Desde que Aristóteles Sandoval era alcalde de Guadalajara, su gente promovió los servicios de Total Credit, una empresa que con el pretexto de “facilitar” servicios funerarios atoró a decenas de empleados con préstamos personales de entre 3 mil y 40 mil pesos, a pagar en año y medio. El caso es que ya van tres años de cobros quincenales y ni la compañía ni la dirección de Recursos Humanos –firmante del convenio– arreglan el problema. Los empleados señalan que hubo corrupción en el ayuntamiento.
Al menos cien empleados del ayuntamiento de Guadalajara se quejan de que Total Credit, S.A. de C.V., una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom) que opera desde la anterior administración priista, les cobra altos intereses y durante más tiempo que el acordado.
El 2 de mayo de 2011, Jorge Aristóteles Sandoval, entonces presidente municipal de Guadalajara, así como su síndico Héctor Pizano Ramos y su tesorero Hugo Alberto Michel Uribe firmaron un convenio con el representante legal de Total Credit, Morice Elias Zablah Montes de Oca, a fin de facilitar a los servidores públicos la adquisición de servicios funerarios.
Sin embargo, Total Credit no es una funeraria, sólo otorga préstamos personales de entre 3 mil y 40 mil pesos, cuyos pagos se descuentan por nómina. Para ello, los contratantes tienen que firmar pagarés sólo con datos básicos, lo que aprovecha la empresa para cobrarles intereses de usura.
Los empleados públicos afectados dicen que la única empresa que tiene un convenio con el ayuntamiento para ofrecer los servicios funerarios es la agencia Martínez del Toro.
Durante la gestión de Aristóteles Sandoval, el director de Recursos Humanos y actual director general de Administración y Desarrollo del gobierno del estado, Sergio Otal Lobo, promovió con insistencia los préstamos de Total Credit. Los burócratas entrevistados, que trabajaron cerca de Otal Lobo, señalan que él recibió de la Sofom una “mochada” de 200 mil pesos, con el fin de autorizar los préstamos, ya que el convenio estipulaba que la empresa “facilitaría” los servicios funerarios.
Aunque varios empleados ya terminaron de cubrir el préstamo con sus intereses, aún se les aplican descuentos, por lo que acudieron con el actual director de Recursos Humanos, Felipe de Jesús López García. El funcionario les respondió que a él no le corresponde arreglar el problema porque el convenio data de la pasada administración, y les recomendó reclamarle a la Sofom.
Quienes lo hicieron se dieron cuenta de que el pagaré, que ellos firmaron casi en blanco, fue llenado de manera distinta de la que acordaron verbalmente con el asesor financiero Delfino Hernández Mendoza. No obstante, Total Credit les advirtió que debían aceptar las condiciones marcadas en el pagaré que tenía en su poder y afirmó que Hernández Mendoza nunca ha trabajado para la empresa.
Ante la falta de una solución razonable, los empleados del ayuntamiento volvieron a recurrir al director de Recursos Humanos, López García. Uno de ellos, el analista de soporte técnico Arturo Michel Cortés, le solicitó el 25 de abril pasado que se le deje de hacer descuentos en la nómina, ya que él pidió un préstamo de 40 mil pesos “a un plazo de 36 quincenas, o sea 18 meses, por la cantidad de mil 599.67 pesos quincenales. El descuento vía nómina empezó la primera quincena de septiembre de 2011 y terminé de pagar el 28 de febrero de 2013”. Sin embargo, la deducción continuó hasta abril, como lo demuestra su correspondiente recibo.
En el oficio, Michel Cortés explica: “El pagaré expedido por dicha empresa me fue entregado en blanco, sólo con la cantidad del préstamo, mi firma y la del vendedor, por lo cual solicito se me respete el plazo a 36 quincenas, mismo que fue otorgado de manera verbal por el asesor financiero, Delfino Hernández”.
Otra de las afectadas, María del Pilar Topete Ramos, con plaza de técnico de la Secretaría de Desarrollo Social, también le informó por escrito al director de Recursos Humanos que Total Credit le entregó un pagaré “por la cantidad de 25 mil pesos” sin mayores datos; sin embargo, la Sofom sólo le depositó 18 mil pesos, como demuestra con el comprobante bancario.
La empresa se justificó: el depósito fue menor porque el monto de 25 mil pesos incluía ya intereses, “por lo tanto, el pago iba a ser en 25 quincenas, o sea 12 meses, mismo que inició con el descuento vía nómina a partir de la primera quincena de octubre por 999.79 pesos, y a la fecha (18 de abril) llevo pagadas 36 quincenas”.
