Víctimas del presunto uso de vehículos clonados con placas, modelo y color idénticos a los registrados legalmente en el padrón estatal, denunciaron ese presunto delito ante la procuraduría estatal por temor a verse involucrados en actos delictivos cometidos por otros. También alertaron a las secretarías de Vialidad y de Finanzas, pero sus titulares se niegan a investigar: dicen que es la argucia de un automovilista para no pagar sus multas.
Siempre se ha sabido de la existencia de placas falsas o clonadas, pero nada se sabía de vehículos gemelos, cuyo número de serie concuerda con el de un vehículo legalmente adquirido y registrado en el padrón oficial del estado.
El programa Vía+Segura, también conocido como fotoinfracción, orientado a bajar el índice de accidentes y a elevar la recaudación, ofreció evidencias de que en la entidad circulan automotores clonados, que portan placas falsas y cuyos datos corresponden exactamente a los de otros del mismo modelo, marca y color que figuran en el padrón vehicular.
Además, existen indicios de que los autos duplicados pueden ser utilizados por la delincuencia organizada, y como la clonación incluye las placas de circulación, se presume que este delito lo comete personal con acceso al padrón oficial.
Tomás R., quien pide no revelar su identidad, indica que el año pasado los tripulantes “de una camioneta gemela o clonada” mataron a su hijo en Puerto Vallarta, como le informó la delegación porteña de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado.
“La camioneta de la que le dispararon a mi hijo, y que dejaron abandonada después, tenía placas sobrepuestas y es igualita en color y marca a una camioneta que es propiedad de una señora que vive aquí en Guadalajara y quien jamás la ha sacado de la ciudad. Usaron sus datos y fabricaron las placas como gemelas. Así operan: buscan en el padrón y mandan a hacer las placas; es de lo más fácil porque tienen acceso a la base de datos”, abunda.
En otro caso, el l 7 de agosto pasado la Secretaría de Vialidad y Transporte (SVT) notificó a la empresa Gómez & Maciel Ingenieros, S.A. de C.V., que su camioneta Dodge Ram Chrysler fue captada tres veces a exceso de velocidad durante julio y le remitió las infracciones correspondientes, con la imagen de la unidad y las placa traseras para documentar las multas.
El problema es que Sergio Gómez Partida, apoderado legal de la empresa y conductor de la camioneta con placas JR 525, también documentó que ésta permaneció guardada en el almacén de la empresa porque él salió el estado.
La SVT hizo llegar al domicilio de la empresa una multa correspondiente al 18 de julio (168708920), con una foto captada a las 23:17 horas, cuando circulaba de poniente a oriente por Periférico y Puerto Guaymas a 99 kilómetros por hora, cuando el límite es de 80.
De igual forma, el 20 de julio a las 0:35 horas una Dodge con placas JR 525 fue captada en Periférico y Tec Milenio, de poniente a oriente, a 101 kilómetros por hora (folio 168712456). Más tarde, a las 3:36 horas, la unidad rebasó la velocidad permitida en Periférico y Altagracia al circular de oriente a poniente a 116 kilómetros por hora (folio 168713770).
El problema es que Gómez Partida estaba en Aguascalientes los días que supuestamente fue captado por el radar y la cámara al rebasar el límite de velocidad en el Periférico, una de las vialidades con más accidentes y, por lo tanto, de las más vigiladas.
“Estar trabajando en Aguascalientes en esas fechas me permitió sospechar que algo andaba mal. Pensé en la posibilidad de que alguien, un familiar cercano o sobrino, hubiera tomado las llaves y usara el vehículo. Revisé meticulosamente la camioneta, que estaba tal y como la dejé, con todo en su lugar, tanto el nivel de gasolina como el kilometraje (…). Cuando comparé la fotoinfracción con mi camioneta descubrí que no es la misma. Como prueba está el portaplacas: desde que la compré no se lo he quitado y exhibe publicidad de la distribuidora, mientras que la imagen del portaplacas de la fotoinfracción no la presenta”, argumenta Gómez Partida.
El empresario muestra las multas y fotografías que corroboran su dicho, pero sostiene que, de ser necesario, un peritaje puede comprobar que nunca ha movido el portaplacas de su camioneta.
Preocupado por las posibles implicaciones de la clonación de su camioneta, Gómez Partida presentó denuncia penal contra quien resulte responsable y envió una copia de la documentación probatoria al Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IFAI) “en virtud de que hay un problema en el manejo de datos confidenciales”, así como a las secretarías de Finanzas y Vialidad, “porque son las responsables del padrón”.
En un escrito dirigido al procurador, Gómez Partida comenta que lo ocurrido con su vehículo sólo tiene dos explicaciones:
“Alguien dentro de las instituciones poseedoras de registros administrativos (Secretaría de Finanzas, SVT o alguna otra institución o empresa relacionada) ha estado otorgando información y datos de carácter público a terceros sobre marcas, modelos de los vehículos y sus placas, quién sabe con qué intenciones y beneficios. O bien, alguien ha elaborado y utilizado placas apócrifas, que a partir de la información de tipos de vehículos, marcas y sus placas registradas ante la autoridad, le permiten portarlas sobrepuestas de modo que coincidan con la información del propietario registrado, lo que facilita la posibilidad de cometer algún tipo de ilícito, implicando a terceros inocentes.”
