MÉXICO, D.F., (apro).- En medio de las protestas de un grupo de mexicanos que alzaron la voz para asegurar que las elecciones en el país fueron fraudulentas, el presidente electo Enrique Peña Nieto se entrevistó este martes en Londres con el primer ministro británico, David Cameron.
En la residencia oficial de Downing Street, los dos políticos abordaron asuntos de interés bilateral, especialmente económicos y de educación, según fuentes de la delegación mexicana.
Al mediodía, luego de su conversación con Cameron, que se realizó en el tiempo programado, el exgoberndaor del Estado de México se reunió con representantes del sector financiero y energético en London City, ante quienes aseguró que la imagen y proyección de México ante el mundo por el problema de la violencia “es peor quizá de la que se vive”.
Con todo, aseguró que dará una atención especial a la seguridad pública, “que lamentablemente se ha agravado”.
En un almuerzo ofrecido por la alcaldesa electa de Londres, Fiona Woolf, Peña Nieto también anticipó su objetivo de combatir las prácticas monopólicas, incluso con tribunales especiales, para lograr mayor competitividad de la economía y ofrecer más opciones y mejor precio a los consumidores.
Entre los convocados por la alcaldesa estuvieron Geoffrey Fichte, Luis Peña y Douglas Flint, del banco HSBC; Andy Inglis, de Petrofac; Richard Ward, de Lloyds; Jonathan Evans, de BP; Ivan Ritossa, de Barclays; Alberto de la Fuente, de Shell; Aditya Mittal, de Arcelomittal, y Alexander Brennan, de De la Rue.
Y, como lo hizo ante representantes de los sectores privados de Alemania y España, Peña Nieto ofreció las “ventajas comparativas” de México para la inversión y expuso subproyectos de reformas energética y fiscal por las cuales el país, aseguró, podrá tener mayores oportunidades de desarrollo.
También les habló de las sólidas instituciones financieras mexicanas y un mercado interno “sólido y dinámico”, y detalló la reforma tributaria que buscará impulsar durante su gobierno para atraer más inversiones y generar más crecimiento.
Peña Nieto consideró “fundamental” esta reforma tributaria, que “además de establecer un sistema fiscal simplificado (…) le imponga al gobierno un marco para una mayor rendición de cuentas y una mayor transparencia, y genere también mayores incentivos para la inversión” en México.
Añadió:
“Esta reforma hacendaria irá de la mano con una reforma del sistema de seguridad social porque tienen una íntima relación, una y otra, para lograr darle a los ciudadanos de mi país mayores beneficios”.












