Quienes la conocen, consideran a Cynthia Cantero Pacheco como una mujer decente y buena en cuestiones administrativas, pero no sabe de leyes. Según los funcionarios del Instituto de Transparencia e Información Pública del Estado de Jalisco consultados por Proceso Jalisco, ella llegó a la presidencia del organismo por influencias de su padre, el magistrado Salvador Cantero Aguilar. Los movimientos para entronizarla, dice uno de los entrevistados, se iniciaron a principios de año.
Cynthia Cantero Pacheco, titular del Instituto de Transparencia e Información Pública del Estado de Jalisco (Itei), llegó al cargo por las influencias de su padre Salvador Cantero Aguilar, magistrado del Supremo Tribunal de Justicia (STJ), asegura a Proceso Jalisco uno de los personajes que estuvo en varias reuniones donde se hicieron los amarres
Su nombramiento, insiste, no es por méritos propios, sino resultado de un acercamiento entre el magistrado Salvador Cantero y su colega Leonel Sandoval, padre del gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz; después se sumó, dice, el Grupo Universidad, encabezado por Raúl Padilla López.
Según el declarante, quien pide omitir su nombre, el cierre de filas en torno a Cantero Pacheco se efectuó en Casa Jalisco el 27 de junio, un día antes del nombramiento formal en el Congreso del estado.
A la reunión asistieron el coordinador general de dependencias auxiliares, Alberto Lamas Flores; el coordinador de los diputados del PRI, Miguel Castro Reynoso; el secretario general de Gobierno, Arturo Zamora Jiménez, y el secretario de Educación, Francisco Ayón López, a quien se le considera “el operador político del gobernador”, asegura el entrevistado.
La candidatura de Cantero Pacheco, relata, comenzó a operarse desde los primeros meses del año. El 15 de febrero último, cuando estaba al frente de la Unidad de Mejora Regulatoria de los hospitales civiles de Guadalajara, ella organizó un Foro Nacional de Transparencia y Datos Personales en el Hotel Camino Real.
En ese encuentro la funcionaria invitó al exdiputado local del PAN Hernán Cortés Berumen; al consejero del Itei Vicente Viveros, y a su antiguo jefe, Jaime Agustín González Álvarez, actual secretario de Salud. La presentación la hizo Ricardo Villanueva Lomelí, secretario de Planeación, Administración y Finanzas.
“Según sé –explica el entrevistado–, el secretario de Salud ya había hablado con Ricardo Villanueva y hace un mes la llevaron (la propuesta) con el gobernador.”
Y aun cuando Cantero Pacheco fue directora administrativa en los primeros años de existencia del Itei y luego coordinadora de transparencia en los hospitales civiles, su perfil no era el más idóneo. Una exfuncionaria del instituto asegura que Cynthia es una mujer decente y buena en cuestiones administrativas, pero no sabe de leyes.
En su opinión, Alfredo Delgado Ahumada, quien obtuvo 89 puntos –la calificación más alta en el examen–, tiene más experiencia para ocupar la presidencia del instituto; él fue incluso director jurídico en el mismo periodo que Cantero Pacheco ocupó la dirección administrativa. Es lamentable que dentro de la ley no pueda haber herramientas para elaborar el currículo. Es un asunto de ver quién hace más amarres y ella se movió antes.
Será muy difícil para Cynthia ser imparcial debido a los compromisos adquiridos, sobre todo porque tanto el STJ como el Congreso estatal son los entes más opacos y renuentes a cumplir con la Ley de Información Pública. En todo caso, afirma, desde el instituto intentará cubrirles las espaldas.
Proceso amañado
Cynthia Cantero Pacheco se enfrentará también a los intereses de grupo creados por los consejeros del organismo Francisco González Vallejo y Vicente Viveros. El primero controla la Dirección Jurídica, la Unidad de Transparencia y la Dirección de Investigación y Evaluación; el segundo tiene a su mando el Centro Educativo de Capacitación.
Falta ver si ella se queda con las direcciones de Planeación y Gestión administrativa, Vinculación y Difusión y la Contraloría, que pertenecían al expresidente Jorge Gutiérrez Reynaga, asegura el entrevistado; tampoco se sabe, dice, si conservará las prebendas y comodidades de los consejeros de la anterior administración: el aumento de presupuesto para el organismo, la asignación de un vehículo para uso personal y gastos de representación.
E insiste: el nombramiento de Cantero Pacheco se amarró meses antes. Él se enteró “por propia voz de algunos aspirantes” que el temario del examen se filtró, aunque, aclara, no le consta que a Cynthia “se lo hayan pasado”.
De acuerdo con la ley, ninguno de los tres finalistas era elegible para el Itei, pues, según la norma, para ser presidente es necesario no haber sido funcionario ni “miembro de los órganos de gobierno de algún ente público durante los seis años anteriores”.
En el caso de Cynthia, estuvo al frente de la Unidad de Mejora Regulatoria de los hospitales civiles de Guadalajara. Otro de los aspirantes, Héctor Ontiveros, estuvo en la Unidad de Transparencia del ayuntamiento de Zapopan, mientras Alfredo Delgado Ahumada trabajó como director jurídico del Itei en los últimos años.
