A Vicente Chalita Noemí, un empresario de origen libanés, la ley parece no importunarlo, pese a que en los últimos lustros ha acumulado por lo menos 26 demandas en instancias civiles, penales y mercantiles de Tlajomulco de Zúñiga. Una de sus acciones más recientes data de 2010, cuando comenzó a promover la venta de terrenos en el exclusivo El Cielo Country Club sin el permiso correspondiente del ayuntamiento, según el oficio 0062/2012/B entregado a este semanario.
Desde la década de los noventa el empresario de origen libanés Vicente Chalita Noemí ha acumulado al menos 26 juicios civiles, mercantiles y penales por diversos delitos, la mayoría por violaciones a la Ley de Desarrollo Urbano, aunque ninguno ha prosperado, pese a que los afectados documentaron la forma ilícita con la que se conduce el presunto inculpado.
La acusación más reciente contra Chalita data de 2010, cuando comenzó a promover, sin el permiso correspondiente del ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga, la venta de casas en el fraccionamiento El Cielo Country Club –al principio lo anunciaba como El Palomar Country Club–, ubicado en una de las zonas exclusivas del municipio.
En respuesta a una solicitud de este semanario, el director de Padrón y Licencias de Tlajomulco, Bonifacio Ramírez Santiago –quien repite en el cargo en la nueva administración encabezada por Ismael del Toro Castro– asegura que el empresario también quebranta el Plan Parcial de Desarrollo del municipio (oficio 0062/2012/B), pues en el fraccionamiento únicamente se permite el uso habitacional unifamiliar de densidad mínima, por lo cual la superficie menor que se puede comercializar es de 600 metros cuadrados.
Chalita, quien es consejero de la Cámara de Comercio de Guadalajara y del Centro Empresarial de Jalisco desde hace varios años, no se ciñe a la norma, pues, según el funcionario, no sólo ofrece predios de 530 metros, sino que tiene dos negocios dentro del conjunto habitacional que operan sin licencia.
Poco antes de que dejara de fungir como secretario general del ayuntamiento, cargo que dejó el pasado 30 de septiembre, Proceso Jalisco entrevistó a Érick Daniel Tapia Ibarra sobre las irregularidades cometidas por el empresario.
Tapia aseveró que Chalita tenía permiso para vender lotes de más de 600 metros cuadrados, incluso comentó que pagó 200 mil pesos para obtener las licencias de sus respectivos negocios:
“Respecto a la venta de terrenos menores a 600 metros cuadrados –que es lo que marca el uso del suelo–, es un tema complejo debido a que es un fraccionamiento muy antiguo, pues sus licencias de urbanización son de los años setenta. Desde entonces ha habido diferentes legislaciones sobre la venta de terrenos y el uso del suelo.
“Estamos en una investigación y se le pidió al fraccionador que ofreciera las pruebas pertinentes para acreditar la autorización de venta (de los inmuebles) y estamos precisamente en esa etapa procesal”.
No obstante, existen pruebas de que Chalita ofrece lotes desde 538 metros –el número 237 por ejemplo– dentro del condominio Bosque de los Lagos, en la calle Retorno del Viento. Además, el precio por metro cuadrado de la propiedad es de aproximadamente 4 mil 265 pesos, por lo que el terreno de 538 metros tiene un costo estimado de 2 millones 298 mil pesos, insistió la reportera.
Tapia respondió: “Eso es lo que se está investigando ahorita”.
La reportera reiteró: el propio director de Padrón y Licencias admitió que el ayuntamiento no tiene ningún registro sobre la venta de terrenos por parte de Chalita.
“Me gustaría checarlo para estar en la misma sintonía. A lo mejor se refería a que no tenía permiso para vender lotes menores de 600 metros; no lo sé. Tendríamos que checar los documentos”, comentó Tapia.
Para evitar una confusión, se le solicitó al municipio una copia del permiso de venta tramitado por Chalita. La autoridad envió un correo electrónico en el cual aludía a los supuestos pagos realizados por el empresario para obtener las licencias de sus negocios.
El afectado
Jacobo Michel López, hijo del dueño de dulces De la Rosa, Enrique Michel Velasco, compró un predio a Chalita, quien le prometió que sólo vendería superficies de mil metros cuadrados, a fin de conservar la exclusividad de la zona.
Michel López se molestó al enterarse de que se están vendiendo lotes desde 500 metros cuadrados, por lo que el 7 de septiembre último presentó una denuncia penal en la agencia del Ministerio Público de Tlajomulco contra Chalita por la presunta violación de las normas de desarrollo urbano y por el rompimiento de los sellos de clausura en el fraccionamiento El Cielo.
“He sido informado de una serie de irregularidades acontecidas en el fraccionamiento, probablemente delictivas, cometidas probablemente por Vicente Chalita Noemí, dueño de la desarrolladora inmobiliaria del fraccionamiento El Cielo Country Club.