Por eso, pide que se investiguen los hechos, se deslinden responsabilidades y se sancione a los involucrados. Resalta que debe eximírsele de cualquier responsabilidad, “tanto por las infracciones enviadas que he señalado, como de cualquier otra acción que se haya llevado a cabo en mi desconocimiento y sin mi autorización… y se investigue a todos los funcionarios públicos responsables del manejo de la información donde constan nuestros registros vehiculares, tanto en la Secretaría de Finanzas de Jalisco como en la Secretaría de Vialidad y Transporte, ambas dependencias del Gobierno del Estado de Jalisco; y a cualquier otra institución que se pueda encontrar involucrada (…) se persiga su responsabilidad y se sancione en consecuencia”, dice la denuncia presentada y sellada en la oficialía de partes de la PGJ.
Miguel Ángel Gómez Partida, hermano y abogado del denunciante, informó que presentará un recurso de inconformidad ante el Tribunal de lo Administrativo del Estado (TAE) porque la SVT se negó a recibir una queja sobre los hechos relatados.
“Cuando se trata de placas vehiculares sobrepuestas en vehículos con las mismas características, como marca, modelo y color, de los registrados ante la autoridad, estamos ante un problema mayúsculo… No se trata de evitar el pago de las multas, que no proceden, o buscar nada más su cancelación: es evitar problemas y que al rato que lo puedan confundir (a Sergio) con quienes, con las mismas placas y en una camioneta igual, andan haciendo sabrá Dios cuánta cosa.”
“No quieren pagar”
Los titulares de Comunicación Social de las secretarías de Finanzas y de Vialidad descartaron que haya una investigación entre el personal de sus dependencias en relación con los hechos denunciados por los Gómez Partida.
René Valencia, director de Comunicación Social de la Secretaría de Finanzas, considera improbable que alguien de ahí participe en esta clase de anomalías. Más bien, señala, el contribuyente es reacio a aceptar la culpa y a pagar la sanción: “No admiten que violaron la ley”.
E informa que la dependencia capta el importe de las fotoinfracciones, que se acumula en la bolsa común de las infracciones de tránsito. La sanción equivale a 10 días de salario mínimo (aproximadamente 600 pesos) y se envía con la foto por correo postal al domicilio del propietario registrado del vehículo.
Del 1 de mayo al 31 de diciembre de 2011, los radares registraron 317 mil 159 fotoinfracciones, de las cuales 237 mil 950 ocurrieron en el Periférico y 79 mil 209 en vialidades internas, como Lázaro Cárdenas, Vallarta, López Mateos, Patria y Revolución.
Del 1 de enero al 15 de septiembre pasados se captaron 121 mil 641 fotoinfracciones en los radares fijos del Periférico, que sólo se activan de noche, mientras que con los radares móviles, activos de día, se han documentado 227 mil 752 multas.
Desde el 1 de mayo de 2011, cuando inició el operativo radar con el nombre oficial de Vía+Segura, hasta agosto pasado se tiene registro de 658 mil 325 fotoinfracciones, de las que 364 mil 354 ya fueron pagadas y cuyo importe en teoría fue de 172.2 millones de pesos, pero que en realidad, en virtud de los descuentos por pronto pago, se quedaron en 112.7 millones de pesos. Esto implica que se descontaron 59.4 millones.
Héctor Padilla Gutiérrez, jefe de Atención a Medios de Comunicación de la SVT, señala que los objetivos del programa Vía+Segura son salvar vidas, disminuir accidentes, combatir actos de corrupción y generar una vialidad más fluida, ordenada y eficiente.
El Periférico es la vialidad más conflictiva, pues ahí están ocho de los 10 cruceros más peligrosos de la zona metropolitana. En 2010 ocurrieron 53 fallecimientos en esa vía y el año pasado 33.
El programa opera con 24 paneles preventivos, ocho radares fijos en Periférico y otros cinco móviles que se instalan aleatoriamente en las vialidades internas.
Los paneles preventivos sólo advierten de la velocidad a la que circulan los automovilistas, para que la moderen. Los radares captan a aquellos vehículos que exceden el límite de velocidad: 80 kilómetros por hora en carriles centrales y 60 en las laterales de Periférico y Lázaro Cárdenas; 60 en el resto de las avenidas.
Sobre el caso de los vehículos clonados, Padilla Gutiérrez afirma que “la única labor de la SVT es reportar las inconsistencias a la Secretaría de Seguridad Pública”. Dice que los radares trabajan las 24 horas, “pero hay un momento donde se hace el vaciado de información para ser capturado en los folios” al día siguiente de las capturas, “por lo tanto, no es posible aprehender en tiempo real ese tipo de vehículos”.
Finalmente, indica que, como en cualquier infracción, el ciudadano puede interponer su inconformidad, aunque “en la mayoría de los casos es prácticamente imposible echar abajo la evidencia fotográfica de la falta”, salvo por un error en la captura manual de las placas en el folio, cuando sí se procede la cancelación de la multa.