Algunos de los consejeros del Itei como Vicente Viveros y Francisco Vallejo tampoco eran elegibles, pues antes de ser nombrados habían ocupado cargos públicos de primer nivel. Viveros estuvo en la alcaldía de Zapopan entre 2007 y 2009, mientras Vallejo fue secretario del Consejo Económico y Social de Jalisco.
La Comisión de Participación Ciudadana del Congreso pretendió excluir a la Universidad de Guadalajara (UdeG) y al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) de la evaluación de los aspirantes a la presidencia del Itei, porque consideró que al menos en el caso de la UdeG se trataba de un sujeto obligado en el cumplimiento de la información.
El PRD impugnó esa decisión ante el Tribunal de lo Administrativo del Estado (TAE), cuyos integrantes ordenaron incluir tanto a UdeG como al ITESO, a la Universidad Panamericana y al Tec de Monterrey.
Cantero Pacheco fue nominada el 28 de junio mediante el voto secreto, por cédula. En la contienda participaron 18 aspirantes, 15 de los cuales fueron eliminados porque obtuvieron menos de 80 puntos en el examen, entre ellos el presidente saliente del Itei, Jorge Gutiérrez Reynaga, quien sólo obtuvo 50.
Ella se impuso a los otros dos finalistas por 29 de los 35 sufragios de los diputados; Delgado Ahumada, quien obtuvo la calificación más alta, obtuvo seis votos –cinco de legisladores del Movimiento Ciudadano y uno de un panista–, y Héctor Ontiveros, quien era la carta fuerte de los panistas y se quedó sin votos, fue designado presidente suplente del Itei.
En el Congreso, comenta el entrevistado, Cynthia tenía amarrados 18 votos, incluidos dos del PRD, así como el de Jesús Palos Vaca, del Partido Verde Ecologista, otro del diputado independiente Ricardo Rodríguez y al menos los de dos panistas.
Según él, en la elección los panistas canjearon el nombramiento de Cantero Pacheco por la denominada “Ley Vitrina”, una propuesta que dejó pendiente el exdiputado panista Cortés Berumen y que podría aprobarse en los próximos días.
La iniciativa, dice, cuanta con el respaldo de organismos de la sociedad civil como Ciudadanos por Municipios Transparentes (Cimtra) y la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (Amedi).
El presidente suplente del Itei, Héctor Ontiveros, refiere que esa ley prácticamente es idéntica a la de Información Pública del Estado y sus Municipios, actualmente en vigencia. La variante más notoria, asegura, es que elimina el delito de difundir información clasificada, pero sigue siendo igual de complicada.
Y sentencia: “No habrá una ley nueva, menos con un nombre distinto –la llamada ‘Ley Vitrina’–; se me hace muy pretenciosa”.
Además, recuerda, en el foro organizado en febrero pasado por Cantero, Cortés Berumen hizo la presentación del anteproyecto de ley y presumió que la había trabajado con la sociedad civil.
Le sorprende, dice, que una institución tan respetada y crítica como el ITESO avale ahora, por medio de la Amedi, esa propuesta de ley que no abona en nada a la transparencia, sobre todo cuando en la reforma de 2011 “se rasgó las vestiduras”.
La complacencia de esa casa de estudios a la “Ley Vitrina”, insiste, puede entenderse porque en uno de sus artículos se aprueba la creación de un consejo consultivo con facultades para proponer al Congreso a los futuros candidatos a consejeros del Itei y para diseñar los exámenes de conocimientos de los aspirantes.
Según Ontiveros, en ese consejo participarán representantes de la iniciativa privada y las universidades; ahí es donde entra la Amedi.
La demanda pendiente
El 29 de agosto de 2012, Francisco Javier González Bermúdez, radiólogo de los hospitales civiles, interpuso una queja ante la Contraloría del estado en contra de Cantero por abuso de autoridad, desvío de fondos y aprovechamiento indebido de atribuciones y facultades (Proceso Jalisco 434).
Hasta ahora no ha sido resuelta. En el expediente 280-DGJ/Q/2011-B, cuya copia obtuvo este semanario, González Bermúdez responsabiliza a la consejera de alterar documentos oficiales para manipular información que le había solicitado con anterioridad, como el número de plazas con la categoría de médico general A, B y C.
La funcionaria le respondió que no existían, aunque él alega: el 13 de junio de 2011 se otorgaron contratos mediante el acuerdo administrativo ACU-ADMON-01/CGMRT/2011.
Al respecto, una funcionaria de la Contraloría consultada por el reportero comenta que el expediente está en una etapa “de recabación de firmas”. En los próximos días, añade, se emitirá una resolución para notificar al radiólogo sobre los avances del caso.
Y aun cuando él presentó un recurso de revisión ante el Itei (número 975/2010), el organismo declaró el 7 de enero último que lo hizo de manera tardía, por lo que su petición fue desechada y decidió archivar el caso.
Trabajadores de los hospitales civiles señalan que la Unidad de Transparencia de los nosocomios funcionaba a nivel de jefatura. Cuando llegó Cantero se convirtió en coordinación y ella devengaba más de 60 mil pesos.