“Fui informado que el inculpado estaba ofreciendo la venta y preventa de terrenos, sin tener la autorización para vender terrenos en forma fraccionada, con el grave impacto al desarrollo urbano que ello implica”, expone en su querella.
Relata que el 24 de mayo último el ayuntamiento de Tlajomulco le informó (oficio UFT/UTI/079/2012) que El Cielo no tiene permiso para vender o prevender terrenos en forma fraccionada. Sin embargo, aún así sigue la enajenación de predios por parte de Chalita.
El empresario dulcero pidió información, apelando a la Ley de Transparencia. La autoridad le respondió que otorgó a la inmobiliaria El Cielo 15 licencias de construcción en 2010; ocho en 2011 y seis en lo que va de este año. También le aclara que el fraccionamiento aún no ha sido entregado ni recibido por el ayuntamiento.
Con relación al delito de “quebrantamiento de sellos”, Michel Velasco expone en su demanda que el 31 de agosto pasado el ayuntamiento de Tlajomulco clausuró dos negocios que presuntamiente son de Chalita –un restaurante bar y un local de renta y venta de carros de golf–, pero “los dueños y/o los encargados de los locales violaron y quebrantaron los sellos y cintillas de clausura referidos”.
Y expone: “El hecho denunciado debe tomarse con mucha seriedad, sobre todo si se considera que las negociaciones clausuradas están vendiendo alcohol, entre otros productos, sin licencia y regulación adecuada, lo que puede provocar o ha generado ya la venta sin control de bebidas alcohólicas que pueden llegar a manos de menores de edad”.
Según al acta circunstanciada de hechos de Tlajomulco (número 002499), los inspectores Abel Parrilla, Óscar Flores y José Luis Márquez acudieron al restaurante bar de Paseo de La Calma 437, donde fueron recibidos por Elvia Cárdenas Reyes, gerente del negocio que maneja Promotora Inmobiliaria El Cielo. Como no exhibió ningún documento que acreditara su funcionamiento, optaron por clausurarlo.
En ese mismo día se levantó otra acta circunstanciada de hechos en el ayuntamiento (la número 002555) y se infraccionó el otro negocio de Chalita por no contar con licencias para venta y renta de servicios de carritos de golf y souvenirs, según los inspectores.
Durante la administración del Francisco Ramírez Acuña (2001-2006), el gobierno estatal estuvo a punto de perder un caso relativo a una permuta de terrenos con la empresa México Inversiones, cuyo dueño, el propio Chalita, exigía cerca de 60 millones de pesos por cuatro predios.
En 1994, la administración de Carlos Rivera Aceves desembolsó 300 millones de pesos para la construcción del Centro Integral de Comunicaciones, donde se administra el servicio de urgencias 066, en esos lotes.
Son varias las empresas y particulares que han interpuesto demandas contra de Chalita, entre ellos Anibal Calderón e Inmobiliaria Rincón del Palomar (expediente 490/2008-A) por el delito de despojo.
El empresario también resultó implicado en el juicio mercantil ordinario 3097/2009 promovido por Centros Comerciales Soriana, cuyos directivos lo acusan por el presunto despojo de una fracción de terreno ubicado en Periférico y el camino Bosque San Isidro.
Otros juicios, que incluso ya fueron archivados, son los que acumularon en el Juzgado Tercero de lo Mercantil y que quedaron bajo los expedientes 1179/96, 54/97, 1173/96, 1192/96 y 1196/96. En este último, la demanda fue interpuesta por Fernando Hegewisch Díaz Infante, representante de la desaparecida Banca Promex, quien reclamó a Vicente Chalita y a Alfonso Chalita Bittar el pago de un préstamo bancario de casi 3 millones de dólares.
También se archivaron los expedientes 733/96 y 3097/2009, ambos radicados en el Juzgado Quinto Mercantil; además del 63/2000, 1140/99, 2248/98 y 776/95, presentados en el Juzgado Séptimo Mercantil; el 403/97 y el 446/96, ambos en el Juzgado Décimo Mercantil. El último de ellos aún no se resuelve.
Asimismo, en los noventa se interpusieron varias demandas contra Vicente Chalita por la vía civil, cuatro de las cuales –expedientes 1300/96, 1296/96, 2550/96 y 1893/94 en el Juzgado Sexto. En el Juzgado Noveno se presentó otra querella, según consta en el expediente 1273/2003.
En lo concerniente a las denuncias penales, Chalita tiene cuatro expedientes: el 643/98, en el Juzgado Quinto; el 431/2010 y el 1306/2004, en el Séptimo, y el 1530/2009 en la Décima Primera Sala Penal.








