El generoso deudor

Con tal de agregar unos Juegos Panamericanos a su costoso trampolín para proyectarse como precandidato presidencial en 2011, el gobernador Emilio González contrató con el Banco Interacciones de la familia Hank Rohn un crédito de mil 400 millones de pesos, sin más garantía que el patrimonio gubernamental. Pero no pidió la indispensable autorización del Congreso y, como no pudo pagar, los diputados se negaron a incluir ese monto en el presupuesto de 2013. Pero la deuda se queda, como herencia del gobernador que repartía millones a Televisa y a la Iglesia para salir en la tele.

La mañana del miércoles 26, cinco días después de que el Congreso del estado rechazara por mayoría la solicitud del Ejecutivo para incluir en el presupuesto de egresos de 2013 un crédito con el Banco Interacciones por mil 400 millones de pesos para saldar los compromisos adquiridos con los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, el gobernador Emilio González escribió en su cuenta de Twitter: “Saldremos de este problema de crédito, si se hubieran cancelado los Panamericanos no saldríamos del descrédito mundial”.

El mandatario justificó la falta de recursos por el hecho de que la eliminación de la tenencia vehicular implicó que dejaran de ingresar a las arcas alrededor de 2 mil millones de pesos. Pero, al negarse a avalar el mencionado crédito, los diputados afirmaron que González usó abusivamente el presupuesto y manejó discrecionalmente cerca de 70 mil millones de pesos.

El plazo para que el Gobierno pagara el empréstito venció el viernes 21, por lo que en plena Navidad la evaluadora internacional Fitch Ratings bajó la calificación de la calidad crediticia de Jalisco, que era de A, a D, lo que implica que las tasas de interés se dispararán hasta en 100%, con cargo al erario.

González Márquez firmó el crédito con el Banco Interacciones, que preside Carlos Hank Rohn y que dirige su hijo Carlos Hank González. Este último se incorporó recientemente como uno de los principales consejeros del Grupo Industrial Maseca (Gruma) a la muerte del fundador, su abuelo materno Roberto González. Por cierto, tras la última reestructuración del consejo de administración de ese corporativo, renunció a las direcciones de Gruma México y Gruma Latinoamérica de Roberto González Alcalá Jr., presumiblemente por no haber sido convocado a la última asamblea (Reporte Índigo, 19 de diciembre).

Sin embargo, los coordinadores de las fracciones del PRD, PRI y Movimiento Ciudadano (MC) en el Congreso del estado incluso dudan de la existencia de ese préstamo a González Márquez, pues hasta la fecha el Ejecutivo no ha presentado los documentos correspondientes.

Consultado por este semanario, el líder priista, Miguel Castro Reynoso, señala que el mandatario nunca hizo el planteamiento formal al Poder Legislativo para saldar la deuda. “Hasta la fecha no tenemos el convenio de ese crédito, las fechas ciertas. Tenemos información extraoficial, pero nunca se debatió este tema en lo particular y nunca se nos puso sobre la mesa un planteamiento o solicitud para cubrir ese crédito”.

El perredista Enrique Velázquez González confirma: “Era muy importante que tuviéramos primero la certeza de que existe un crédito de esa naturaleza, cuál es el día del vencimiento, cuáles serían las penalizaciones directamente con el banco, pero no tenemos ningún documento que nos diga que así fue, como para poder analizarlo. Y una circunstancia muy importante es que el Congreso no tiene ninguna solicitud del gobernador para gestionar un crédito. Todo ha sido ‘litigado’ en los medios”.

Días antes de que la autorización del préstamo se sometiera a votación en el pleno del Congreso, el diputado del PRI y presidente de la Comisión de Hacienda, Salvador Rizo Castelo, declaró a los medios que el crédito que adquirió el mandatario no tiene ningún sustento ni se justifica como inversión pública productiva.

Además, a decir de Rizo Castelo, violó disposiciones que establece la Ley de Deuda Pública del estado de Jalisco y sus Municipios, como el artículo 6 en el que se señala que “las obligaciones directas a corto plazo quedarán sujetas a los requisitos de información y registro previstos en la ley de deuda pública”.

Detalló que el mandatario suscribió en ese contrato los ingresos propios del estado como garantía de pago sin solicitar la autorización del Congreso, como consta en los registros de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

“Este hecho –enfatizó– es una clara violación al artículo 11, fracción V, de la Ley de Deuda Pública estatal, que a la letra dice que le corresponde al Congreso del estado autorizar al Ejecutivo para afectar, en garantía de pago de la deuda pública, las participaciones que le correspondan en ingresos propios federales y estatales, por lo que queda manifiesta la omisión en la que incurrió el gobernador al momento de garantizar el crédito de corto plazo con ingresos propios, sin mediar previa autorización del Poder Legislativo.”

