unidad de Apoyo a Comunidades Indígenas (UACI), maestro Gabriel Pacheco Salvador, brindara el apoyo necesario y se investigara en detalle la situación del señor Mancilla. En la misma carta se invita al maestro Gabriel Pacheco a la Asamblea del Consejo de Mayores, la cual se programó para el 20 de julio.

En cuanto a las opiniones sobre la designación del titular de la UACI, le refiero que la UdeG, dentro de sus atribuciones y marco legal, emprendió una revisión de trayectorias curriculares para renovar nombramientos de los titulares de las dependencias –como se hace cada seis años, tomando en cuenta la continuidad o renovación de los planes de trabajo de cada dependencia–, de la cual se obtuvieron los perfiles con mayor compatibilidad y conocimiento del área en esta casa de estudios.

Dicha evaluación tuvo como resultado que, en el caso de la UACI, la Coordinación de Vinculación y Servicio Social, que encabeza su servidor, propusiera al maestro Gabriel Pacheco Salvador como jefe de dicha unidad, dada su trayectoria académica y su origen wixárika, además de compartir nuestros objetivos y estar comprometido con esta institución; asimismo, por sus trabajos para mejorar las condiciones de las comunidades indígenas y fortalecer los procesos de inclusión social. Gabriel Pacheco es ejemplo vivo de esta visión, al impulsar y gestar el bachillerato en su comunidad de Guadalupe Ocotán, Nayarit, entre otras acciones.

Sobre el asunto del terrorismo laboral atribuido al maestro Gabriel Pacheco al interior de la UACI, cabe aclarar que todo cambio institucional siempre modifica de algún modo las estructuras creadas y las conductas de algunos servidores, por lo que no es extraño que se originen desacuerdos. En este sentido, el 24 de junio, las personas que consideraron afectados sus derechos me dirigieron una carta exponiendo sus inconformidades. Ante ello, es necesario mencionar que la Coordinación de Vinculación y Servicio Social atendió y resolvió todos los señalamientos de los trabajadores de manera inmediata, evitando que se vulneraran los derechos laborales y sindicales de los trabajadores y salvaguardando los intereses de la institución.

En lo referente a las afirmaciones en el sentido de que la Universidad de Guadalajara tiene una visión limitada en lo que se refiere al trabajo en las comunidades indígenas, le informo que el proyecto que desde la UACI encabeza Gabriel Pacheco no renuncia a los fines por los que fue creada la unidad: el fortalecimiento de la identidad cultural indígena, la defensa de los derechos humanos, ambientales y territoriales de las comunidades y la promoción de opciones productivas y sociales.

En cuanto al Premio de Literaturas Indígenas de América (proyecto en el que Gabriel Pacheco ha trabajado desde 2011), el cual se realizará en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, con el apoyo de organismos estatales y federales, es una acción que, lejos de limitar, enriquece la labor de la UACI.

La Universidad de Guadalajara continuará apoyando decididamente los intereses legítimos de las comunidades indígenas que contribuyan a su reivindicación social y a la consecución de sus aspiraciones en nuestro estado. Resulta incorrecto adjetivar como neoliberal una administración que desarrolla políticas de inclusión social para mejorar el acceso a la educación media superior y superior, y que se compromete en el apoyo a los habitantes de las comunidades indígenas con acciones no asistenciales, tales como el apoyo tutorial a los estudiantes indígenas para mejorar su acceso y permanencia en el sistema educativo, o la ayuda que se brinda a los propios indígenas migrantes que transitan o se avecindan en nuestro estado.

Atentamente

Universidad de Guadalajara

“Piensa y Trabaja”

Doctor Mario Alberto Orozco Abundis

Coordinador de Vinculación y Servicio Social

 

 

 

De Gerardo Valenzuela Martínez

 

Señor director:

 

Sirva la presente misiva para enviarle un cordial saludo y para hacer aclaraciones con respecto a la publicación de la nota titulada Golpe a la UACI,  bajo la firma de Jorge Covarrubias, que se publicó en su excelentísimo semanario Proceso Jalisco edición número 453.

En dicha publicación se alude a un servidor, José Gerardo Valenzuela Martínez, con información falsa, la cual esclarezco en los siguientes párrafos:

Respecto a las inconformidades del personal de la Unidad de Apoyo a Comunidades Indígenas (UACI) y el trato que reciben por parte de sus superiores, se menciona que soy miembro en activo de tal unidad. Esto es falso, porque hace tres años que concluí mi relación laboral.

No sólo eso: también dan por hecho que un servidor tiene un nuevo puesto, lo cual es otra falsedad, porque no ostento ningún cargo en la honorable casa de estudios señalada. Actualmente mis esfuerzos y capacidades los empleo en la iniciativa privada, lejos de cualquier actividad mencionada en la nota.

Además, es necesario puntualizar que, a pesar de mis actividades laborales, que tuve el honor de  desarrollar de 2007 a 2011, jamás ostenté el cargo que en la publicación se menciona, y mucho menos respondí con violencia física o de cualquier otro tipo a las presiones laborales o profesionales de las que pude haber sido objeto. Incluso, desde mi salida, no mantengo relación profesional o personal con el jefe destituido, licenciado Juan Manuel César Díaz Galván, o con el actual jefe de la UACI, licenciado Gabriel Pacheco Salvador.

De manera atenta y respetuosa apelo al derecho de réplica para que se haga esto del conocimiento de sus apreciables lectores, a los cuales me honro en pertenecer, para así hacer una modesta aportación a la continua credibilidad y prestigio que el semanario posee.

Sin más que refrendar mi admiración, le envío la seguridad de mi más atenta y distinguida consideración.

Atentamente

Licenciado José Gerardo Valenzuela Martínez

 

 

Respuesta del reportero

 

Señor director:

 

Permítame aclarar a nuestros lectores que todos los temas abordados en la carta del doctor Orozco Abundis, así como los calificativos que menciona, fueron expuestos o expresados a este reportero por sus entrevistados, y que al maestro Gabriel Pacheco Salvador, como fue asentado en la nota de referencia, se le solicitó varias veces, sin ninguna respuesta, una entrevista para que pudiera contestar a las imputaciones que se le hacen.

También las alusiones al licenciado Valenzuela Martínez provinieron de mis declarantes.

Atentamente

Jorge Covarrubias