En el Día Internacional de la Niña, insta la ONU a acabar con el “matrimonio precoz”

Níger. El tráfico de niñas... por hambre. Rama, de 14 años.
Foto: AP / Jerome Delay

MÉXICO, D.F. (apro).- Al celebrarse por primera vez el Día Internacional de la Niña, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reveló que una de cada tres mujeres de países en desarrollo, excepto China, se casa antes de cumplir los 18 años, lo que significa “una infracción” a sus derechos humanos.

Esas bodas niegan a las menores el derecho a la niñez, interrumpen su educación, limitan sus oportunidades, aumentan su riesgo de ser víctimas de violencia y abuso, ponen en riesgo su salud y constituyen un obstáculo para su desarrollo, advirtió el organismo internacional en un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés).

El reporte, llamado Marrying too Young: End Child Marriage (Casarse demasiado joven: Fin al matrimonio infantil) advierte que, de continuar la tendencia, en los próximos diez años aumentará “pronunciadamente” la cantidad de casamientos de niñas.

El director ejecutivo del UNFPA, Babatunde Osotimehin, sostuvo que “el matrimonio precoz es una terrible infracción a los derechos humanos, que priva a las niñas de su educación, su salud y sus perspectivas a largo plazo”.

De acuerdo con el informe, las niñas pobres, con escasa o nula educación y que residen en zonas rurales, tienen mayores posibilidades de casarse antes de los 18 años que las que reciben educación y habitan en ciudades.

Además, resalta que la vulnerabilidad de las niñas al matrimonio precoz aumenta durante las crisis humanitarias.

Sin embargo, Osotimehin dijo que “ninguna razón de índole social, cultural o religiosa podría justificar de ninguna manera los perjuicios causados a esas jóvenes y a su potencial”.

En opinión del director de la UNFPA, una adolescente debería tener derecho de elegir con quién casarse y cuándo.

“Dado que muchos padres, madres y comunidades también aspiran al mejor destino posible para sus hijas, es preciso que colaboremos para poner fin al matrimonio precoz. Es la única manera de evitar la tragedia humana del matrimonio precoz”, subrayó el funcionario de ONU.

El reporte refiere que, en 2010, un total de 158 países manifestaron que la edad legal mínima para que las jóvenes puedan contraer matrimonio sin consentimiento parental ni aprobación de una autoridad competente era de 18 años.

No obstante, en 2010, en los países en desarrollo (salvo China), una de cada tres niñas, cerca de 67 millones, se había casado antes de cumplir 18 años. De esos matrimonios precoces, la mitad correspondió a Asia y una quinta parte a África.

El problema también está generalizado en algunas comunidades de América Latina, Oriente Medio y Europa Oriental; no obstante, en los países en desarrollo que ha habido una disminución de esta práctica son Armenia, Bolivia, Etiopía y Nepal, entre otros.

En este marco, la UNFPA, lanzó un exhorto a los gobiernos y líderes de los países en desarrollo para poner fin al matrimonio precoz a través de diversas medidas.

La aprobación y aplicación de leyes nacionales que eleven la edad mínima del matrimonio hasta los 18 años, para niñas y varones; utilizar datos objetivos para detectar los “lugares geográficos candentes”, o zonas con grandes cantidades de niñas que corren riesgo de matrimonio precoz, y reforzar programas de prevención que amplíen los medios de acción de las niñas sujetas al riesgo de matrimonio precoz y aborden las causas profundas de dicha práctica, así como mitigar los efectos nocivos sobre las niñas del matrimonio precoz.

Este es el primer año que se celebra el Día Internacional de la Niña, después de que la Asamblea General de la ONU, a través de la Resolución A/66/462/Add.2, designara el 11 de octubre para su conmemoración.

En México, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) señaló a través de un comunicado que, pese a los esfuerzos legislativos y de política pública para lograr el pleno reconocimiento de niñas y niños como personas sujetas de derecho, las construcciones sociales y visiones “androcéntricas” y “adultocéntricas” han impedido que el trato sea incluyente y en un marco de pleno respeto.

En particular, acotó, los estereotipos de género que aún prevalecen abonan a que las niñas, por su edad y género, sean objeto de rezago y exclusión.

La CDHDF indica que, según datos del Censo de Población y Vivienda 2010, en la Ciudad de México cerca de 49% de la población total infantil son niñas.

Añade que datos del mismo Censo y de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo refieren que la tasa de participación económica entre la población de niñas de 12 a 17 años es de 6.9%; de ellas, 6 mil 879 no reciben remuneración y otras 24 mil 832 se dedican a los quehaceres del hogar.

En cuanto a la situación de violencia que viven las niñas, de acuerdo con la Dirección General de Servicio Público de Localización Telefónico (Locatel), durante 2006, cerca de 52.5% de las llamadas fueron realizadas por niñas que denunciaron situaciones de abuso y maltrato.

El ombudsman capitalino destacó que la importancia del Día Internacional de la Niña radica en la necesidad de “visibilizar la doble discriminación” que viven las menores por su género y edad, así como por los distintos tipos de violencia que se ejerce en su contra.

Por ello, advirtió que el Estado mexicano tiene la obligación de poner en marcha la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra las Mujeres (CEDAW, por sus siglas en ingles), la Convención de Belem do Pará y la Convención de los Derechos del Niño, entre otros.

Estos instrumentos internacionales señalan el deber del Estado de garantizar el ejercicio y goce de los derechos en igualdad de condiciones para hombres y mujeres.

Además que ponen de relieve la necesidad de modificar los patrones socioculturales de conducta para eliminar prejuicios y prácticas basadas en una idea de inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos, o en funciones estereotipadas de hombres y mujeres, acotó la CDHDF.