Mo Yan sorprendido, feliz y asustado por el Nobel de Literatura

El escritor Mo Yan.
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MÉXICO, D.F. (apro).- El escritor Mo Yan, nombre de batalla de Guan Moye (que significa “no hablar”), también llamado “joven salvaje de la ficción china” y cuya narrativa se difunde ampliamente por la traducciones de sus nueve novelas en diversas lenguas del mundo occidental, fue declarado ganador del millón 200 mil dólares que la Academia Sueca otorga al ganador del Premio Nobel Literatura 2012.
Se trata del segundo reconocimiento escandinavo de tal importancia a un escritor de China, pues ya en el 2000 el disidente Gao Xingjian había logrado dicho premio en Estocolmo, cuando para entonces este autor ya vivía en Francia.
A decir de la agencia de noticias Dpa, Mo Yan se sintió “tremendamente feliz y asustado” por el premio. El escritor se enteró de la noticia en su pueblo natal, Gaomi, en la provincia oriental de Shandong. Normalmente reside en Pekín, pero se trasladó a Gaomi para pasar un par de semanas con su padre.
Nacido en una granja el 17 de febrero de 1955, el nuevo Nobel de la Literatura Mo Yang trabajó de muy joven en una fábrica antes de cumplir su servicio militar, donde comenzó a escribir historias alucinantes con temas rurales que censuró su país, publicando su primera novela a principios de la década de los ochenta, Pow!, y la segunda en 1986, Sorgo Rojo, adaptada para cine al año siguiente por el director Zhang Yimou.

Desde Indiana, Estados Unidos, el traductor estadunidense de Mo Yan al inglés, Howard Goldblatt, describió telefónicamente para el periódico The Washington Post al autor chino como un autodidacta tranquilo y amable:

“Socialmente es una persona muy informada y tiene una conciencia social bastante fuerte. Está muy interesado en los aspectos buenos y malos de la sociedad china. Es muy controvertido, pero eso no lo molesta. Debe tener la mente ocupada en muchas cosas, por lo cual no posee demasiado tiempo para interactuar con el mundo exterior.”

El Mundo, diario español, destacó las palabras de Ángel Fermoselle, “el editor que más ha apostado por Mo Yan en el mercado español”, en Editorial Kailas, así:

“Hay mucho de Gabriel García Márquez, a pesar de los miles de kilómetros que los separan. Está el realismo y está la magia y no a un nivel menor que en Gabo.”

Fermoselle dijo que no puede elegir un “libro bueno” entre los favoritos de “su Nobel” porque “todos los son”. Pero si tuviera que elegir uno como el más querido, se acuerda de Grandes pechos, amplias caderas, que narra la vida de Shangguan Lu, una mujer maltratada por su familia política por no “ser capaz” de engendrar un varón.

Y en el reporte del diario estadunidense The Washington Post, algunas novelas de Mo Yan como La vida y la muerte me están desgastando (en inglés, Life and Death Are Wearing Me Out) “pueden evocar las recientes novelas del realismo mágico latinoamericano, pero en realidad son reencarnaciones de los cuentos clásicos de China”.

Quien narra el capítulo primero de esta obra La vida y la muerte me están desgastando hace referencia a los protagonistas de Un viaje a Occidente, novela fantástica de Wu Chengen, escrita aproximadamente en 1570, por sus personajes con rasgos animales y un descendiente reencarnado del dios infernal Yama.

El nombre de Ximen bien pudo haberlo tomado Mo Yan de Ximen Qing, protagonista de una de las novelas más famosas de China, La ciruela en la vasija de oro, del año 1600, y muchas otras novelas suyas han empleado la reencarnación como recurso, por ejemplo, de la cumbre novelesca de China Historia de la piedra, de Cao Xueqin (cerca del año 1760).

La mezcolanza de que hace gala Mo Yan tanto de literatura tradicional china como de técnicas vanguardistas es “a un tiempo valiosa y provocadora”, destaca The Washington Post, “y resulta satisfactorio ver que el Premio Nobel se otorgue a un ciudadano de un país que ha venido produciendo grandes novelas mucho antes de que los novelistas occidentales aparecieran en escena”.