Contra cultivos transgénicos

Señor director:

Permítame publicar esta carta, dirigida al gobierno de México, a la Sagarpa y a la Semarnat.

Señores: Pónganse a ver la miseria y los problemas que han  causado en el campo de Estados Unidos los cultivos transgénicos y los modelos de producción agrícola establecidos por mafias como Monsanto, Pioneer y otras corporaciones similares, cuya avaricia y manera de hacer negocios ya han ocasionado la contaminación genética de diversos cultivos nativos y orgánicos en varias partes del mundo, incluido México, al igual que un comercio monopolizado y aplastante que ha propiciado el agravio y angustia de muchos, el beneficio de unos cuantos y destrucción en la tierra y el medio ambiente.

Eso sin mencionar los problemas y daños a la salud del ser humano, que podrían ser el resultado de consumir alimentos transgénicos. Investiguen, hagan su tarea, vean una película/documental de Joel Bakan y Mark Achbar que se llama La Corporación; también, Comida, S.A., de Robert Kenner, entre otras cosas. Pónganse a indagar qué son realmente Monsanto y otros grupos similares, productores de agrotóxicos y semillas genéticamente modificadas.

No permitan el cultivo de maíz transgénico en Sinaloa ni en ninguna otra parte de México. Ármense de valor y hagan su chamba. Piensen en qué es más importante: la buena “mordida” que van a recibir de Monsanto y Pioneer para que les dejen hacer lo que quieran con “nuestra tierra”, o su ética profesional, su responsabilidad moral y las promesas que hicieron antes de llegar adonde están ahora.

¿Qué es más importante: vender el país a una corporación codiciosa y destructiva, o defender el maíz y a los agricultores mexicanos, a la soberanía e integridad de nuestro país y de nuestros alimentos? Yo les pregunto: ¿Qué es más importante? ¿Qué es mejor?

“La Tierra puede proporcionar lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada persona, pero no la codicia de unos cuantos.” (Mahatma Gandhi.)

Atentamente

Gabriel Esnaurrizar Díaz