MÉXICO, D.F. (apro).- Las protestas masivas contra el incremento de tarifas en autobús, metro y tren en Brasil obligaron a Sao Paolo y Río de Janeiro a sumarse a las ciudades que dieron marcha atrás en el ajuste tarifario.
El gobernador de Sao Paolo, Geraldo Alckmin, y el de Río de Janeiro, Eduardo Paes, anunciaron la cancelación del aumento de 20 centavos de real en las tarifas de transporte, que se dio el martes pasado en Recife, Porto Alegre y otras ciudades.
Al respecto, el alcalde paulista Fernando Haddad dijo que “esto significará un gran sacrificio” y se tendrán que reducir inversiones en otras áreas, aunque no precisó en cuáles.
Masivas concentraciones se registraron este miércoles en Niteroi, ciudad hermana de Río de Janeiro, además de otras ciudades en donde los manifestantes exigieron mejoras en los servicios que reciben a cambio de elevados impuestos y aumentos de precios.
En una de las movilizaciones, alrededor de 200 personas bloquearon la carretera Anchieta que comunica a Sao Paulo con el puerto de Santos y el suburbio industrial de San Bernardo de Campo.
Un grupo de unos 15 manifestantes chocó con la policía en la ciudad de Fortaleza, cuando trató de impedirles llegar al estadio Castelao, previo al encuentro entre los equipos de Brasil y México por la Copa Confederaciones.
En total, el Movimiento Passe Livre (MPL) organizó seis manifestaciones durante los últimos 10 días y movilizó a más de 300 mil personas por el reclamo contra el aumento de las tarifas al transporte y pese a que ya lograron su objetivo, a través de las redes sociales anunció que mantiene su convocatoria para este jueves sólo con la finalidad de que el pueblo “festeje”.











