De Juan Guillermo Figueroa

Señor director:

Me parece muy curioso el título del texto del reportero Arturo Rodríguez García, en el que se lee la expresión “hasta de ‘masculinidad’…”). Comparto la idea de pedir cuentas por los gastos que se realizan en Los Pinos, y la de que se exijan aclaraciones sobre el sentido de muchos de los cursos que se enuncian en el mismo trabajo (como los de cocina, autoestima, ortografía y redacción, pero más aún los de preparación para el examen de bachillerato), pero me pregunto cuál es la razón de entrecomillar “masculinidad” y la de señalar que “hasta de ‘masculinidad’” fueron las capacitaciones.

¿Qué se están imaginando por esta expresión? ¿No es parte de “la cuestión de género”, la cual actualmente se cuestiona como filtro que legitima múltiples relaciones de poder, como las que se legitiman incluso a través del uso sexista del lenguaje, a lo que se alude en otro de los cursos que cita el texto de Rodríguez?

Como comunicólogos, sería necesario reflexionar más sistemáticamente sobre estas expresiones.

Atentamente

Juan Guillermo Figueroa

(El Colegio de México)

 

Respuesta del reportero

 

Señor director:

 

E

n relación con las cartas precedentes, me permito observar que coinciden en cuestionar el entrecomillado del vocablo “masculinidad”.

Es pertinente explicar que el entrecomillado se utiliza en la redacción periodística sobre todo cuando se cita de manera textual una expresión, como es el caso.

Por lo demás, no existe en la nota de referencia una intención peyorativa sobre la perspectiva de género. El texto presenta la información sobre los recursos económicos y humanos destinados al programa Formación Continua de la Presidencia de la República, así como a los diversos temas, entre los cuales se encuentran los cursos de masculinidad.

Atentamente

Arturo Rodríguez García