El convenio
Este semanario tiene copia del convenio que celebraron el 2 de mayo de 2011 Total Credit, el entonces presidente municipal de Guadalajara, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, el síndico Pizano Ramos –hoy diputado local– y el entonces tesorero Hugo Alberto Michel Uribe, actual director técnico del órgano de Hacienda en el Congreso local.
Según ese documento, Total Credit se constituyó el 4 de junio de 2002 ante el notario público 73 de Monterrey, Nuevo León, Edelmiro Sánchez, y tiene su domicilio fiscal en Villagómez 315 Sur, colonia Centro, Monterrey (escritura pública 16722). Y el convenio se firmó para realizar un descuento vía nómina “por la contratación voluntaria” de “servicios funerarios” por parte de los trabajadores.
En el clausulado se prevé que la empresa promoverá sus servicios entre los trabajadores del municipio, previo aviso “al departamento y a la dirección de Recursos Humanos” y sin interrumpir las labores.
En el convenio también se especificó que, para contratar los servicios funerarios, los trabajadores “deberán afiliarse” a Total Credit, mientras que “el municipio se compromete a aplicar los descuentos respectivos en su sistema de nómina, en forma quincenal” a quienes lo hagan.
También se estipula que los servidores públicos deberán presentar “el escrito de autorización para que sean aplicados los descuentos por nómina debidamente firmado, debiendo especificar el importe total, el número de descuentos y el monto de los mismos”. Ninguno de los pagarés cumplía este requisito, pero aun así se aplicaron las deducciones en la nómina.
Y aunque el documento prevé que si la empresa solicita al ayuntamiento tapatío “una indebida aplicación del descuento”, Total Credit se compromete a “subsanar el problema a satisfacción del servidor público afectado”, la realidad es diferente: quienes se quejaron ante la empresa no obtuvieron reparación. Con esto, la Sofom violó la vigésima cláusula, según la cual “atenderá y dará respuesta a las posibles irregularidades que se pudiesen presentar en perjuicio de los servidores públicos”.
Como parte del arreglo, el municipio recibiría de Total Credit “2% del monto total acumulado” por “concepto de gastos de administración de la aplicación de los descuentos efectuados vía nómina de los servidores públicos, “debiendo entregar el municipio, una vez efectuado el pago, la factura correspondiente”.
Toda la responsabilidad de hacer cumplir el contrato recayó en la dirección de Recursos Humanos, entonces a cargo de Otal Lobo, según se lee en la cláusula 16, donde se hace hincapié en que “las solicitudes de descuento por nómina de los servidores públicos interesados en los servicios, a fin de tramitar la retención procedente”, deben cumplir con la cláusula sexta inciso B del convenio.
Pero no existe tal inciso; la cláusula sexta sólo menciona que “el número de quincenas de descuento y el importe de pago se determinarán por los servidores públicos y la empresa”.
A la tesorería municipal sólo se le encomendó efectuar los pagos autorizados por la dirección de Recursos Humanos mediante un cheque a nombre de Total Credit. La empresa se obliga a cumplir todas las cláusulas. La vigencia del convenio sería por un año, a partir del 1 de junio de 2011.
Complicidad oficial
El secretario general del Sindicato Nuevo Jalisco, Raúl García Lupercio, manifestó que Total Credit se acercó a los trabajadores para ofrecerles préstamos personales, no servicios funerarios.
Ante la queja de algunos empleados sindicalizados por la usura de Total Credit, García Lupercio acudió al actual director de Recursos Humanos. Le informó, dice, “que les estaban cobrando el triple de lo que les habían prestado. Le dije que ellos firmaron unos pagarés, pero no estaban especificadas las condiciones en que se iba a hacer el descuento. Muchos compañeros confiaron en el promotor Delfino Hernández y firmaron los documentos, pero él dio su palabra de que el descuento en nómina sería de un año y medio, pero en realidad son tres años. Muchos ya terminaron de pagar en el plazo acordado verbalmente y les siguen descontando”.
En respuesta, López García le pidió que presentara por escrito una solicitud para que no se les aplique la deducción salarial a los afectados. “Así lo hice –relata García Lupercio–, pero a la siguiente quincena les siguió descontando. Acudí de nuevo, y me dijo el licenciado López que la petición debía ser individual. Así las presentamos junto con los documentos que nos dio Total Credit. A dos les dejaron de descontar, pero la licenciada Mayra, de Relaciones Laborales, dio la indicación a la compañera que hace los descuentos de que siguiera aplicando las deducciones”.
El líder sindical agrega que en caso de no encontrar una respuesta satisfactoria harán una manifestación en la Presidencia Municipal e interpondrán demandas. “La gente está cansada de que el ayuntamiento esté solapando a Total Credit; es una usura lo que esta comete, cobra intereses arriba del 8%”, denuncia.








