MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Esta es la tercera colaboración que dedico en Proceso al tema del Metro y sus grandes problemas. Se trata de un asunto que debe interesar a todos. En realidad es una cuestión de seguridad nacional para dejarlo sólo a la buena voluntad de las autoridades del gobierno capitalino. Una crisis en el Metro no sólo tendría un impacto en vidas y afectaciones a la integridad de las personas, sino representaría un problema de gobernabilidad y un ataque a la economía de la capital del país que repercutiría en el país. Es por las razones anteriores que este seguimiento es para mí un mandato de la ética y de la cultura cívica. Presento en esta oportunidad las pruebas de lo que aquí afirmo.
Primero. El Metro niega que haya filtraciones en ese sistema de Transporte Colectivo a través de sus declaraciones en redes sociales de la dirección @STCMetroDF. Esta postura del Metro es una irresponsabilidad y una mentira. Aquí se puede advertir cómo las filtraciones de agua son una realidad. Y cómo utilizan mecanismos caseros para arreglar este gravísimo problema.
Segundo. El Metro asegura que los “biombos” o detectores de metales funcionan y sirven como mecanismo para la prevención del delito. Se trata en realidad de una “ocurrencia” del gobierno del Distrito Federal para ganar dinero sin ninguna utilidad. El “funcionamiento” de los detectores se puede ver en las imágenes siguientes.
Tercero. El Metro afirma que sus centros de comando de las líneas del Metro siempre están funcionando. Como se puede observar la realidad es que hay ausentismo de empleados y muy pocos hacen el trabajo de muchos en perjuicio de los usuarios y de la sociedad entera.
Cuarto. El Metro afirma que el sistema eléctrico dentro del sistema funciona conforme a los estándares internacionales. De nueva cuenta, se trata de una mentira del gobierno del Distrito Federal como se puede ver.
Quinto. El Metro afirma que “no tiene reportado” ningún hundimiento. Es también una falsedad muy peligrosa en el corto y mediano plazo. Aquí se puede ver cómo se está hundiendo el Metro.
Sexto. El Metro sostiene que su sistema de seguridad en materia de incendios funciona normalmente. Véase en las imágenes siguientes el estado real de lo que sucede dentro de las entrañas del Metro.
El Gobierno del Distrito Federal no debe seguir jugando con la seguridad de los ciudadanos. Urge una auditoría técnica por un grupo independiente de expertos que permita iniciar la recuperación del sistema colectivo, deslindar y aplicar las sanciones a los responsables del estado de abandono para que efectivamente pueda funcionar con los mínimos estándares de seguridad. Ello debería ser una prioridad para el gobierno de Miguel Ángel Mancera, quien hasta ahora no dice nada o miente sin ningún rubor.
Twitter: @evillanuevamx






