Según la propuesta de presupuesto de egresos de 2013 que envió González Márquez al Congreso, 4.05% de los casi 79 mil millones de pesos del mismo se destinaría a pagos de la deuda pública, tanto de intereses como de capital.

De acuerdo con el diario Milenio Jalisco, el crédito quirografiario (que sólo está garantizado por el patrimonio del deudor) por mil 400 millones de pesos para solventar la justa deportiva no fue el único que adquirió González Márquez, pues a lo largo del sexenio contrató deuda pública simple bajo la misma figura por 5 mil 310 millones de pesos. No obstante, este último no pudo liquidarlo en 2012 y por ello propuso a los diputados que lo incluyeran en el presupuesto de 2013.

Panamericanos, sin utilidad pública

 

El costo real de los Juegos Panamericanos de 2011 es todavía una incógnita, pues si bien en febrero del año que termina el titular del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y Apoyo a la Juventud (CODE), Carlos Andrade Garín, informó que se erogaron 6 mil 231 millones de pesos, existe una deuda de al menos 400 millones con varios proveedores.

El coordinador de los diputados del PAN, Gildardo Guerrero Torres, argumenta que el gasto de Jalisco fue mucho menor que el del gobierno de Río de Janeiro en los Panamericanos de 2007 y que el de Toronto en 2015.

“En Río de Janeiro los Panamericanos costaron 26 mil millones de pesos, y Toronto, nada más para iniciar, tiene lo doble de todo lo que costaron los Juegos Panamericanos de Guadalajara: son 16 mil millones de pesos. Por lo tanto no hay abuso. Fueron unos juegos bastante austeros, pero bastante dignos.”

El líder parlamentario del MC, Clemente Castañeda, considera que en el aspecto deportivo los Panamericanos cumplieron con su objetivo; sin embargo, el legado que dejan a la ciudad no es del todo positivo, pues varias de las instalaciones que se construyeron ex profeso ahora están abandonadas.

“En términos de infraestructura no se justifica. Hoy tenemos instalaciones deportivas que son elefantes blancos; en algunos casos, como el de las Villas Panamericanas, hubo inversión de dinero público que termina beneficiando a unos cuantos. Y si a esto le sumas el crédito quirografario, pues el saldo de los Panamericanos en términos de utilidad pública es negativo.”

Castañeda precisa que a lo largo de su sexenio González Márquez ejerció el presupuesto público en forma abusiva y destinó recursos adonde no debía. Por esa razón, dice, en el presupuesto de egresos de 2013 se acordó eliminar las partidas de ampliación automáticas, a las que el gobernador llenaba de recursos para manejarlos a su antojo sin pedir la autorización del Legislativo.

Tan sólo en 2011 el mandatario dispuso de mil millones de pesos de la partida 4603, de erogaciones imprevistas, pero los destinó a gasto corriente de dependencias públicas y organismos a los que no les alcanzó el presupuesto, así como a los Juegos Panamericanos y apoyo a empresas y organismos privados.

En mayo de 2007, con dinero de la misma partida, González Márquez quedó bien con Televisa al otorgarle 67 millones de pesos para la realización de Espacio 2007, evento juvenil de la televisora, y meses después anunció otro apoyo económico a esa empresa por 12 millones de pesos para la realización de la telenovela Las tontas no van al cielo. El gasto se justificó como promoción turística para el estado.

El diputado perredista Enrique Velázquez recuerda que el gobernador asumió el gobierno estatal con una deuda cercana a los 4 mil millones de pesos y lo deja con pasivos superiores a 15 mil millones. Dice que a lo largo del sexenio González Márquez ejerció en forma discrecional alrededor de 67 mil millones, aunque el secretario de Finanzas, Martín Mendoza López, sólo acepta que fueron 44 mil.

El sábado 22 los diputados en pleno acordaron que, al no cumplir el Ejecutivo el plazo pactado con el Banco Interacciones el viernes 21, los servidores públicos tendrían que asumir su responsabilidad, en su caso las sanciones previstas en la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos “por los daños y perjuicios generados en detrimento y quebranto del patrimonio del estado, como son el incremento en los costos de las obligaciones de corto plazo y la alerta para el mercado financiero que afectará la calificación crediticia”, como señala el acuerdo.