MÉXICO, D.F. (apro).- El juez federal Samuel Meraz Lares, responsable de la reclasificación del delito por el que se le otorgó la liberación bajo caución a Rubén Cifuentes Cadena El Shaggy, afirmó que la Procuraduría General de la República (PGR) no demostró que el presunto homicida de José Eduardo Moreira comercializara mariguana.
A través de una tarjeta informativa difundida por el Consejo de la Judicatura Federal, el juez Séptimo de Distrito en Procesos Penales Federales de Jalisco dijo que hace dos meses, cuando fue detenido Sifuentes, éste tenía 980 gramos de mariguana y los militares que lo detuvieron sólo manifestaron que poseía la droga, no que la comerciaba.
Explicó que si bien la PGR consignó a El Shaggy por delitos contra la salud con fines de comercio, reclasificó el ilícito por el de “posesión simple de mariguana” porque la cantidad que llevaba era inferior a cinco kilos y procedía otorgarle la libertad provisional.
“Al resolver la situación jurídica de Rubén Sifuentes Cadena, el Juzgado (…) determinó reclasificar el delito contra la salud materia de la consignación, para considerar que la posesión de mariguana fue simple, al no advertir pruebas que demostraran, debidamente, que el narcótico asegurado estuviera destinado al comercio en su variante de venta”, señaló el juzgador en la tarjeta informativa.
Explicó, además, que “a los militares que practicaron la detención del imputado sólo les constaba el hallazgo de la droga, pero no proporcionaron dato objetivo de que el narcótico se poseyera con la finalidad de comercializarse, máxime que la cantidad de mariguana fue inferior a la que resulta de multiplicar por mil el monto previsto en la tabla que se contiene en el artículo 479 de la Ley General de Salud, que respecto de la droga mencionada es de cinco kilogramos”, señaló.
Sifuentes fue capturado en agosto pasado en el bulevar Adolfo López Mateos, colonia Benito Juárez, en Ciudad Acuña, luego de bajarse de un vehículo e intentar huir cuando los militares buscaban hacerle una revisión.
En aquella ocasión le encontraron 11 dosis de mariguana y un teléfono celular. Además, en el carro llevaba tres cargadores metálicos, cada uno abastecido con 30 cartuchos calibre .223, 100 dosis de mariguana, 58 cartuchos de diversos calibres y un paquete de mariguana cubierto con cinta canela.
El Shaggy fue procesado por delitos contra la salud en la modalidad de posesión simple de mariguana, no por la modalidad grave de comercio, así como por posesión de cartuchos de uso exclusivo del Ejército y como no son considerados graves, obtuvo el derecho a la libertad provisional.
Además, refirió Meraz Lares en su tarjeta informativa, Sifuentes rechazó dedicarse a la venta de droga, por lo que se determinó que la sola presentación de la mariguana era insuficiente para acreditar que estuviera destinada a la comercialización.
Además destacó que a favor de cualquier persona que se ve involucrada en un proceso penal, opera el principio de presunción de inocencia y en ese sentido “el indiciado no tiene la carga de probarla, sino que es al Ministerio Público, a quien incumbe acreditar los elementos constitutivos del delito”.
El Shaggy fue puesto a disposición de la delegación de la PGR en Coahuila y fue encarcelado el pasado 3 de agosto en el penal federal de Occidente, en Jalisco, por delitos contra la salud en la modalidad de posesión de mariguana con fines de comercio, y posesión de cartuchos.
El 12 de agosto, el presunto sicario salió de la cárcel, luego que el juzgador le reclasificara el primero de los ilícitos por posesión simple de mariguana.











