MÉXICO, D.F. (apro).- A casi medio siglo de haber musicalizado César Tort La Espada en forma de cantata siguiendo el poema heroico de Carlos Pellicer Tempestad y calma en honor a Morelos, la Orquesta Filarmónica de la UNAM reestrenará esta obra bajo la batuta de Guadalupe Flores, coro mixto de 160 voces y lectura del actor Emilio Echeverría en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario los días sábado 22 y domingo 23 de junio.
Imaginad una espada en medio de un jardín
Eso es Morelos…
Imaginad:
Una llamarada en almacén logrado por avaricia y robo
Eso es Morelos…
Vivir con pocas palabras
Pero en cada palabra tener una tempestad…
Pellicer solía fechar sus poemas al terminarlos; así pues sabemos que Tempestad y Calma en Honor a Morelos lo concluyó el 9 de mayo de 1946 en Cuernavaca, Morelos. Dividido en dos partes, sus alabanzas al Siervo de la Nación constan de un centenar de versos libres (con dedicatoria al pintor José Clemente Orozco).
Tort estrenó La Espada en el Palacio de las Bellas Artes durante el mes de diciembre de 1965 durante las fiestas en conmemoración de dos siglos del nacimiento del general Morelos y Pavón (el 30 de septiembre de 1765). La cantata fue dirigida por Luis Herrera de la Fuente (quien con todo respeto y al igual que César Tort, es un artista que sigue “vivito y coleando”) al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional. El narrador de los versos pellicerianos entonces fue el insigne actor José Galvez.
Gritar Morelos y sentir la flama.
Gritar Morelos y lanzar la piedra.
Gritar Morelos y escalofriar la espada.
En el programa de mano de La Espada aquella noche del estreno en 1965, la pluma de José Revueltas redactó sobre esta conjunción de sonoridades logradas por Tort y acaso por las evocaciones cristianas de Pellicer exaltando y humanizando a Morelos, lo siguiente:
“(…) Música y combate se enfrentan sin tregua ni cuartel: la materia y el espíritu. ¡Ah!, pero su propia lucha los funde en una sola cosa, en una sola entidad inesperada –más allá de todo artista, pero siempre inexorable–: esa cosa única torturante que es el demonio. El demonio doliente y esperanzado de vida. Porque si algo creó a alguien, el hombre no puede ser sino el demonio. De aquí la religiosidad de Tort como heroísmo, en todos los sentidos. La música de Tort no sólo respira vida, sino que la reparte…”
Tú fuiste una espada de Cristo
Que alguna vez, tal vez, tocó el demonio.
Gloria a ti por la tierra repartida…
Perdón a tu flaqueza en el martirio.
Gloria a ti por igualar indios, negros y blancos…
Gritar ¡Morelos! es escuchar la Gloria
Y sentir el perdón.
La cronista musical Esperanza Pulido publicó en el periódico Novedades al día siguiente del concierto:
“Tort revela la esencia épica de la poesía de Pellicer. Con efectos de luz y sombras plasmadas en los efectos corales e instrumentales. El final es un clímax que llega a nuestros oídos grandioso y lleno de plenitud.”
Discípulo de Aaron Copland y Luciano Berio, el compositor César Tort (nacido en Puebla) cuenta con un mundo de composiciones en su extensa trayectoria que incluye sinfonías, música de cámara, corales y obras para piano; pero en realidad su obra creativa prácticamente se desconoce por ser interpretada poco en México.
La fama de Tort mejor ha trascendido por haber fundado desde hace 39 años el célebre Instituto Artene A. C. en Coyoacán, cuyo Método Tort de Educación Musical Infantil y capacitación de maestros aplica a la fecha. Tort se inspiró tanto en los instrumentos prehispánicos y otros ejecutados a lo largo de las diversas regiones de la República Mexicana, así como por la música nacionalista de Revueltas, Moncayo o Chávez; pero, sobre todo, fue su propio aporte pedagógico y una visión artística original lo que impulsó este trabajo de vida en bien del aprendizaje musical para la niñez de nuestro país.
En 1967 Tort ingresó a la UNAM como investigador de tiempo completo en el campo de la pedagogía infantil, publicando una docena de libros y editando la serie discográfica La música y el niño.
Por ello, alegra de sobremanera este reestreno de La Espada por la UNAM, máxime cuando los dos conciertos en sala Neza contarán con la guía coral de Germán Tort, actual director del Instituto Artene, y las voces invitadas del Coro Magisterial del Sistema Nacional de Fomento Musical y del Coro Convivium Musicum.












